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| Oráculo contra el valle de la Visión. ¿Qué tienes ahora, que has subido en pleno a las azoteas, |
| de rumores henchida, ciudad alborotada, villa bullanguera?Tus caÃÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂdos no son caÃÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂdos a espada ni muertos en guerra. |
| Todos sus jefes huyeron a una: del arco escapaban.Todos tus valientes fueron apresados a una: lejos huÃÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂan. |
| Por eso he dicho: ¡Apartaos de mÃÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂ!Voy a llorar amargamente.No os empeñéis en consolarme por la devastación de la hija de mi pueblo. |
| Porque es dÃÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂa de perturbación, de extravÃÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂo y de aplastamiento para el Señor Yahveh Sebaot.En el valle de la Visión se zapa un muro y el grito de socorro llega a la montaña, |
| Elam lleva el carcaj,Aram monta a caballo,Quir desnuda el escudo. |
| Tus mejores valles se vieron llenos de carros, y los de a caballo formaron frente a la puerta. |
| Entonces cayó la defensa de Judá.Contemplasteis aquel dÃÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂa el arsenal de la Casa del Bosque. |
| Y las brechas de la ciudad de David visteis que eran muchas, y reunisteis las aguas de la alberca inferior. |
| Las casas de Jerusalén contasteis, y demolisteis casas para fortificar la muralla. |
| Un estanque hicisteis entre ambos muros para las aguas de la alberca vieja; pero no os fijasteis en su Hacedor, al que desde antiguo lo ideó de lejos no le visteis. |
| Llamaba el Señor Yahveh Sebaot aquel dÃÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂa a lloro y a lamento y a raparse y ceñirse de sayal, |
| mas lo que hubo fue jolgorio y alegrÃÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂa, matanza de bueyes y degüello de ovejas, comer carne y beber vino: ¡Comamos y bebamos, que mañana moriremos! |
| Entonces me reveló al oÃÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂdoYahveh Sebaot: No será expiada esa culpa hasta que muráis - ha dicho el Señor Yahveh Sebaot -. |
| Asàdice el Señor Yahveh Sebaot:Preséntate al mayordomo, a Sebná, encargado del palacio, |
| el que labra en alto su tumba, el que se talla en la peña una morada: ¿Qué es tuyo aquày a quién tienes aquÃÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂ, que te has labrado aquàuna tumba? |
| He aquàque Yahveh te hace rebotar, hombre, y te vuelve a agarrar. |
| Te enrolla en ovillo, como una pelota en tierra de amplios espacios.Allàmorirás, y allàirán tus carrozas gloriosas, vergüenza del palacio de tu señor. |
| Te empujaré de tu peana y de tu pedestal te apearé. |
| Aquel dÃÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂa llamaré a mi siervo Elyaquim, hijo de JilquÃÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂas. |
| Le revestiré de tu túnica, con tu fajÃÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂÂn le sujetaré, tu autoridad pondré en su mano, y será él un padre para los habitantes de Jerusalén y para la casa de Judá. |
| PondrÃÂÂÃÂÃÃà |
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