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| Escuchad esta palabra, vacas de Basán, que estáis en la montaña de Samaria, que oprimÃÂs a los débiles, que maltratáis a los pobres, que decÃÂs a vuestros maridos: áTraed, y bebamos! |
| El Señor Yahveh ha jurado pro su santidad:He aquàque vienen dÃÂas sobre vosotras en que se os izará con ganchos, y, hasta las últimas, con anzuelos de pescar. |
| Por brechas saldréis cada una a derecho, y seréis arrojadas al Hermón, oráculo de Yahveh. |
| áId a Betel a rebelaros, multiplicad en Guilgal vuestras rebeldÃÂas, llevad de mañana vuestros sacrificios cada tres dÃÂas vuestros diezmos; |
| quemad levadura en acción de gracias, y pregonad las ofrendas voluntarias, voceadlas, ya que es eso lo que os gusta, hijos de Israel!, oráculo del Señor Yahveh. |
| Yo también os he dado dientes limpios en todas vuestras ciudades, y falta de pan en todos vuestros lugares; áy no habéis vuelto a mÃÂ! oráculo de Yahveh. |
| También os he cerrado la lluvia, a tres meses todavÃÂa de la siega; he hecho llover sobre una ciudad, y sobre otra ciudad no he hecho llover; una parcela recibÃÂa lluvia, y otra parcela, falta de lluvia, se secaba; |
| dos, tres ciudades acudÃÂan a otra ciudad a beber agua, pero no calmaban su sed; áy no habéis vuelto a mÃÂ!, oráculo de Yahveh. |
| Os he herido con tizón y añublo, he secado vuestras huertas y viñedos; vuestras higueras y olivares los ha devorado la langosta; áy no habéis vuelto a mÃÂ!, oráculo de Yahveh. |
| He enviado contra vosotros peste, como la peste de Egipto, he matado a espada a vuestros jóvenes, mientras vuestros caballos eran capturados; he hecho subir a vuestras narices el hedor de vuestros campamentos, áy no habéis vuelto a mÃÂ!, oráculo de Yahveh. |
| Os he trastornado como Dios trastornó a Sodoma y Gomorra, habéis quedado como un tizón salvado de un incendio; áy no habéis vuelto a mÃÂ!, oráculo de Yahveh. |
| Por eso, asàvoy a hacer contigo, Israel, y porque esto voy a hacerte, prepárate, Israel, a afrontar a tu Dios. |
| Porque está aquàquien forma los montes y crea el viento, quien descubre al hombre cuál es su pensamiento, quien hace aurora las tinieblas, y avanza por las alturas de la tierra:Yahveh, Dios Sebaot es su nombre. |
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