Rosario Guadalupano
Oraciones Católicas
Está basado en los siete grandes acontecimientos de los primeros días de la gran revelación
Guadalupana. Cada una de las consideraciones corresponde a cada uno de esos
hechos y se reza como cada misterio del Rosario clásico; tiene algunas
jaculatorias apropiadas. Podría ser utilizado cada día 12 de cada mes
aunque no se leyera todo el texto del Nican Mopohua cuya numeración,
apropiada para cada consideración, está señalada en el enunciado de cada
acontecimiento.
Primera consideración:
en el Tepeyac por primera vez (NM 1-39).
con Juan Diego está en la manifestación cariñosa que hace de Dios y de
sí misma. Viene a presentársenos como Madre cariñosa que quiere
atendernos. Para esto pide una casita sagrada, un templo, en donde
podamos acercarnos a Ella para así poder atendernos en nuestras
aflicciones, penas y necesidades, pues nos dice que es Nuestra Piadosa
Madre. Pero su manifestación más clara es darnos a conocer y a amar al
verdaderísimo Dios por quien se vive, al Creador de los rostros y
corazones, al Dador de la vida. Ella, pues, es la primera que anunciará
eficazmente a Dios en toda América, y será el modelo de toda
evangelización.
se nos quiere entregar, que nos quiere dar a María como Madre y a los
demás como hermanos.
obispo a llevarle el mensaje de la Virgen, él lo oye con atención pero
no le cree; le dice que vuelva otro día. Regresa Juan Diego con la
Virgen, muy desalentado y triste, y ya no quiere hacer el servicio. Le
pide a Ella que mande a otro más cualificado que él. La Virgen le dice
que es muy importante que sea él quien haga el servicio y lo vuelve a
enviar. Juan Diego se siente confortado para cumplir el encargo de la
Virgen y se va a cuidar a su tío Juan Bernardino.
Tercera consideración:
a su tío, y en la mañana del Domingo 10 de Diciembre, acude a Misa a
Tlatelolco y de allí se va con el obispo. Se comunica con él con
dificultad y le ruega que quiera aceptar el mensaje de la Virgen. El
obispo pide una señal para confirmar que María lo envía. Para vigilar
con quién habla, el obispo manda a unos de sus empleados a seguir a Juan
diego, pero no logran seguirlo hasta el final. Juan Diego se encuentra
con la Virgen hacia el atardecer y le dice el recado del obispo. Ella lo
cita el lunes para darle la señal que pide aquél.
Cuarta consideración:
la tarde se fue adonde vivía con su tío Juan Bernardino. Lo encontró tan
grave que el lunes 11 se quedó con él para atenderlo y buscarle algún
remedio; por eso no pudo ir a la cita con la Virgen. El martes 12 salió
antes del amanecer hacia Tlatelolco para ir por un sacerdote que
atendiera a su tío con los Sacramentos. Dio un rodeo para no pasar por
el lugar donde la Virgen se le había aparecido, pues pensaba que tal vez
lo estaría aguardando y él tenía prisa para ir a México. Sin embargo, la
Madre de Dios le sale al paso, le pregunta qué le pasa y se le
Manifiesta como Madre cariñosísima. Le dice las palabras más bellas: l
con éste.
Quinta consideración:
rosas como señal de que quería una casita sagrada –un templo- para
atendernos allí, Juan Diego se va muy contento por la calzada del norte
hacia México. Llega a ver al obispo, pero siguen las dificultades. Los
empleados no quieren anunciar su presencia. Por curiosidad, se dan
cuenta de que Juan Diego trae algo importante y se lo dicen al obispo
quien lo recibe. Juan Diego le narra todo lo acontecido y le dice que le
trae la señal para comprobar que es cierto que lo envía la Señora del
Cielo. Al desenrollar el ayate caen las rosas y, en ese momento, se hace
la estampación de María en el ayate. El obispo se convierte, llora y hay
gran alegría entre todos, quienes admiran a la Virgen y oran ante Ella.
el señor obispo la pone respetuosamente en su oratorio. Todo el día y la
noche se queda Juan Diego en la casa del obispo.
Sexta consideración:
entrega de las rosas, Juan Diego, el señor obispo y la comitiva van a
ver el lugar en donde la Virgen quiso que le hicieran su casita. Una vez
decidido el sitio, Juan Diego pide permiso para ir a ver a su tío. Va
una comitiva con él. Juan Bernardino se asombra de que honren tanto a
Juan Diego y le cuenta cómo la Virgen lo sanó y cómo Ella le dijo que lo
había mandado con el obispo para que le diera la señal. Después le dice
que la Virgen quiere que la nombren Santa María de Guadalupe. Le contó
cómo Ella le dijo que fuera a dar testimonio al señor obispo de lo
ocurrido. Así, van, tío y sobrino con el señor obispo quien recibió el
testimonio y los hospedó unos días en tanto fue construida la primera
casita de María en el Tepeyac.
Séptima consideración:
Zumárraga, ante la cantidad de gente que quería ver a María, tuvo que
trasladar la imagen de su oratorio particular a la iglesia mayor.
después de terminar la ermita y pasar la fiesta de Navidad, el 26 de
diciembre de ese mismo año, Juan Diego, el obispo, Juan Bernardino y
todo el pueblo de Dios-vencedores, vencidos, clero, diferentes razas y
etnias- hacen un traslado apoteótico de la imagen. Van miles y miles por
la calzada del norte que va desde la isla mayor, Tenochtitlán, hasta el
Tepeyac. Imaginémonos ese traslado granDioso entre cantos, alegrías y la
primera manifestación tumultuosa y de regocijo que se da en México
después de la conquista.
de encontrarse juntos con el verdaderísimo Dios por quien se vive, el
Hijo de María que los ha venido a visitar por medio de su Madre. Todo
tipo de instrumentos musicales, de adornos, de cantos, danzas y hasta
arcos, flechas y lanzas relucen en este glorioso traslado. dejémonos
transportar por la imaginación y el amor a ese momento, y acompañemos a
los indígenas, criollos, algunos negros y los primeros mestizos que
tuvieron la dicha de vivir estos acontecimientos. Ese día, además, hubo
un gran milagro público pues un indígena fue muerto accidentalmente por
un compañero en una escaramuza festiva.
resucitó el muerto. Esto ayudó a que todo el Acontecimiento Guadalupano
se difundiera más rápidamente por todas partes y que muchísimos se -
convirtieran y pidieran el bautismo.
eternamente se ocupe,
NOTA: En el Nican Mopohua está el relato solamente del primer breve traslado de la
Imagen; hay otros relatos complementarios indígenas del siglo XVI, Como el
Nican Motecpana, que nos permiten ubicar mejor lo que pasó en esos días tan
especiales.
