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| David reuniÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂó en JerusalÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂén a todos los jefes de Israel, los jefes de las tribus, los jefes de las secciones que estaban al servicio del rey, los jefes de millar y los jefes de cien, los administradores de la hacienda y del ganado del rey y de sus hijos, a los eunucos, los valientes y todos los hombres de valor. |
| Y, poniÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂéndose en pie, dijo el rey David: ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂëOÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂdme, hermanos mÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂos y pueblo mÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂo: HabÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂa decidido en mi corazÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂón edificar una Casa donde descansase el arca de la alianza de Yahveh y sirviese de escabel de los pies de nuestro Dios. Ya habÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂa hecho yo preparativos para la construcciÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂón, |
| pero Dios me dijo: No edificarÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂás tÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂú la Casa a mi nombre, pues eres hombre de guerra y has derramado sangre. |
| ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂëSin embargo, Yahveh, el Dios de Israel, me ha elegido de entre toda la casa de mi padre, para que fuese rey de Israel para siempre. Pues escogiÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂó a JudÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂá para ser caudillo, y de las familias de JudÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂá a la casa de mi padre, y de entre los hijos de mi padre se ha complacido en mÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂàpara establecer un rey sobre todo Israel. |
| Y entre todos mis hijos - pues Yahveh me ha dado muchos hijos - eligiÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂó a mi hijo SalomÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂón para que se siente en el trono del reino de Yahveh sobre Israel. |
| Y El me dijo: TÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂú hijo SalomÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂón edificarÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂá mi Casa y mis atrios; porque le he escogido a ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂél por hijo mÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂo, y yo serÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂé para ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂél padre. |
| HarÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂé estable su reino para siempre, si se mantiene firme en el cumplimiento de mis mandamientos y de mis normas como lo hace hoy. |
| ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂëAhora, pues, a los ojos de todo Israel, que es la asamblea de Yahveh, y a oÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂdos de nuestro Dios, guardad y meditad todos los mandamientos de Yahveh vuestro Dios, para que podÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂáis poseer esta tierra esplÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂéndida y la dejÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂéis como heredad a vuestros hijos despuÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂés de vosotros para siempre. |
| ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂëY tÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂú, SalomÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂón, hijo mÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂo, reconoce al Dios de tu padre, y sÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂrvele con corazÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂón entero y con ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂánimo generoso, porque Yahveh sondea todos los corazones y penetra los pensamientos en todas sus formas. Si le buscas, se dejarÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂá encontrar; pero si le dejas, ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂél te desecharÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂá para siempre. |
| Mira ahora que Yahveh te ha elegido para edificar una Casa que sea su santuario. ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂáSÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂé fuerte, y manos a la obra!ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂû |
| David dio a su hijo SalomÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂón el diseÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂño del vestÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂbulo y de los demÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂás edificios, de los almacenes, de las salas altas, de las salas interiores y del lugar del Propiciatorio; |
| y tambiÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂén el diseÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂño de todo lo que tenÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂa en su mente respecto de los atrios de la Casa de Yahveh, y de todas las cÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂámaras de alrededor, para los tesoros de la Casa de Dios y los tesoros de las cosas sagradas; |
| asimismo respecto de las clases de los sacerdotes y de los levitas y del ejercicio del servicio de la Casa de Yahveh, como tambiÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂén de todos los utensilios del servicio de la Casa de Yahveh. |
| Cuanto al oro, el peso de oro para cada uno de los utensilios de cada servicio, y tambiÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂén la plata, segÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂún el peso que correspondÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂa a cada uno de los utensilios de cada clase de servicio; |
| asimismo el peso de los candelabros de oro y sus lÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂámparas de oro, segÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂún el peso de cada candelabro y de sus lÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂámparas, y para los candelabros de plata segÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂún el peso de cada candelabro y sus lÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂámparas, conforme al servicio de cada candelabro; |
| el peso de oro para las mesas de las filas de pan, para cada mesa, y la plata para las mesas de plata; |
| oro puro para los tenedores, los acetres y los jarros; y asimismo lo correspondiente para las copas de oro, segÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂún el peso de cada copa, y para las copas de plata segÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂún el peso de cada copa; |
| para el altar del incienso, oro acrisolado segÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂún el peso; asimismo segÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂún el peso; asimismo el modelo de la carroza y de los querubines que extienden las alas y cubren el arca de la alianza de Yahveh. |
| Todo esto conforme a lo que Yahveh habÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂa escrito de su mano para hacer comprender todos los detalles del diseÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂño. |
| Y dijo David a su hijo SalomÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂón: ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂëÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂáSÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂé fuerte y ten buen ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂánimo; y manos a la obra! No temas ni desmayes, porque Yahveh Dios, el Dios mÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂo, estÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂá contigo; no te dejarÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂá ni te desampararÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂá, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la Casa de Yahveh. |
| AhÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂàtienes las clases de los sacerdotes y de los levitas para todo el servicio de la Casa de Dios; estarÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂán a tu lado para cada clase de obra, todos los hombres de buena voluntad y hÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂábiles para cualquier clase de servicio; y los jefes del pueblo entero estÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂán a tus ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂórdenes.ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂû |
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