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| = Del maestro de coro. Del siervo de Yahveh. De David. = |
| Un orÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂáculo para el impÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂo es el pecado en el fondo de su corazÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂón; temor de Dios no existe delante de sus ojos. |
| Con ojo harto lisonjero se mira, para encontrar y detestar su culpa; |
| las palabras de su boca, iniquidad y engaÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂño; renunciÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂó a ser sensato, a hacer el bien. |
| SÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂólo maquina iniquidad sobre su lecho; en un camino que no es bueno se obstina y no reprueba el mal. |
| Oh Yahveh, en los cielos tu amor, hasta las nubes tu verdad; |
| tu justicia, como los montes de Dios, tus juicios, como el hondo abismo.A hombres y bestias salvas tÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂú, Yahveh, |
| oh Dios, ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂáquÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂé precioso tu amor!Por eso los hijos de AdÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂán, a la sombra de tus alas se cobijan. |
| Se sacian de la grasa de tu Casa, en el torrente de tus delicias los abrevas; |
| en ti estÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂá la fuente de la vida, y en tu luz vemos la luz. |
| Guarda tu amor a los que te conocen, y tu justicia a los de recto corazÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂón. |
| ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂáQue el pie del orgullo no me alcance, ni la mano de los impÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂos me avente! |
| Ved cÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂómo caen los agentes de mal, abatidos, no pueden levantarse. |
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