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| Entonces TobÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂas llamÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂó a Rafael y le dijo: |
| ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂëHermano AzarÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂas, toma contigo cuatro criados y dos camellos y vete a RaguÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂés. |
| DirÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂgete a Gabael, dale el recibo y hazte cargo del dinero; invÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂtale tambiÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂén a que se venga contigo a la boda. |
| TÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂú sabes que mi padre lleva cuenta de los dÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂas, y uno solo que demore, le doy un gran disgusto; |
| ya ves que RagÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂüel me ha conjurado, y que no puedo desatender su deseo.ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂû Rafael se puso en camino para RaguÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂés de Media con los cuatro criados y los dos camellos y fueron a pernoctar en casa de Gabael. Le presentÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂó el recibo y le dio la noticia de que TobÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂas, hijo de Tobit, se habÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂa casado y le invitaba a la boda. Gabael se levantÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂó, le entregÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂó todos los sacos de dinero, con los sellos intactos, y los cargaron sobre los camellos. |
| LevantÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂándose de madrugada, partieron juntos para la boda y llegados a casa de RagÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂüel encontraron a TobÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂas puesto a la mesa. Y como se levantara a toda prisa para saludarle, Gabael rompiÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂó a llorar y le bendijo diciendo: ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂëÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂáHombre bueno y honrado, hijo de un hombre honrado y bueno, justo y limosnero! Que el SeÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂñor te conceda las bendiciones del cielo a ti, a tu mujer, al padre y a la madre de tu mujer. ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂáBendito sea Dios, que me ha permitido ver un vivo retrato de mi primo Tobit!ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂû |
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