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| Tu llevas la razÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂón, Yahveh, cuando discuto contigo, no obstante, voy a tratar contigo un punto de justicia. ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÿPor quÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂé tienen suerte los malos, y son felices todos los felones? |
| Los plantas, y enseguida arraigan, van a mÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂás y dan fruto.Cerca estÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂás tÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂú de sus bocas, pero lejos de sus riÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂñones. |
| En cambio a mÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂàya me conoces, Yahveh; me has visto y has comprobado que mi corazÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂón estÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂá contigo.LlÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂévatelos como ovejas al matadero, y consÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂágralos para el dÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂa de la matanza. |
| (ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÿHasta cuÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂándo estarÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂá de luto la tierra y la hierba de todo el campo estarÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂá seca? Por la maldad de los que moran en ella han desaparecido bestias y aves.) Porque han dicho: No ve Dios nuestros senderos. |
| - Si con los de a pie corriste y te cansaron, ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÿcÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂómo competirÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂás con los de a caballo?Y si en tierra abierta te sientes seguro. ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÿquÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂé harÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂás entre el boscaje del JordÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂán? |
| Porque incluso tus hermanos y la casa de tu padre, ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂésos tambiÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂén te traicionarÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂán y a tus espaldas gritarÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂán. No te fÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂes de ellos cuando te digan hermosas palabras. |
| DejÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂé mi casa, abandonÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂé mi heredad, entreguÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂé el cariÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂño de mi alma en manos de sus enemigos. |
| Se ha portado conmigo mi heredad como un leÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂón en la selva: me acosaba con sus voces; por eso la aborrecÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂ. |
| ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÿEs por ventura un pÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂájaro pinto mi heredad?Las rapaces merodean sobre ella. ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂáAndad, juntaos, fieras todas del campo: id al yantar! |
| Entre muchos pastores destruyeron mi viÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂña, hollaron mi heredad, trocaron mi mejor campa en un yermo desolado. |
| La convirtieron en desolaciÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂón lamentable, en inculta para mÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂ.Totalmente desolado estÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂá todo el paÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂs porque no hay allÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂànadie que lo sienta. |
| Sobre todos los calveros del desierto han venido saqueadores (porque una espada tiene Yahveh devorada), de un cabo al otro de la tierra no hubo cuartel para alma viviente. |
| Sembraron trigo, y espinos segaron, se afanaron sin provecho.VergÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂüenza les dan sus cosechas, por causa de la ira ardiente de Yahveh. |
| AsÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂàdice Yahveh: En cuanto a todos los malos vecinos que han tocado la heredad que di en precio a mi pueblo Israel, he aquÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂàque yo los arranco de su solar. (Y a la casa de JudÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂá voy a arrancarla de en medio de ellos.) |
| Pero luego de haberlos arrancado, me volverÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂé y les tendrÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂé lÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂástima, y les harÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂé retornar, cada cual a su heredad y a su tierra. |
| Y entonces, si de veras aprendieron el camino de mi pueblo jurando en mi Nombre: ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂáPor vida de Yahveh! - lo mismo que ellos enseÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂñaron a mi pueblo a jurar por Baal - serÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂán restablecidos a la par de mi pueblo. |
| Mas si no obedecen, arrancarÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂé a aquella gente y arrancada quedarÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂá y la harÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂé perecer - orÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂáculo de Yahveh -. |
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