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| JerusalÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂén, quÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂtate tu ropa de duelo y afliciÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂón, y vÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂstete para siempre el esplendor de la gloria que viene de Dios. |
| EnvuÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂélvete en el manto de la justicia que procede de Dios, pon en tu cabeza la diadema de gloria del Eterno. |
| Porque Dios mostrarÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂá tu esplendor a todo lo que hay bajo el cielo. |
| Pues tu nombre se llamarÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂá de parte de Dios para siempre: Paz de la Justicia y Gloria de la Piedad. |
| LevÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂántate, JerusalÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂén, sube a la altura, tiende tu vista hacia Oriente y ve a tus hijos reunidos desde oriente a occidente, a la voz del Santo, alegres del recuerdo de Dios. |
| Salieron de ti a pie, llevados por enemigos, pero Dios te los devuelve traÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂdos con gloria, como un trono real. |
| Porque ha ordenado Dios que sean rebajados todo monte elevado y los collados eternos, y comados los valles hasta allanar la tierra, para que Israel marche en seguro bajo la gloria de Dios. |
| Y hasta las selvas y todo ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂárbol aromÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂático darÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂán sombra a Israel por orden de Dios. |
| Porque Dios guiarÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂá a Israel con alegrÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂa a la luz de su gloria,con la misericordia y la justicia que vienen de ÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂél.Copia de la carta que enviÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂó JeremÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂas a los que iban a ser llevados cautivos a Babilonia por el rey de los babilonios, para comunicarles lo que Dios le habÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂÃÂa ordenado. |
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