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| A ti, Yahveh, me acojo, ¡no sea confundido jamás! |
| ¡Por tu justicia sálvame, libérame! tiende hacia mí tu oído y sálvame! |
| ¡Sé para mí una roca de refugio, alcázar fuerte que me salve, pues mi roca eres tú y mi fortaleza. |
| ¡Dios mío, líbrame de la mano del impío, de las garras del perverso y del violento! |
| Pues tú eres mi esperanza, Señor,Yahveh, mi confianza desde mi juventud. |
| En ti tengo mi apoyo desde el seno, tú mi porción desde las entrañas de mi madre; ¡en ti sin cesar mi alabanza! |
| Soy el asombro de muchos, mas tú eres mi seguro refugio. |
| Mi boca está repleta de tu loa, de tu gloria todo el día. |
| A la hora de mi vejez no me rechaces, no me abandones cuando decae mi vigor. |
| Porque de mí mis enemigos hablan, los que espían mi alma se conciertan: |
| ¡Dios le ha desamparado, perseguidle, apresadle, pues no hay quien le libere! |
| ¡Oh Dios, no te estés lejos de mí,Dios mío, ven pronto en mi socorro! |
| ¡Confusión y vergüenza sobre aquellos que acusan a mi alma; cúbranse de ignominia y de vergüenza los que buscan mi mal! |
| Y yo, esperando sin cesar, más y más te alabaré; |
| publicará mi boca tu justicia, todo el día tu salvación. |
| Y vendré a las proezas de Yahveh, recordaré tu justicia, tuya sólo. |
| ¡Oh Dios, desde mi juventud me has instruido, y yo he anunciado hasta hoy tus maravillas! |
| Y ahora que llega la vejez y las canas, ¡oh Dios, no me abandones!, para que anuncie yo tu brazo a todas las edades venideras, ¡tu poderío |
| y tu justicia, oh Dios, hasta los cielos!Tú que has hecho grandes cosas, ¡oh Dios!, ¿quién como tú? |
| Tú que me has hecho ver tantos desastres y desgracias, has de volver a recobrarme.Vendrás a sacarme de los abismos de la tierra, |
| sustentarás mi ancianidad, volverás a consolarme, |
| Y yo te daré gracias con las cuerdas del arpa, por tu verdad, Dios mío; para ti salmodiaré a la cítara, oh Santo de Israel. |
| Exultarán mis labios cuando salmodie para ti, y mi alma, que tú has rescatado. |
| También mi lengua todo el día musitará tu justicia: porque han sido avergonzados, porque han enrojecido, los que buscaban mi desgracia. |
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