|
| Asàdice Yahveh: ÿDónde está esa carta de divorcio de vuestra madre a quien repudié? o ÿa cuál de mis acreedores os vendÃÂ?Mirad que por vuestras culpas fuisteis vendidos, y por vuestras rebeldÃÂas fue repudiada vuestra madre. |
| ÿPor qué cuando he venido no habÃÂa nadie, cuando he llamado no hubo quien respondiera? ÿAcaso se ha vuelto mi mano demasiado corta para rescatar o quizá no habrá en màvigor para salvar?He aquàque con un gesto seco el mar, convierto los rÃÂos en desierto; quedan en seco sus peces por falta de agua y mueren de sed. |
| Yo visto los cielos de crespón y los cubro de sayal. |
| El Señor Yahveh me ha dado lengua de discÃÂpulo, para que haga saber al cansado una palabra alentadora.Mañana tras mañana despierta mi oÃÂdo, para escuchar como los discÃÂpulos; |
| el Señor Yahveh me ha abierto el oÃÂdo.Y yo no me resistÃÂ, ni me hice atrás. |
| Ofrecàmis espaldas a los que me golpeaban, mis mejillas a los que mesaban mi barba.Mi rostro no hurté a los insultos y salivazos. |
| Pues que Yahveh habrÃÂa de ayudarme para que no fuese insultado, por eso puse mi cara como el pedernal, a sabiendas de que no quedarÃÂa avergonzado. |
| Cerca está el que me justifica: ÿquién disputará conmigo?Presentémonos juntos: ÿquién es mi demandante? áque se llegue a mÃÂ! |
| He aquàque el Señor Yahveh me ayuda: ÿquién me condenará?Pues todos ellos como un vestido se gastarán, la polilla se los comerá. |
| El que de entre vosotros tema a Yahveh oiga la voz de su Siervo.El que anda a oscuras y carece de claridad confÃÂe en el nombre de Yahveh y apóyese en su Dios. |
| áOh vosotros, todos los que encendéis fuego, los que sopláis las brasas!Id a la lumbre de vuestro propio fuego y a las brasas que habéis encendido.Esto os vendrá de mi mano: en tormento yaceréis. |
| | |