LÍBRANOS DEL MALIGNO
Nihil Obstat P. Ignacio Reinares Vicario Provincial Agustino
Recoleto
Imprimatur Mons. José Carmelo Martínez Obispo de Cajamarca
(Perú)
P. ÁNGEL PEÑA O.A.R. LIMA – PERÚ 2007 ÍNDICE GENERAL
INTRODUCCIÓN 4
Esoterismo 5 Supersticiones 6 La magia 9 Adivinación 23 Amuletos
y talismanes 24 El espiritismo 28 Juego de la ouija 38 Maleficios 43
La maldición 53 Chamanismo 57 Infestación diabólica 59 Sectas
satánicas 63 Misas negras 69 Música rock 75 Halloween 89 Wicca 90
Síntomas de posesión satánica 92 Exorcismos 96 Otros medios de
liberación 102 La Virgen María 105 ¿Qué desagrada más a
Satanás? 111 El poder de Dios 115 Reflexiones 117 Consejos varios
121 Oraciones 124
CONCLUSIÓN 130 BIBLIOGRAFÍA 132 INTRODUCCIÓN
Decía un escritor contemporáneo: Quitad a Dios del mundo y se
llenará de ídolos. El santo cura de Ars decía: Quitad al
sacerdote de una parroquia y, en pocos años, adorarán a las
bestias. ¿Exagerado? Lo cierto es que cuanto más los hombres
actuales se alejan de Dios, más buscan desesperadamente a magos,
espiritistas, adivinadores, brujos... En la medida en que disminuye
la fe en Dios, aumenta la creencia en supersticiones. Todo lo que se
refiere al ocultismo o esoterismo tiene cada día más aceptación,
porque los hombres buscan ayuda para poder liberarse de sus males y
ser felices.
Si tú eres uno de estos buscadores de la verdad y de la
felicidad, no caigas en las fauces insaciables de magos, brujos,
chamanes, espiritistas o adivinos. Lee detenidamente este libro. Te
hablaré brevemente de estas cosas para darte una orientación
correcta y así puedas evitar caer en la trampa de tantos
embaucadores, que buscan hacerse ricos a tu costa, y que, además,
te alejan de Dios y te llevan de la mano hacia el reino oscuro de
Satanás.
Te deseo lo mejor: que seas un cristiano auténtico. Y no te
olvides de ayudar a tantos otros, especialmente a jóvenes, que
están desorientados, para que puedan encontrar en los múltiples
laberintos de la vida, el camino que los lleve a Jesús, único
Camino, Verdad y Vida de nuestra vida. ESOTERISMO
Esoterismo es una palabra que designa a todo lo conocido por un
círculo reducido de personas (los iniciados), y que no puede ser
revelado públicamente, como, por ejemplo, técnicas de lectura de
la mano o de las cartas, rituales para hacer filtros de amor,
sortilegios para adivinar el futuro. También se refiere a fórmulas
de invocación a espíritus o maneras de hacer pactos con el
demonio. En una palabra, se refiere a cosas ocultas. Por eso,
algunos lo denominan ocultismo, pues trata de dominar fuerzas
ocultas, desconocidas para la mayoría, que se manifiestan a través
de la magia, brujería, adivinación, chamanismo, espiritismo,
vampirismo, satanismo...
Muchas de estas prácticas y rituales pueden ser aprendidas en
escuelas de magia o en grupos secretos de espiritismo o satanismo.
También pueden leerse en algunos libros que tratan sobre estos
temas. Ahora es más fácil conocer estas cosas por medio del
internet, donde uno puede ponerse en contacto con magos y brujos de
cualquier parte del mundo, ver sus páginas web, contactarlos por
teléfono e, incluso, aprender muchas prácticas sencillas. Por
ejemplo, hay jóvenes estudiantes que aprenden de algunos magos a
realizar ciertos ritos o fórmulas mágicas para conquistar al
hombre o mujer de sus sueños... Y, de esta manera, sin darse
cuenta, van entrando en un mundo oscuro y maligno, aunque lo hagan
por afán de curiosidad.
Muchos jóvenes, que se sienten vacíos por dentro, y cuya vida
no tiene sentido, buscan algo a lo que dedicar su propia vida y,
muchas veces, lo encuentran en grupos y sectas esotéricas. Y van
cayendo cada vez más y más en las redes de los espíritus del mal.
Otros, buscando poderes superiores, caen en cualquier superstición.
SUPERSTICIONES
Hay revistas juveniles con mucho contenido mágico, esotérico y
supersticioso. Por ejemplo, en la revista mensual de Disney, Witch
(bruja), de abril del 2001, se dice a las adolescentes nacidas bajo
el signo de capricornio: el animal que te traerá suerte es la
cabra. Pon una foto suya en tu mochila y te sentirás decidida e
inamovible como ella. Para aries: éste es el mes ideal para las
magias de amor; el día trece escribe en un papelito rojo el nombre
del chico que te gusta. Dale tiempo y la situación mejorará... En
números siguientes, habla de que para solucionar sus problemas,
deben beber infusiones de menta, poner granos de arroz en
contenedores de cristal, exponer dijes a los rayos del sol, tener
hojas de abedul debajo de la almohada y una pizca de artemisa dentro
de los zapatos. En el cuarto número de Witch, de junio del 2001,
ofrecieron como obsequio a sus lectoras una gargantilla talismán.
Estas supersticiones se suman a otras que cree mucha gente. Dicen
que los gatos negros dan mala suerte o el pasar por debajo de una
escalera o romper un espejo. Aseguran que el número trece o martes
trece resultan fatales. No se debe dejar una cartera en el suelo ni
menos regar la sal. La noche del 31 de diciembre hay que llevar
ropas íntimas amarillas y comer doce uvas al toque de las doce
campanadas de medianoche para tener suerte durante el nuevo año, y
salir a la calle a dar una vuelta con una maleta, para poder tener
buenos viajes. Algunos creen que tocar madera o hierro protege de la
mala suerte, cuando se habla de algo peligroso o pasa un funeral o
mientras se oye el sonido de la sirena... No faltan quienes creen
que poner detrás de la puerta una mata de sábila o una herradura,
protege del mal. Algunos dicen que el trébol de cuatro hojas aleja
todas las desgracias. Y no faltan quienes creen que con sólo
repetir ciertas oraciones un número determinado de veces, se van a
cumplir nuestros deseos. O escribiendo las famosas cadenas de san
Judas Tadeo o de otros santos, que son copiadas 80 veces y dejadas
en iglesias diferentes; pues, de otro modo, pueden sucederle
desgracias.
Algunos piden agua bendita de siete iglesias para que tenga más
efecto. En algunos lugares, tienen la costumbre supersticiosa de
tener una planta llamada planta mágica o planta de la felicidad.
Deben regarla una vez al día, expresando un deseo y pronunciando
una palabra particular y creen que todo se cumplirá. Tampoco faltan
quienes consiguen de los magos velas o incienso o hierbas para la
suerte. Los mismos magos tienen imágenes en sus consultorios o
rezan algunas oraciones, para dar tranquilidad a los clientes y
hacer más eficaces sus ritos anticristianos.
Hay muchos incautos, que leen los horóscopos en el periódico o
en las revistas, como si fueran infalibles. Muchos los consultan
como una guía práctica para sus vidas para ver si les irá bien en
tal negocio o en la elección de pareja o para decidir sobre
cualquier problema personal, en vez de confiar en Dios y en su
providencia personal. Hay quienes planifican sus hijos para que
nazcan bajo tal o cual signo del zodíaco, que le dará mejor
suerte, como si el destino de cada uno estuviera escrito en las
estrellas.
Estos fervorosos seguidores de los horóscopos, no se dan cuenta
de que la creencia de que el Universo está rodeado de doce
constelaciones, que dan origen a los doce signos del zodíaco, hace
tiempo que se conoce como errónea, pues la ciencia moderna ha
descubierto que no son doce las constelaciones sino catorce, lo que
hace que todos los horóscopos, basados en los doce signos del
zodíaco sean equivocados.
Además, el acudir a los astros para conocer el futuro está
prohibido por Dios, que nos dice en su Palabra: Estás cansado de
consultar. Que se presenten y te salven los que describen los
cielos, los que observan las estrellas y te hacen saber cada mes lo
que te sucederá. Son briznas de paja que ha consumido el fuego, no
podrán salvar sus vidas del poder de las llamas..., y no habrá
quien te salve (Is 47, 13-15).
La Iglesia nos dice que la superstición: representa en cierta
manera una perversión, por exceso, de la religión (Cat 2110).
LA MAGIA
Por magia podemos entender toda clase de ritos con los que se
pretenden canalizar las fuerzas ocultas para conseguir nuestros
deseos. Algunos magos hacen rituales mágicos para que uno tenga
suerte en sus negocios, para que tenga trabajo, para curar
enfermedades o para conseguir a la persona amada. Cuando hacen magia
negra para hacer daño, con la ayuda del demonio, se llaman brujos;
y adivinos, cuando tratan de conocer el futuro.
En cuanto a la magia, podemos aludir aquí a Harry Potter, un
personaje famoso en todo el mundo a través de los libros de la Sra.
Rowling, la autora inglesa, que ha fomentado entre los niños,
jóvenes y adultos, el mundo de la magia. Harry Potter es un
aprendiz de mago que usa su varita mágica para hacer ciertos ritos
con su capa de mago. Aparte de que muchas de sus actitudes no son
muy éticas, pues pareciera que para hacer el bien se justifican
algunos medios no éticos como la mentira, de hecho, la Harrimanía
hace que muchas personas, y no sólo niños, se aficionen a este
mundo mágico.
En ciertas ciudades hay tiendas especializadas en vender
cualquier cosa de las que usa Harry Potter como la varita mágica,
su capa, etc. Y esto puede hacer mucho daño, si creen seriamente en
la magia y ponen su confianza en las fuerzas mágicas en vez de
confiar en Dios. Esto lleva a muchos jóvenes a llevar amuletos y
talismanes. Y, cuando tienen problemas, tratan de solucionarlos por
medio de magos en vez de luchar, trabajar y esforzarse con su
propias fuerzas, confiando en Dios. Es la cultura de lo fácil, como
si todo se consiguiera con dinero y con poderes superiores y no con
nuestro esfuerzo y la ayuda de Dios.
Ciertamente, la magia es un buen negocio para muchos magos y
adivinos que hacen mucha propaganda en las páginas amarillas, en
radio, televisión, internet... Se presentan más o menos así:
N.N., un gran profesional que dirige desde hace más de veinte
años el centro de ciencias ocultas de... Su magia no tiene límites
y puede ayudarlo en todo lo que necesite, no importa cuál sea su
problema. Le ayudará en casos de negatividad, amor, dinero,
trabajo... Llame ahora mismo al teléfono...
N.N. experta en todo tipo de magia. Tiene un equipo proveniente
de todas partes del mundo para resolver todos sus problemas... Si tu
compañero te traiciona, si tienes problemas de amor, si eres
desafortunado o tienes problemas en el trabajo... Si necesitas
consejos, llama rápidamente al teléfono... Máxima reserva.
Realmente, hay muchos magos charlatanes, que tienen una soberbia
poco común. No pueden ni siquiera evitar un resfrío en sí mismos
y hablan de tener poderes para hacer cualquier cosa y curar
cualquier enfermedad... Lo malo es cuando trabajan directamente con
el diablo y, entonces, ya no son magos, son verdaderos brujos o
magos negros, pues hacen magia negra. Pero, en todos los casos,
tienen una habilidad maléfica para crear en los clientes una
dependencia para sacarles sin compasión hasta el último centavo.
Cada vez que el cliente va a visitarlos, tienen algo nuevo que
darles o que decirles. Nunca le dirán que ya está todo solucionado
y que ya no necesita ir más a su consultorio. A veces, dan velas o
incienso, polvos de amor, hierbas mágicas o saquitos cosidos, que
no hay que abrir, o diversas clases de talismanes o amuletos para
atraer la suerte o protegerse de las fuerzas negativas. Nunca le
dirán que vaya a rezar a la iglesia para solucionar sus problemas,
sino que regresen cada cierto tiempo para recargar los talismanes o
para nuevas consultas.
Hay personas que están tan dependientes del mago, que son
incapaces de tomar decisiones sin consultarlo, siendo esclavos de
sus opiniones para hacer un viaje, casarse con tal persona o hacer
negocios... El famoso exorcista italiano Raul Salvucci decía que
conocía a un gran empresario que siempre viajaba en compañía de
una maga, que trabajaba a tiempo completo para él con el fin de
asesorarlo en todo. Esto mismo ocurre con algunos políticos o
grandes personajes del deporte o la canción.
El padre Francesco Bamonte cuenta el caso de una maga de 53
años, divorciada, que gana un promedio de seis mil euros por
semana, sin pagar impuestos.
Un día, una señora se le acercó para hablarle de su hijo
muerto y ella le dijo que sus familiares querían matar también a
su otro hijo y que era necesario hacer cuanto antes, ritos poderosos
de protección, pero que eso le iba a resultar caro. Al decirle la
mujer que no tenía dinero y que sólo tenía la casa donde vivía,
ella le dijo que la vendiera, pues para salvar la vida de su hijo
hacía falta hacer cualquier sacrificio. Esta misma maga tiene
muñecos de cera para dárselos a los clientes que quieren hacer
daño a alguna persona y ella los traspasa con alfileres para que,
después, los entierren en un cementerio o en la casa del enemigo o
en otro lugar apropiado. A veces, mete odio contra algunos
familiares, acusándolos de ser los causantes de los males del
cliente. Hace maleficios, cuando se lo piden. Y, si la visita algún
hombre de su gusto, le pide, como parte de su curación, tener
relaciones sexuales con ella... Da a los clientes talismanes contra
cualquier tipo de adversidad, pidiendo mucho dinero por ello. A
varias clientes embarazadas les ha exigido con insistencia que
abortaran. Y, frecuentemente, habla mal del Papa y de los
sacerdotes, aconsejando que no vayan a la iglesia.
A veces, estos magos piden ir a la casa del cliente para ver
cuáles son los objetos que exhalan negatividad o están embrujados
y de los cuales proviene el daño a la familia. Con frecuencia,
escogen joyas u objetos de oro o plata, y se los llevan para evitar
el daño, pero aprovechándose de la ingenuidad de sus clientes,
pues estos objetos valen mucho dinero y van a adornar sus casas o
los venderán a otros.
Es conocido también que, con frecuencia, contratan los servicios
de investigadores privados, a quienes pagan bien, para que les den
todos los datos referentes al cliente, para así poder deslumbrarlo
en la próxima cita, haciéndole creer que todo eso lo sabe por sus
dotes de vidente. A veces, tienen sus colaboradores, que hacen este
trabajo, pues trabajando en equipo es más fácil conseguir del
cliente el mayor provecho posible. Y, si en algún caso, el cliente
se siente engañado y quiere acusarlo a la policía, lo amenazan con
maleficios de muerte o con ritos mágicos para hacerle daño.
Un mago convertido decía: ¿Saben por qué un talismán cuesta
100 euros y otro 500 euros? Porque sobre uno han blasfemado 100
veces contra la Virgen María o contra Jesucristo, y en el otro han
blasfemado 500 veces.
Otra maga convertida, que comenzó como jugando, decía:
En un cierto momento de mi vida, comencé a decir a mis amigas
que yo tenía poderes y que podía quitar el mal de ojo. En un
plato, mezclaba agua y sal y, después, echaba unas gotas de aceite
y creía ver imágenes de personas y yo adivinaba ciertas cosas. Mis
amigas me agradecían y yo estaba contenta de ayudarlas. Pero la
cosa iba aumentando más y más. De la práctica espontánea, pasé
a prácticas de magia como la quiromancia, la cartomancia,
espiritismo... Pero me sentía muy mal interiormente y me vinieron
dudas de si estaba haciendo bien. Un día, me aconsejaron ir a un
sacerdote exorcista y me dijo que aquello que hacía, aunque no lo
supiera, era algo del diablo.
Así que me alejé totalmente de esas cosas y así pude descubrir
de nuevo la paz interior que había perdido. Por eso, ahora os digo:
Rezad a Jesús y aceptad su voluntad y no busquéis solucionar los
problemas, adivinando el futuro. El futuro está en las manos de
Dios, confiad en Él.
Lo curioso de la magia es que, según investigaciones realizadas
por centros especializados y, concretamente, por el estudioso del
fenómeno de la magia, Massimo Introvigne, quienes más creen en
estas cosas son los jóvenes y los profesionales que tienen títulos
universitarios. Cree más la gente culta y los ricos que los pobres
o analfabetos. Por eso, decía el obispo Giuseppe Casale que la
magia es el opio de la burguesía.
Veamos ahora algunos ejemplos:
- Soy una señora de edad media, católica creyente. Hace unos
años estaba atravesando un período no muy bueno y una amiga me dio
el teléfono de un cartomante (adivino), diciéndome que me
ayudaría. Fui a la consulta y vi mucha gente. Debí esperar casi
tres horas para ser atendida. Cuando llegué, le conté mis
problemas: “Soy viuda y he quedado sola después de que mi hijo se
ha casado hace dos años. Ahora me quieren quitar mi casa”. El
cartomante mezcló las cartas y me dijo con seguridad que podía
estar tranquila, porque veía en las cartas que no me la quitarían.
Yo me quedé tranquila; pero, después de poco tiempo, me la
quitaron. La profecía del cartomante había sido falsa y me
convencí de que los magos y cartomantes son todos unos embusteros.
- Hace algunos años estábamos preocupados por el futuro de
nuestro hijo y acudimos a un mago para pedirle ayuda para que
nuestro hijo dejase a la chica que creíamos no le convenía. El
mago nos dijo que le habían hecho daño, que le habían dado a
comer un chocolatito sobre el que habían hecho un maleficio y que
debíamos tener en casa un poderoso talismán para evitar el daño
que podían ocasionarle. El precio de este talismán era de unos
4.000 euros y nos garantizó que en 15 días estaría solucionado el
problema.
Compramos el talismán y, después de 15 días, volvimos para
decirle que las cosas seguían igual que antes. Entonces, el mago
nos dijo: “No se preocupen, yo tengo un colaborador que tiene un
gran poder para estos casos”. Nos llevó al colaborador y éste
nos dijo: “A su hijo, además de haberle dado un chocolate
maleficiado, le han hecho macumba muy potente, pues han tomado el
corazón de una paloma y lo han atravesado con muchos alfileres y
después lo han enterrado a los pies de un ciprés. Pero no se
preocupen, en 15 días yo puedo solucionarlo todo”. Nosotros le
creímos y le dimos 1.500 euros.
Pero nada cambió y nuestro hijo se volvió más nervioso y casi
no comía ni dormía. Fuimos al médico y nos dio tranquilizantes,
porque dijo que no tenía ninguna enfermedad.
A los pocos días, buscamos otra solución en una cartomante, que
hacía propaganda por televisión. Nos dijo que el asunto era muy
grave, pero que ella podía solucionarlo en poco tiempo y pidió la
dirección de nuestra casa. Al día siguiente, vino y quiso ver toda
la casa. Y dijo: “Le han hecho macumba, pero todavía estamos a
tiempo para salvarlo de la muerte y yo puedo resolver el problema en
48 horas por 5.000 euros”. Pero pasaron las 48 horas y todo
seguía igual. La llamamos y nos dijo que estaba ocupada, que
llamáramos dentro de media hora y así lo hicimos otras tres veces;
a la cuarta vez, nos contestó de mala manera y, cuando le dijimos
que la acusaríamos a la policía, nos amenazó de hacernos daño en
nuestro negocio.
Después de estas experiencias negativas, fuimos a ver a un
sacerdote y así comenzamos un camino hacia Dios que nos ayudó a
encontrar la paz interior. Antes íbamos a misa, de vez en cuando, y
nuestra fe era muy superficial. Ahora oramos por nuestro hijo y
confiamos su futuro en las manos de Dios.
Como nota interesante, podemos decir que en febrero de 1999 esa
cartomante fue denunciada por varios clientes y fue arrestada por la
policía con cuatro de sus colaboradores. Realmente, muchos magos
son charlatanes que sólo piensan en sacar dinero fácil a la gente
que cree en ellos y busca en ellos la solución a sus problemas.
- En 1992 comencé a sentir dolores en distintas partes del
cuerpo: un día en la cabeza, otro en el estómago, otro en las
piernas... De los análisis médicos resultaba todo normal. Los
médicos me diagnosticaron una depresión. Yo, en ese tiempo, apenas
iba a misa por Pascua y Navidad o para bautismos, bodas o primeras
comuniones. Un día, mi hermana me propuso ir donde un mago para ver
si me curaba. El mago me leyó las cartas y me dijo que me habían
hecho una atadura. Yo sospechaba de mi cuñada, que desde hacía
algunos años no me dirigía la palabra. Le pregunté al mago si era
ella. Él me dijo: “No es ella, es una persona viuda, que está
junto a vosotros”. Viuda junto a nosotras sólo estaba mi madre y
mi suegra. Por eso, yo insistí cuál era de las dos. Él me dijo:
“Es tu mamá”. Yo, conociendo la bondad de mi madre, no lo quise
creer.
Me empeñé en creer que era mi cuñada la que me había hecho
daño. El mago, en vista de mi insistencia, quiso aprovecharse de mi
convicción y me dio un brazalete. Me dijo que lo llevara en la
muñeca para que no tuviera más problemas. Pero que hacía falta
recargarlo cada 15 días. Y me dijo que debía pagarle 550.000 liras
por el brazalete y la consulta.
Creí que pronto mejoraría de salud y cada quince días iba al
mago para pagarle 50.000 liras por recargar el brazalete. En total
le pagaba unas 200.000 liras al mes. Un día, le llevé a mi hija de
5 años para que la ayudara a dormir por la noche. Cuando me vio con
mi hija en la puerta, me gritó: “Tú sabes que aquí no pueden
entrar niños, porque aquí se hacen misas negras”. Yo no sabía
qué era una misa negra. Pero, al fin, el mago me dijo que entrara.
Y me dio sal, exorcizada por un exorcista negro en una misa negra, y
me dijo que lo pusiera bajo la cama de la niña. Después me pidió
el nombre de la niña para ponerlo debajo de una vela, que me daría
la semana próxima. Pagué y salí. La primera noche mi hija durmió
toda la noche, pero la segunda noche empezó a gritar y a ser sacada
de la cama. Y decía: “Me han tirado de la cama”. Esto continuó
por varias noches. Volví al mago, que me dio la vela con el nombre
de la niña, añadiendo otras tres velas de diferentes colores. Y me
dijo que las encendiera en casa hasta que se consumieran para que mi
hija no tuviera más problemas.
Pero mi hija continuaba cada día peor sin dormir, gritando y
cayéndose de la cama. Además, esos días me vinieron fuertes
dolores de cabeza, mientras estaba en casa. Entonces, tuve miedo del
mago y le hablé a una amiga que me aconsejó tirar el brazalete y
la sal del mago, ir frecuentemente a misa, confesarme y hablar con
un sacerdote. El sacerdote me mandó a un exorcista de la diócesis,
que me aconsejó llevar una vida cristiana y recibir regularmente
bendiciones. Después, entré en un grupo mariano de oración en que
me encuentro hasta ahora y las cosas han mejorado y llevo 7 años
sin necesidad de ir a los médicos.
Otro caso: Hace algunos años, tuve un gran problema de salud.
Una persona me habló de dos señoras que habían abierto un centro
de pranoterapia y que me podían curar. La primera vez que me
presenté, me hicieron diversas preguntas sobre mi vida. Me dijeron
que la terapia que yo necesitaba era la más larga y más cara. Se
necesitaban tres terapias de tres horas cada una para hacerlas en
semana y media por la módica cifra de millón y medio de liras.
Después de esta terapia, sería conveniente otras diez sesiones de
diez minutos a sólo 50.000 cada una. Así sería liberada de todos
mis problemas. Durante las sesiones, ponían sus manos sobre la
parte enferma del cuerpo, bajaban la cabeza, cerraban los ojos y se
concentraban. Al final, parecían muy cansadas. En la primera
sesión, me escribieron en un papel una oración para aprenderla de
memoria y, después, destruirla, porque sólo la debía conocer yo
sola, nadie más. La oración decía: “Tengo necesidad de energía
divina para exorcizarme de todo mal, negatividad o entidad”. Esta
oración la debía recitar, al menos, una vez al día y todas las
veces que estuviera en una dificultad. No querían que rezara
ninguna otra oración distinta. No querían que rezara a la Virgen
María, no querían que rezase por los difuntos y menos que fuese a
hablar con los sacerdotes, que, decían, enseñan a rezar, pero no
enseñan cómo llegar a Dios.
Sin embargo, yo rezaba a la Virgen María y a Jesús, mientras me
hacían las terapias. Me dijeron que comprara unas cajitas
circulares, que contenían energía divina. Un día, una de ellas me
dijo que un primo mío me había hecho un maleficio. Yo le dije que,
si me lo había hecho, yo lo perdonaba. Pero su respuesta fue que yo
no estaba libre de rencores hacia él. Me aconsejaron llevar a mis
hijos para hacerles terapia, aunque sólo fuera para mejorar su
rendimiento escolar. Pero después de tantas terapias, mis males no
se curaban sino que empeoraban, hasta que las dejé, pues me di
cuenta de que sólo me estaban engañando.
Algunos magos se ocultan bajo el nombre de pranoterapeutas.
Veamos:
Una señora se acercó a una pranoterapeuta, llevándole a su
hija, que sufría problemas sicológicos, y buscando ayuda para los
dolores que ella misma sentía en las piernas. En el primer
encuentro la maga leyó el tarot a la hija; después, en una hoja
dibujó una cruz y, debajo de la cruz, puso una imagen de Jesús y
de María, que traspasó con un alfiler; y allí puso una foto de la
hija. Después, encendió una vela y repitió lo mismo con la foto
de la señora. Mientras leía el tarot, le dijo que algunos
familiares atraían el mal sobre su familia y en particular sobre su
hija. La señora creía todo lo que le decía y así comenzó a
tener rencor hacia ciertos parientes. A la hija le daba algunos
masajes en la cabeza y le hacía repetir algunas frases que
escribía en un papelito. Uno de ellos decía: “Que la oscuridad
de la noche me acompañe”.
La pranoterapeuta y cartomante le daba velas de distintos colores
para que las encendiera en casa. Un día, le aconsejó comprar por
200.000 liras una medalla con signos incomprensibles que alejarían
de ella todos los males. La señora vio sobre la mesa de la
cartomante un plato con un hígado de animal, ya en fase de
descomposición y maloliente. En el consultorio tenía varios gatos,
a los cuales les faltaba el ojo o la cola o alguna cosa. En la
pared, tenía las fotos de todos sus clientes. Algunas veces,
blasfemaba el nombre de Dios, de la Virgen y de los santos.
Pero los problemas de la hija y sus dolores a las piernas no
mejoraban, sino que empeoraban. Así que dejó eso y comenzó a
participar con su hija más asiduamente de la misa. Un sacerdote de
Fiesole recibió todos los objetos recibidos de la cartomante y los
destruyó. La hija ha comenzado a orar frecuentemente y a recibir
los sacramentos y hoy está muy serena gracias a la ayuda recibida
de la parroquia y del párroco.
Otro cliente cuenta: Estaba atravesando un período de gran
depresión y me aconsejaron ir a un pranoterapeuta, el cual me dijo
que eran necesarias varias sesiones de veinte minutos, tres veces a
la semana por tres meses, a 50.000 liras cada sesión. La terapia
consistía en masajes a los pies y terminaba con imposición de
manos sobre la cabeza. Lo que más me impresionó, al entrar en su
oficina, fue un gran crucifijo, que había colgado de la pared,
junto con otros amuletos, que hacían contraste con el crucifijo. El
pranoterapeuta me dijo que podía conseguir energías positivas,
comprando algunos de aquellos amuletos por la módica cifra de
4.000.000 de liras... Un día me propuso enseñarme a ser
pranoterapeuta y cartomante. Pero, después de terminar mis sesiones
de tres meses, me di cuenta de que no había mejorado nada y todo
había sido un engaño. Una amiga me aconsejó hablar con un
sacerdote y así he comenzado un camino de conversión en el que
estoy descubriendo que la verdadera salvación viene sólo de
Jesús.
Sí, sólo Jesús es nuestro Salvador, confiemos en Él y no en
los magos ni adivinos. Él también nos puede curar por medio de los
médicos o también milagrosamente.
ADIVINACIÓN
En cuanto a la adivinación, hay muchas formas de realizarla.
Todos conocemos a los videntes que la practican a través de la bola
de cristal. Otros adivinan por medio de las cartas (cartomancia) o
por medio de las líneas de la mano (quiromancia) o por medio de los
sueños (oniromancia), o por la luz de las velas (velomancia) o por
el tarot.
Algunos leen el futuro por medio de los posos del café o del
té, o por medio de manchas de tinta o de hojas de coca o de las
brasas... Hay quienes interpretan el significado de los números
según el día del nacimiento o de algún hecho personal para ver el
futuro de la persona (numerología). Los chinos utilizan el viejo
sistema del I-Ching.
Sobre la adivinación, en general, nos dice el mismo Dios: Que no
haya en medio de ti quien se dé a la adivinación ni a la magia ni
a hechicerías o encantamientos; ni quien consulte a encantadores ni
a espíritus ni a adivinos ni pregunte a los muertos. Es
abominación ante Dios cualquiera que esto hace (Det 18, 10-12). No
acudan a los que evocan a los muertos ni a los adivinos ni los
consulten para no mancharse con su trato..., ni practiquen la
adivinación ni la magia (Lev 19, 26.31).
En el Catecismo de la Iglesia católica se dice: Todas las formas
de adivinación deben rechazarse, el recurso a Satán o a los
demonios, la evocación de los muertos y otras prácticas, que
equivocadamente se supone desvelan el porvenir. La consulta de
horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de
presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a
mediums..., están en contradicción con el honor y respeto que
debemos solamente a Dios (Cat 2116).
Los Padres de la Iglesia, desde los primeros siglos, condenaron
estas prácticas de adivinación. Por eso, hay una absoluta
incompatibilidad entre la realización de estas prácticas y el ser
cristiano. Ni siquiera se pude asistir como meros espectadores, pues
no están exentos de los peligros y de la influencia del mal. Hay
que evitar a toda costa ir a adivinos, aunque tengan muchas estampas
religiosas y digan que trabajan solamente con magia blanca; y no se
deben aceptar sus talismanes u objetos que, supuestamente, dan
suerte o liberan de daños ajenos.
AMULETOS Y TALISMANES
Los amuletos son objetos a los que se atribuyen el poder de
expulsar las energías negativas y así alejar la mala suerte. Los
talismanes, en cambio, son objetos a los que se les atribuye un
poder mágico para atraer energías positivas y así traer buena
suerte.
Todas estas cosas son, en el mejor de los casos, unas
supersticiones; pues, en otros casos, podrían ser objetos
maleficiados que nos causarían graves problemas. Muchos jóvenes,
que buscan poderes superiores y quieren triunfar en la vida con toda
la ilusión de sus años juveniles, buscan el camino fácil del
triunfo por medio de estos objetos, fáciles de comprar en tiendas
especializadas, poniendo su confianza y su seguridad en estos
objetos más que en Dios y en su providencia divina. A veces,
aprenden a hacer ciertos rituales mágicos con los cuales también
tratan de controlar y aprovechar para sí las fuerzas ocultas.
Por eso, nos dice la Iglesia, con su sabiduría de 2000 años:
Todas las prácticas de magia o hechicería mediante las cuales se
pretende domesticar potencias ocultas para ponerlas a su servicio y
obtener un poder sobrenatural sobre el prójimo, aunque sea para
procurar la salud, son gravemente contrarias a la virtud de la
religión. Estas prácticas son más condenables aún, cuando van
acompañadas de una intención de dañar a otro, recurran o no a la
intervención de los demonios. Llevar amuletos es también
reprensible (Cat 2117).
El negocio de los amuletos y talismanes, mueve muchos millones.
Se venden toda clase de objetos por correo o en tiendas
especializadas. Muchos de ellos representan cosas macabras con
calaveras, imágenes satánicas o monstruos, que pueden estar en
camisetas, llaveros, ceniceros, collares, sortijas... Lo curioso es
que muchos magos hablan de amuletos y talismanes recargables cada
cierto tiempo para así tener más ingresos de los incautos
clientes. La Nueva Era promueve, especialmente, el uso de cristales
y gemas, que, según ellos, son capaces de curar enfermedades y
llenar a las personas de energías positivas.
He conocido personas y hasta niños a quienes sus madres habían
llevado a magos o chamanes y les habían hecho llevar al cuello
alguna piedra o cosas que parecían sin importancia y que, en vez de
curarlos, los habían empeorado. ¿Por qué? Porque, si nos metemos
en el terreno de nuestro enemigo el diablo, caeremos en las garras
de su poder y, después, salir de él será más difícil y más
costoso.
Veamos un caso concreto. Alessandra tenía 19 años y se
interesó por el esoterismo, cuando tenía 14 años, al apasionarse
por los dibujos animados japoneses. Dice:
Me fascinaba la cultura oriental y así empecé a leer revistas
de la Nueva Era que parecían satisfacer mi curiosidad. Las
historias de los dibujos japoneses y de la Nueva Era tratan temas
como la magia y la reencarnación. Pronto me interesé por el tema
de los cristales que, según la cultura de la Nueva Era, poseen una
energía especial. Me impresionó muchísimo la idea de que estos
poderes podían cambiar mi vida. Yo estaba mal en mis estudios y mi
mejor amiga me había traicionado.
Empecé a ir a una tienda esotérica, que vendía algunas piedras
especiales. Una de éstas me la habían prestado como un potente
amuleto capaz de alejar toda la energía negativa. Me recomendaron
llevarla siempre conmigo y no dejarla nunca sola. Desde ese momento,
parecía que todo iba mejor y yo era realmente feliz y creía que la
piedra mágica me daba suerte.
Un día, durante una excursión, perdí el precioso amuleto. Por
la noche, cuando volví a casa, me di cuenta de su pérdida y me
puse a llorar. Al principio, estaba desesperada. Me sentía perdida
sin mi piedra mágica. Empecé a pensar que mi vida se iba a ir a
pique y me iban a castigar por haber perdido el amuleto. Estaba
aterrorizada. Me imaginaba una especie de demonio que me castigaba.
Tenía miedo de que volviera a mi vida toda la energía negativa. Me
sentía repentinamente débil. Había perdido mi preciosa aliada, la
piedra mágica que me daba fuerzas para vivir.
Poco a poco, me fui rehaciendo. Mi profesora de religión me
ayudó a salir de aquella trampa esotérica. Me dijo que tenía que
encontrar la verdadera fuerza dentro de mí y que no podía dejarme
condicionar por un amuleto de la Nueva Era. Desde ese momento, me
sentí más feliz y llena de vida. Volví a casa con el corazón
lleno de alegría y sin ningún miedo a las fuerzas negativas.
Ahora, creo que fui una estúpida y no comprendo cómo pude caer en
una trampa así; pero, cuando uno está solo, se agarra a cualquier
cosa, incluso a una piedra.
EL ESPIRITISMO
Es una forma de adivinación por medio de los espíritus de los
difuntos con el fin de conocer cosas secretas. Algo especialmente
grave es el espiritismo a través de los mediums o personas que
prestan a los espíritus su voz, sus gestos y su escritura para que
se manifiesten y respondan a las preguntas que se les hacen.
Recordemos algunos textos de la palabra de Dios, donde se
prohíbe la adivinación y el espiritismo. Que no haya en medio de
ti quien consulte a espíritus ni pregunte a los muertos. Es
abominación ante Dios cualquiera que esto hace (Det 18, 10-12). No
acudan a los que evocan a los muertos (Lev 19, 26). Todo hombre o
mujer que evoque a los muertos y se dé a la adivinación será
muerto, lapidado (Lev 20, 26). Y la Iglesia nos dice: No está
permitido participar en reuniones espiritistas, con medium o sin
él, empleando hipnotismo o no, aun cuando presenten una apariencia
honesta y piadosa, lo mismo si se interroga a las almas o espíritus
que si se escuchan las respuestas dadas, lo mismo que se conforme
con observar como que se proteste que no se quiere tener relación
alguna con los espíritus.
El espiritismo implica con frecuencia prácticas adivinatorias o
mágicas. Por eso, la Iglesia advierte a los fieles que se guarden
de él (Cat 2117).
Algunos espiritistas, para comunicarse con los difuntos, usan
ahora medios técnicos como grabadoras, radio, televisión,
ordenador, teléfono. Pero no hay que dejarse engañar, aunque el
espiritista haga una oración al comienzo de la sesión o tenga la
sala llena de estampas o imágenes religiosas. Porque, normalmente
son espíritus malignos los que se comunican.
Hay algunas formas de espiritismo importadas de África en
América como la umbanda o el candomblé. En la umbanda, el
espíritu se manifiesta en el cuerpo del sacerdote que oficia el
rito; en el candomblé se manifiesta en algunos de los
participantes. Otros ritos espiritistas son la santería, el palo
mayombé, el vudú. En la santería y palo mayombé derraman mucha
sangre de animales y, a veces, de hombres. Algunos recuerdan cómo
en Matamoros (México), en 1989, fueron inmoladas 24 personas en un
culto de palo mayombé. El vudú es practicado, sobre todo, en
Haití, Brasil, Cuba y las Antillas. Algunos de los seguidores del
vudú se reúnen, en ocasiones, para invocar a los diablos y hacer
verdaderos maleficios contra otros. Estos diablos o malos espíritus
exigen, a veces, matar animales y hasta seres humanos. Por eso, los
médicos hace tiempo han dado la voz de alerta sobre los problemas
de salud mental que ocasiona el espiritismo.
El espiritismo no es sano. Es frecuentemente patológico. Crea
lazos que, a veces, necesitan oración de liberación.
Dice Monseñor Milivoj Bolobanic: Según mi experiencia, he
llegado a la conclusión de que todos los que han practicado el
espiritismo, generalmente, tienen pensamientos negativos y, antes o
después, en las situaciones difíciles de la vida, piensan en
suicidarse y muchos lo hacen.
En tiempos del fervor espiritista, en 1855, la cuarta parte de
los cientos de dementes del hospital de Zurich (Suiza) eran
espiritistas y las dos quintas partes del asilo de Ganz. Incluso,
los espectadores no están protegidos contra la influencia de los
malos espíritus y, por eso, después de haber asistido a reuniones
espiritistas, hay muchas personas que manifiestan graves problemas
de insomnio, dolores de cabeza o cosas peores.
Dice el padre Gabriele Amorth, que fundó en 1992 la Asociación
nacional de exorcistas italianos y en 1994 la Asociación
internacional, y es el Presidente honorario de la Asociación:
Muchas veces, he tenido el caso de padres que me han traído
hijos muy jóvenes, que después de una o varias reuniones
espiritistas, a las que asistieron por juego, ya no podían estudiar
o descansar o comer bien.
Una señora decía que se había puesto en contacto con un
espíritu, que era bueno, porque le decía cosas buenas y le
enseñaba a rezar. Después de algunos años, cuando la señora
estaba ya atada a ese espíritu, comenzó a decirle cosas malas y a
blasfemar... Ella lo dejó, pero ya tenía muchas influencias
maléficas. Era constantemente perturbada por voces que no le
dejaban dormir ni trabajar.
Por su parte, el padre Pellegrino Ernetti dice:
Una persona profesional me dijo: Padre, ayúdeme, líbreme de un
mal espíritu que me obsesiona. Cuando voy a dormir, apaga la luz;
lo siento a mi lado y me perturba y no me deja dormir... Todo era
debido a la asistencia a una reunión espiritista. Por eso, el que
todavía está dudoso, que piense en el eventual peligro de ponerse
en comunicación con Satanás para que evite cualquier forma de
espiritismo.
Veamos más ejemplos:
- Hace algunos años murió mi hermana y esto agravó mi
depresión. Tenía complejo de culpa y sentía muchos deseos de
comunicarme con ella para decirle que la quería mucho y todo lo que
sentía su partida. Alguien me habló de un centro de sicofonía,
donde, bajo la guía de personas expertas, se podía uno comunicar
con el más allá. Esto se presentaba como resultado de una
investigación científica comprobada. Los investigadores habían
captado una onda de radio, llamada onda blanca, a través de la cual
era posible hablar con las personas fallecidas. Yo caí en la
trampa.
Me dirigí con mi madre al centro de sicofonía, donde un señor
acogía gratuitamente a las personas que deseaban hablar con sus
difuntos. Había unas 25 personas en una sala, donde había una
radio enorme con extrañas antenas. El responsable nos pidió
ponernos en comunicación mental con la persona deseada del más
allá. Después de unos momentos, comenzamos a oír unas voces. Una
de las señoras presentes fue llamada por su nombre. Era una mamá
que había perdido a su hijo en un accidente. Aquella voz juvenil se
presentaba con el nombre del joven difunto. Los dos hablaron unos
minutos.
Después, fue nuestro turno. Una voz se presentó con el nombre
de mi hermana y me llamó. La voz saludó a mi madre y habló de
cosas referentes a mi familia. Pregunté algunas cosas y la voz me
respondió. Todo sucedió en unos tres minutos. Después de la
sesión, el responsable me dijo que quería enseñarme la técnica
de la escritura automática... Me ejercité en casa en esta
técnica, creyendo hablar con mi hermana. Después de algún tiempo,
cuando me sucedieron malestares inexplicables, entendí que se
trataba de un diálogo con el demonio.
Por causa de la sicofonía, si antes estaba mal, ahora estaba
mucho peor. Sentía en mi casa la presencia de seres invisibles, no
podía dormir ni estudiar. Era como un monstruo, odiaba a todo el
mundo y, sobre todo, me odiaba a mi misma. Y de nada me sirvieron
las visitas al sicólogo y al siquiatra. Por fin, acudí a un
sacerdote exorcista y empecé a asistir a un grupo de oración.
También empecé a rezar el rosario, confesarme frecuentemente y a
asistir a la misa. Así mejoré totalmente. Ahora, después de ocho
años, tengo un título profesional, me he casado y tengo dos hijos.
Todo gracias a Dios.
- Cuando era jovencito, comencé a meterme en el espiritismo. Yo
había sido bautizado de niño, pero mi familia no era católica
practicante e ignoraba casi totalmente las enseñanzas de la
Iglesia. Mi madre se enfermó y esto nos llevó a buscar con
esperanza su salud por todas partes, pues los médicos no la
mejoraban. Buscamos también el camino del espiritismo, sobre todo,
porque en mi país, Brasil, hay muchos sanadores espiritistas. Sin
embargo, el estado de salud de mi madre no mejoraba, ni siquiera con
espiritismo o prácticas mágicas de ritos de diversas religiones.
Un día, antes de morir, mi madre me dijo: “Hijo mío, acuérdate
de que estas religiones nos engañan y prometen cosas falsas. La
única religión, que nunca me ha engañado ni me ha prometido
promesas fáciles, es la católica”.
Por mi parte, yo había empezado a sentirme mal. Sentía ruidos
inexplicables y presencias invisibles en la casa, pues había
asistido a una sesión espiritista con unos amigos y empecé a
sentir una angustia terrible y un pesimismo indefinible. Gracias a
Dios y a la Virgen María, todo esto terminó, cuando, a
continuación de la muerte de mi madre, me acordé de las palabras
que me había dicho antes de morir. Y comencé a asistir a la
iglesia y a rezar el rosario, a confesarme, a participar en la
misa... Y así encontré la paz y la alegría perdida.
- Me llamo Graciela y perdí a mi esposo el año 1992. Este
suceso me hizo acercarme a la fe después de muchos años de haberme
alejado de la Iglesia. Comencé a confesarme cada semana, a ir a
misa frecuentemente y a rezar cada día. En una ocasión, oí hablar
de la posibilidad de comunicarse con el más allá por medio de una
grabadora. Creí que podía ponerme en comunicación con mi esposo
difunto por este medio y comencé a hacer grabaciones de prueba. Un
día, cuando fui a dormir, oí en mi almohada una voz que me
llamaba: “Graciela, Graciela”. Pensé de inmediato: “Dios me
está dando la posibilidad de escuchar a mi esposo”. Después de
algunos días, me di cuenta de que no podía ser mi esposo; pues,
cuando empezaba a rezar, oía en mi mente una voz que se sobreponía
a mi oración y blasfemaba. De noche no podía dormir, algunas veces
parecía que alguien me cogía los brazos. Fui a contarle todo a mi
párroco y él me aconsejó no hacer nunca más la prueba de
escuchar a mi esposo con la grabadora y rezar más. Intensifiqué el
rezo del rosario y estos fenómenos han desaparecido.
Andrea Gemma, obispo exorcista de Isernia (Italia), dice: Un
día, al principio de la Cuaresma, vino Lino, acompañado de sus
padres. Era hijo único, vivía en el norte de Italia. Al primer
exorcismo, se vio claro que era un caso difícil y empezó a
manifestar fuerzas sobrehumanas. Todo había comenzado desde que
había participado en una sesión espiritista. Sus padres me
mostraron una extraña fotografía, donde, detrás de Lino,
aparecía una figura de contornos nítidos horribles según las más
tradicionales representaciones del diablo. Hablaba en un idioma
extraño, diciendo todas las palabras al revés. Por ejemplo, en vez
de decir Virgen María, decía airaM negriV. Fue una sorpresa para
mí y pude comprobar la habilidad del demonio, cuando quiere
inculcar miedo. Las sesiones de exorcismos eran diarias durante la
Cuaresma. Por fin, el Sábado Santo por la mañana, hicimos un nuevo
exorcismo. Me di cuenta de que Lino apretaba en la mano una estrella
masónica y decía algunas palabras... No sé dónde pudo tomar ese
objeto. Mis ayudantes lo sujetaban, pero no había manera de hacerle
abrir la mano. Por fin, después de insistir con incesantes
oraciones, abrió la mano. El objeto cayó por tierra y se oyó de
su boca: “Ahora debo marcharme”. Ya estaba libre del demonio.
Hoy Lino está bien y vive con su madre, pues su padre ya
falleció, y él se mantiene firme en su fe.
En algunas familias, después de haber asistido alguno de sus
miembros a reuniones espiritistas, se detectan discordias y, en
muchos casos, insomnio y pesadillas. En uno de los grupos
espiritistas llamado “Amigos de los ángeles”, compuesto por
unas 150 personas, recibieron en una ocasión el siguiente mensaje
(que todos aceptaron como verdadero sin ninguna discusión): Muchos
de ustedes están equivocados, porque no van a misa. Vayan a misa,
reciban la comunión, pero no se confiesen, porque la confesión ha
sido abolida hace tiempo.
Sin pensarlo dos veces, dice el padre Ernetti, todos obedecieron
al espíritu, que parecía bueno, y fueron a misa y todos comulgaron
sin haberse confesado, aunque algunos no lo hacían desde hacía
varios años. Aquí vemos un mensaje pernicioso, que parece bueno,
pero que es tremendamente traicionero, pues trata de que comulguen
sacrílegamente sin la debida disposición y quizás en pecado
mortal.
En una oportunidad, un joven estudiante de medicina que asistía
incrédulo a una de estas reuniones, se atrevió a desafiar al
espíritu para que diera una señal de su presencia. El espíritu
pidió que se apagaran las luces. Y se oyó un grito tan salvaje,
inhumano y poderoso, que era imposible que fuera de un ser humano.
Todos se aterrorizaron. El estudiante y sus familiares no podían
dormir por la noche y tenían pesadillas. Hasta que acudieron al
sacerdote que, con una oración de liberación, alejó de ellos
aquella influencia maléfica recibida en la sesión espiritista.
Miguel Berret, en su libro Era vidente, ahora veo, dice que
creía haber nacido con el don de la clarividencia, pues desde
pequeño veía acontecimientos que ocurrían en el futuro. Él
creía que era un don natural. Pero una vez casado, oía extraños
rumores en su casa y empezó a desarrollar una fuerte tendencia al
suicidio. Un día, fue a visitar a un sacerdote, quien le aconsejó
renunciar a ese don. Desde su renuncia, lo ha perdido totalmente, lo
cual indica que no era natural. A todos los que hayan estado
involucrados en cosas de espiritismo o magia, les aconsejo decir la
siguiente oración:
En el Nombre de Jesús, y en virtud de mi bautismo y por
intercesión de la Virgen María, de los santos y ángeles, renuncio
al espiritismo, a la magia y a cualquier vínculo con el maligno, y
me consagro totalmente a Jesús como mi Dios, mi Señor y Salvador.
Amén.
Esta oración puede hacerse también con relación a la
adivinación, magia negra, o cualquier otro rito mágico, en el que
hayamos estado involucrados.
JUEGO DE LA OUIJA
Es un juego espiritista en el que en un tablero, donde están las
letras del alfabeto, se coloca una moneda o copita, donde ponen los
dedos los jugadores, haciendo preguntas a algún difunto sobre
alguna cosa que desean saber. Es un juego peligroso, porque los que
contestan son demonios, que tratan de engañar y hacer daño a quien
se acerca a ellos. De hecho, es conocido que muchos de estos
jugadores, que frecuentemente son jovencitos, estudiantes de
colegio, que lo hacen por curiosidad, son afectados negativamente
con problemas sicológicos. Hasta en televisión han entrevistado
alguna vez a jóvenes que han practicado alegremente este juego con
consecuencias desastrosas para su vida.
Recuerdo a una jovencita que llevaba tres años sin poder dormir
a gusto, porque, cuando tenía quince años, jugó varias veces a la
ouija con sus amigas del colegio y algo malo se le había pegado.
Christopher Neil, en su libro Los exorcistas, cuenta el caso de
una colegiala que jugaba a la ouija con su compañera. El espíritu
de un profesor fallecido recientemente se apareció y le dijo que
moriría en un accidente de aviación. Lo trágico fue que tuvo que
tomar un avión para visitar a sus padres. Como es natural, estaba
aterrorizada ante la idea, pero, después que la hube exorcizado,
perdió el miedo y tomó el avión sin que ocurriese percance
alguno. Otro caso es el de una chica de origen judío, que había
participado en una sesión a la edad de doce años. Le afectó
profundamente a través de pesadillas sobre espíritus de difuntos
durante más de dos años, pero el exorcismo la curó.
Veamos otros casos: Gianni era un joven italiano, hijo de un
abogado de Catania, que no creía en lo que decían dos de sus
amigos de que los espíritus existían y que se podía comunicar con
ellos por medio de sesiones espiritistas. Ellos lo invitaron a una
sesión para convencerlo y Gianni aceptó como un reto. Sentados los
tres en una mesa, llamaron a un espíritu y comenzaron a preguntarle
con la ouija. Así continuaron durante algunos meses hasta que un
día Gianni pensó. ¿Y si, en vez de ser un espíritu bueno, es el
diablo?
Una tarde, durante la sesión espiritista, Gianni puso un cuadro
del Corazón de Jesús sobre la mesa y preguntó al espíritu: ¿Lo
amas? El espíritu no respondió. Entonces, Gianni, con miedo, dijo:
Vete de aquí. Pero el espíritu respondió de inmediato: No me
iré, vosotros me pertenecéis.
Le dijeron: No te llamaremos nunca más. Y el espíritu
respondió: Malditos, malditos seáis por siempre. A partir de ese
día, Gianni empezó a tener graves problemas nerviosos durante
varios meses y uno de los otros dos amigos tuvo que someterse a
tratamiento siquiátrico. Mientras tanto, la madre de Gianni, que no
sabía nada de todo esto, un día vio un monstruo en su casa. Ella
se puso a gritar. Llamaron al padre Francesco Bamonte, quien dijo a
Gianni que nunca más asistiera a sesiones espiritistas y que todos
debían vivir en gracia de Dios e ir a confesarse y a comulgar
frecuentemente. Todos se confesaron, comulgaron y el sacerdote
bendijo la casa. Y todo desapareció.
- En 1992 estaba de militar en Caserta. Del 8 al 23 de agosto me
enviaron a un curso a Roma. Un día, por pasar el tiempo, dos
militares me invitaron a una sesión espiritista con la ouija. Al
momento de ir a cenar, cerraron con llave la sala y, al regresar,
vimos un espectáculo desconcertante. El cartel con las letras del
alfabeto y el vaso estaban en su sitio, pero había muchas cosas
tiradas por tierra, como si alguno hubiera entrado y hubiera tirado
todo al suelo de mala manera. Quisieron despedir al espíritu, a
quien habían llamado y habían dejado sin despedir antes de ir a
cenar, pero dijo que no quería irse, que quería divertirse y que
nadie debía moverse de aquella sala, pues lo lamentaría. Todos
sentimos miedo. Le invitaban a irse de buenas maneras, pero el
espíritu no quería irse y amenazaba con que nadie debía salir.
Tuvimos que salir por obligación, a la hora de control, pero, al
volver de nuevo, aparecieron todas las cosas en el suelo como la
primera vez. Entonces, le preguntaron si era un alma buena, y el
espíritu dijo: “De donde yo vengo sólo uno es más fuerte. Sobre
mí sólo está Lucifer”. Nos dimos cuenta de que estábamos
tratando con un demonio de alto rango... Después de algunas
preguntas, como el espíritu no quería marcharse y amenazaba...,
alguien dijo: “Oremos”. En ese momento, el vaso comenzó a girar
vertiginosamente hasta que, después de hora y media, se detuvo y
sentimos que se había ido. Nos sentimos felices, nos abrazamos,
quemamos el cartón de las letras, rompimos el vaso y juramos nunca
más en nuestra vida volver a hacer una sesión espiritista con la
ouija.
El 24 de agosto regresé a Caserta, pero comencé a sentirme
inseguro, inquieto, ansioso, no podía dormir por la noche y tenía
pánico a la oscuridad. Mis familiares se alarmaron. Les conté lo
que había pasado. Sólo después de un año y medio he encontrado
la serenidad. Para ello me ha ayudado haber comenzado a frecuentar
la misa y los sacramentos. Agradezco a Dios y a la Iglesia que me
han ayudado y aconsejo a cualquiera que sienta la tentación de
probar el espiritismo que no lo haga para ahorrarse tantos
sufrimientos que yo tuve que soportar, por haber asistido un solo
día a una sesión de ouija.
Hace unos meses, en un momento de soledad, intenté ponerme en
contacto con el más allá. Una amiga me dijo que podía hacerlo por
medio de la escritura automática. Comencé el experimento con la
ouija. Después de tres o cuatro veces, el vaso comenzó a moverse y
así comencé los primeros diálogos con un espíritu que creía que
era ciertamente un espíritu bueno. Después, hice prácticas de
escritura automática y escribí cientos de páginas. Aquel
espíritu me decía cosas bellas con palabras de amor y, poco a
poco, me indujo a hacer determinadas cosas. Entonces, comencé a
sentir miedo. Traté de no comunicarme más, pero no era libre. El
espíritu me hablaba y me cantaba día y noche. Tenía dolores de
estómago, de cabeza. No podía dormir. Una noche tuve una crisis de
posesión, que me dejó como loca. Aquella voz me inducía al
suicidio. Me decía: “Suicídate para unirte a mí y todo será
maravilloso”. En ese momento, tuve el valor de buscar un
sacerdote, quien me hizo entender que el espíritu era un demonio. Y
ahora estoy libre totalmente.
Hace unos años, con un grupo de amigas, comenzamos a practicar
la ouija con una moneda y un cartón con las letras del alfabeto.
Era para nosotras como una diversión. Asistí un solo día, pero en
los días sucesivos empecé a sentir un extraño nerviosismo sin
motivo aparente, y sentía inestabilidad emocional, perdí el
interés por las cosas y nada me salía bien. Caí en depresión y
comencé a sentir dentro de mí impulsos a hacer cosas que no eran
normales en mí. Era como una disociación de la personalidad, como
si en mí hubiera otra persona, hasta el punto que yo, que soy
médico, creía que era esquizofrénica. A veces, sentía unos
fuertes deseos de suicidarme de modo que tuve que dejar de trabajar
por un tiempo y decir a mi madre que no me dejara sola, porque
sentía impulsos de tirarme por la ventana.
Un día, fui a visitar a un sacerdote y me invitó a rezar con
él. Después de la oración, me sentí un poco mejor y disminuyó
el impulso al suicidio. Me invitaron a asistir a un seminario de
Renovación en el Espíritu Santo de la Renovación carismática.
Cuando llegué, sentí un deseo muy fuerte de salir corriendo, pero
las personas que me acompañaban me dijeron que debía resistir ese
impulso. A los pocos minutos, me caí de la silla y se manifestó en
mí un espíritu maligno. Todos, en unión con el sacerdote, rezaron
por mi liberación, y así comenzó mi camino hacia la luz,
comprendiendo que todos mis males habían tenido origen en aquella
maldita sesión de ouija. La asistencia a la misa, la recitación
diaria del rosario, las oraciones de liberación y la adoración
eucarística frecuente me liberaron del poder del maligno y ahora
soy plenamente libre por el poder de Dios.
Por todo esto, más vale no jugar con fuego que quemarse. Más
vale prevenir que lamentar.
MALEFICIOS
Los maleficios son daños hechos con la intervención del
demonio. Los maleficios directos son aquellos que se hacen, dando de
comer o beber cosas a las cuales se ha mezclado aquello con lo cual
se intenta hacer el maleficio. Los ingredientes suelen ser: sangre,
porquerías, parte de algún animal... La eficacia no depende tanto
del material usado sino de la voluntad de hacer daño con el poder
demoníaco, que se imprime en esas cosas por medio de ritos y
fórmulas.
El maleficio indirecto se da cuando se hacen invocaciones sobre
objetos que representan al que se quiere hacer daño: un muñeco,
una foto, un sapo, vestidos... Unas veces, se clavan alfileres,
puntas... Se trata de material de transferencia, que sirve para
realizar los daños, que se quieren causar a la persona
representada. Si se clavan a un muñeco alfileres en la cabeza, la
persona sentirá fuertes dolores en la cabeza y así en otras partes
de su cuerpo. A veces, se deja podrir carne fresca maleficiada y
enterrada para que la persona se vaya pudriendo de enfermedad. En
ocasiones, se mete un sapo maleficiado en una caja para que se muera
poco a poco de hambre, tal como se desea que le ocurra al
interesado. Normalmente, estas cosas o muñecos maleficiados se
entierran en la casa o terreno del que quieren hacer daño. Por eso,
cuando se encuentren, hay que echarles agua bendita y quemarlos
fuera de casa, en lugar abierto. Las cenizas y los objetos no
quemados se echan donde corre el agua (río, mar). Mientras se
queman los objetos, hay que rezar, pidiendo la protección de la
sangre de Jesús y, después de haberlos quemado y echado al río o
al mar, hay que lavarse las manos con agua bendita.
El padre Giovanni Salerno, fundador de la Congregación de los
siervos de los pobres del tercer mundo, me contaba que, cuando
comenzó a tener seminaristas en su Seminario de Ajofrín
(Toledo-España), en el año 1993, se suscitaron algunos hechos de
rebeldía y desobediencia; y otros problemas con la empresa
constructora. Él se lo contó a un exorcista de Roma, muy amigo
suyo, quien tuvo el discernimiento de que habían hecho un maleficio
e, incluso, le dijo en qué lugar del terreno. Cuando llegó a
Ajofrín, fue al lugar y encontró una muñeca clavada con alfileres
y otras cosas. Lo quemó todo y volvió la paz y tranquilidad.
El padre Gabriele Amorth dice: Muy frecuentemente me ha tocado
bendecir a personas que han sufrido hechicerías al comer o beber
alguna cosa con maleficio... En estos casos, el organismo, para
liberarse, debe expeler lo que de maléfico contiene. El óleo
exorcizado ayuda a descargar y liberar el cuerpo de estas impurezas.
Asimismo, beber agua bendita ayuda a este objetivo... ¿Qué se
expulsa? A veces, saliva densa espumosa; o una especie de papilla
blanca. Otras veces, se trata de objetos más variados: clavos,
pedazos de vidrio, pequeñas muñecas de madera, hilos de cuerda
anudados, alambres retorcidos, hilos de algodón de diversos
colores, grumos de sangre. Nótese que nunca el organismo sufre
daño, aunque se trate de vidrios cortantes... También la sal
exorcizada ayuda a expulsar a los demonios para recobrar la salud
del alma y del cuerpo. Pero una propiedad específica de la sal
exorcizada es proteger los lugares contra las influencias o las
presencias maléficas.
Recuerdo a un mago que hacía uso de un gato para llevar los
maleficios dentro de las casas. El demonio se puede servir de
animales. Conozco una señora que cerró su coche para hacer unas
compras y, cuando regresó, vio dentro del coche, que estaba bien
cerrado, un gato negro en la parte posterior. ¿Cómo había
entrado? Al tratar de abrir la puerta para que saliera,
desapareció. Son cosas muy extrañas producidas por el poder del
demonio.
Otro caso. Un joven, a quien llamaremos José, aunque no es su
verdadero nombre, asistía a reuniones satánicas, donde hasta
sacrificaban niños gitanos, que compraban por 100.000 liras. Un
día lo trajo su padre para que lo exorcizara. Estaba poseído por
Abú, un demonio de odio. Odiaba, especialmente a su padre, a su
madre y a su hermano. Tenía miedo del exorcismo, entre otras cosas,
porque tenía miedo que los de la secta lo llegaran a matar, si se
alejaba de ellos. Lo pude liberar y empezó a gritar: “Padre
nuestro que estás en los cielos”. Y dijo: “Llamad a mi padre, a
mi madre y a mi hermano”. Antes no los podía ni ver y, cuando los
vio, los abrazó con tanto cariño... Era hermoso ver un joven lleno
de odio y ahora lleno de amor hacia su familia.
Una joven, que no era cristiana y estaba casada con un musulmán,
cuenta una experiencia personal:
Tenía yo 18 años y viajaba en un autobús con mi hermana en
Roma. Estaba sentada. De pie junto a mi asiento estaba una señora
que tenía bajo el mentón unos largos pelos negros. Me reí de
aquella señora barbuda. Pero ella se molestó y me dijo: “Tú te
ríes, pero no sabes cuánto sufro con estos pelos, que te podrían
crecer también a ti”. A los dos días, me aparecieron debajo de
mi mentón aquellos mismos pelos negros y largos. Hasta ahora tengo
esos pelos, a pesar de haber visitado distintos médicos y
endocrinólogos, y de haber recibido diferentes tratamientos.
A mi hermana, que era maga, le pedí que me enseñara un poco de
fórmulas mágicas, que surtieran efecto. Me interesaba ganar dinero
con los incautos e ignorantes, que acuden a los magos a pedirles
ayuda. Un día, un cliente me dijo que hiciera daño a una persona
para que tuviera un accidente y quedara quemado. Leí la fórmula
mágica y puse el muñeco que hice bajo la ventana, sin pensar más.
A los pocos días, alguien me llamó por teléfono y me dijo que el
hombre a quien había hecho maleficio había tenido un accidente y
había quedado quemado de medio cuerpo. Desde ese día, tuve miedo y
me he alejado de estas cosas.
Si una madre sospecha que su esposo o su hijo o algún otro
familiar está afectado por fuerzas maléficas, puede hacer bendecir
sus vestidos y, si él no los puede llevar por no soportarlos,
podría ser un síntoma positivo. Otra prueba podría ser echar a la
comida agua bendita. Si la persona afectada la siente amarga y que
no la puede comer, podría ser otro síntoma.
El padre Giovanni Salerno en su libro Misión andina con Dios
habla de sus experiencias con el maligno. He conocido la fuerza de
Satanás... Jamás olvidaré a una pobre mujer que un día me
entregó a su niño, suplicándome con lágrimas en los ojos que le
encontrara a alguien que lo adoptara en Europa, en Italia, y me lo
dejó. Esta pobre mujer era una esclava. Su patrona, una maestra,
era la dueña del pueblo, dueña de las vacas, dueña de todo.
Cuando supo el hecho, desencadenó un infierno contra mí, obligando
a la mamá del niño a buscarme para que se lo devolviera... Decidí
ensillar el caballo y viajar hasta aquel pueblo, que se hallaba en
lo alto de una montaña desde la cual todos los pobladores del
pueblo podían observarme, cuando me acercara a aquel lugar. Llegado
a la entrada del poblado, el caballo no pudo dar un paso más. Con
su cabeza hacía grandes esfuerzos para avanzar, pero inútilmente,
pues parecía como si tuviese delante de sí una muralla que no
podía atravesar.
Entonces, bajé del caballo, recé una oración de liberación
contra el maligno y rocié el caballo con agua bendita. Hecho esto,
el caballo volvió inmediatamente a galopar.
Podría narrar muchas otras anécdotas acerca del demonio. Por
ejemplo, Satanás se ensañó conmigo y empezó a inquietarme y
atormentarme con terribles temores y angustias que llegaron a
enfermarme del corazón. Ninguna medicina podía devolverme la
serenidad y la salud, a tal punto que solamente con mucho esfuerzo,
y sin levantarme de la cama, lograba celebrar la santa misa. Pero le
rezaba a la Virgen, le rezaba, le rezaba... Oraba y no me cansaba de
rezar rosario tras rosario todo el día. Pero, cuando mi situación
se agravó, pedí a Alipio, el chofer de la Misión que me llevara
al Cuzco. En un determinado momento del viaje, a mitad del camino
entre Cotabambas y Cuzco, nos detuvimos para descansar un poco. Fue
entonces, mientras bajaba del coche, cuando sentí como una fuerza
misteriosa que dejaba mi cuerpo. Sentí algo así como un ser que
salía de mi cuerpo, al mismo tiempo que volvían a mí el vigor y
la alegría de vivir.
Hablando personalmente con el padre Salerno, me dijo que parece
que le hicieron algún maleficio y que la salida del demonio de su
cuerpo no fue algo sentimental, sino un hecho que lo sintió
verdaderamente como muy real.
El padre Beppino, exorcista, cuenta lo que sucedió en África.
Un domingo en Dakar, capital de Senegal, después de la misa de
11 a.m. en nuestra parroquia, una señora desconocida vino a verme.
Tenía la mejilla derecha muy hinchada. Y yo le dije: Te han hecho
un maleficio de muerte. Llamé a tres jóvenes que colaboraban
conmigo en el ministerio de liberación y fuimos a un lugar apartado
de la misión para orar. Después de algunos minutos de oración,
mientras le ungía con aceite exorcizado, vimos cómo la mejilla
quedaba normal. Y la señora, como si se despertase de un sueño,
repetía: ¿Dónde estoy? ¿Qué me han hecho?
Nos dijo que tenía una farmacia, donde trabajaban dos muchachas
que tenían un modo extraño de comportarse. Le di una botella de
agua bendita para beberla. El lunes vino a la iglesia bien vestida y
me dijo: Padre, he seguido sus consejos. He bebido el agua bendita,
he esparcido sal bendita y he ungido las puertas de mi casa con
aceite bendito. Me he puesto a buscar y he encontrado estos
amuletos: un pájaro muerto y unos huesos. Esta noche, mientras
oraba, sentía dolor en un oído. Me he puesto un pañuelo y se ha
llenado de pequeñísimas conchitas y arena finísima, que salía de
mi oído. Ahora estoy muy bien y quiero dar testimonio de mi
curación.
Esta señora había sido liberada de un maleficio de muerte y
ahora es fidelísima en asistir a la misa y al grupo de oración.
Un día, a las ocho de la tarde, regresé cansado a nuestra
Misión de Dakar. Mientras rezaba el rosario, paseando delante de la
iglesia, se me acercó un anciano. Nos sentamos y me dijo que tenía
mucho miedo, porque sospechaba que su mujer le había hecho un
maleficio, pues tenía infectado el bajo vientre. Le dije que
cerrase los ojos y, mientras rezaba por él, sentí salir de su
vientre, de golpe, el quiquiriquí de un gallo. Continué rezando y
cantando en lenguas y, por seis veces consecutivas, seguí oyendo el
quiquiriquí. Entonces, comprendí que, para hacerle daño, su
esposa había sepultado vivo un gallo. Yo rompí el maleficio en el
Nombre de Jesús y con su autoridad. Desde aquel momento, no oí
más el canto del gallo y el anciano se levantó, diciendo que se
sentía mucho mejor.
Pero no todos los maleficios son iguales. Hay maleficios hechos
en forma de ligadura, usados frecuentemente para dañar al niño en
el vientre de su madre. La finalidad es la deformación de aquellas
partes del cuerpo, que son ligadas con un objeto o muñeco para que
el niño no pueda desarrollarse normalmente, tanto física como
mentalmente. A veces, se hacen maleficios para separar novios, que
se quieren mucho. Ha sucedido que una chica estaba enamorada del
novio de su mejor amiga. Para conseguirlo fue a un brujo. Así
consiguió su amor y se casó con él. Pero el matrimonio fue algo
horrible. No se aceptaban ni se querían, pero el marido no se
decidía a abandonarla. Vivían como en un infierno. Con frecuencia,
la víctima no sabe que es víctima de un maleficio y, si acude a
otro brujo malo para que le ayude, complicará las cosas aún más.
Hay ocasiones en que algunos brujos destruyen las ataduras o
maleficios, curando a los interesados temporalmente, pero hacen que
su mal pase a su esposa o hijos o padres o hermanos. Y estos males
se manifiestan, a veces, como una pérdida de fe, un continuo estado
de pecado, frecuentes depresiones, miedos, suicidios o accidentes.
A una monjita le hicieron maleficio y ella encontraba
continuamente partículas de hostias sobre su ropa en gran número.
Al principio, se asustó pensando que serían partículas de hostias
consagradas. Cuando me consultaron, les dije que no temieran pues
eran producto del diablo y que las quemaran. Era una manera de crear
temor y sufrimiento, pero con oración todo pudo normalizarse.
Un caso increíble es el de Miguel. Debía llevar consigo, día y
noche, un equipo con la sonda y la bolsa de suero, pues debía
recibir suero las 24 horas al día. Un día, en plena noche, se
despierta... Y observa que la sonda, que une la bolsa de suero con
la aguja que le inyectaba el suero en la vena, está totalmente
anudada, de modo que la sonda estaba inservible. Era algo imposible
de haberse realizado sin haber retirado la aguja y la bolsa de suero
y, sobre todo, sin que nadie hubiese entrado en la habitación. Era
un caso más de manifestación diabólica, que desapareció con la
oración. Algunas veces se manifiestan de improviso malos olores o
dolores agudos en alguna parte del cuerpo o sensación de sofoco,
como si una mano les cogiera del cuello, o aparecen manchas de
sangre en el cuerpo; a veces, en forma de cruz. Algunos tienen una
sensación de parálisis, de no poder moverse o no poder hablar,
visiones terroríficas, sobre todo, de noche…
En ocasiones, pueden aparecer a la vista los objetos más
extraños, al abrir las almohadas o colchones usados por la persona
a quien han hecho el maleficio. Sin embargo, estos objetos solamente
pueden aparecer visiblemente después de rociar los colchones,
almohadas, etc., con agua bendita o introducir alguna imagen bendita
como una cruz o imagen de Cristo o de la Virgen.
Pero no hay que tener miedo exagerado. Todo se puede solucionar
con oración y, en algunos casos más graves, con exorcismo,
actuando en el Nombre de Jesús.
LA MALDICIÓN
La maldición es la manifestación del deseo de hacer daño a
otros. Claramente, la fuente del daño es el diablo. Si la
maldición se hace con especial malicia y odio y, sobre todo, si
existe relación de parentesco con la víctima, las consecuencias
son terribles. En mi experiencia, he visto que los casos más graves
eran aquellos en los que los padres habían maldecido a sus hijos o
en que los abuelos habían maldecido a sus nietos. La maldición
quita la felicidad y son especialmente graves las que se pronuncian
con ocasión del matrimonio. Las consecuencias pueden ser diversas,
como enfermedades permanentes o dificultades en el trabajo, que
acompañan a la persona por toda su vida, o desgracias familiares o
enfermedades en los hijos… Algunas madres tienen la mala costumbre
de maldecir a sus hijos y los mandan al diablo fácilmente sin darse
cuenta de lo que hacen y sin pensarlo seriamente. Y el maligno, que
oye que se le abre la puerta, entra pronto para salir con
dificultad.
Es importante saber que existe una herencia espiritual negativa
que se nos transmite de nuestros antepasados en el momento de la
concepción. Si nuestros antepasados hicieron el mal en sus vidas,
la maldición de sus malas vidas pasa a sus hijos, porque estamos
espiritualmente ligados como los anillos de una cadena. Los
problemas espirituales se transmiten como las enfermedades físicas.
El problema es mayor, si nuestros antepasados no se arrepintieron de
sus malas acciones. Resulta un problema especial, si hay suicidios o
asesinatos, abortos, adulterios, robos, alcoholismo,
drogodependencia… Es especialmente fuerte la influencia que ejerce
el pecado de odio. Cuando los antepasados han estado involucrados en
prácticas de magia y ocultismo, la acción diabólica se percibe
muy fuerte en la vida de sus descendientes. Dice el padre Beppino:
Algunas veces, he orado y he bendecido a personas con la santa cruz,
rechazando en el Nombre de Jesús todo mal o toda influencia
maléfica en la primera generación y así hasta la cuarta y, a
veces, en un determinado momento de una generación, el paciente se
volvía violento, cambiaba de voz, revelando alguna cosa ocurrida en
aquella generación, de la cual recibía alguna influencia maléfica
en su vida, quedando sanado en el Nombre de Jesús.
No olvidemos, como dice Monseñor Bolobanic que los que han
practicado ritos ocultos y mágicos, con frecuencia, tienen
problemas morales y sicológicos, caen en la depresión, son
agresivos y caen en diversas perversidades sexuales.
El doctor Koch ha estudiado más de 10.000 casos de dependencia o
influencia del ocultismo y, con frecuencia, ha tropezado con modelos
de desastres heredados, que se transmiten a través de generaciones
y generaciones. Dice: “En una familia de encantadores y hechiceros
en cuyo historial pude rastrear hasta tres o cuatro generaciones,
efectos tales como muerte en un hospital para enfermos mentales,
casos de melancolía, suicidios y accidentes fatales, que se
repetían de manera regular y siguen por tanto, un modelo
determinado… Los síntomas de este tipo que se dan,
prácticamente, en todas las familias de hechiceros, me ponen sobre
alerta y me permiten conocer la implicación de algunos miembros de
las mismas en fenómenos ocultistas”.
El doctor Koch recomienda también la liberación mediante los
mismos procesos que yo utilizo, es decir, un diagnóstico exacto,
renuncia, confesión de los pecados y su absolución, oración de
consagración a Jesús y, lo que es más importante, un cambio total
de vida con la ayuda de la comunidad amorosa, que participe de la
palabra de Dios, de la oración y, sobre todo, de la Eucaristía.
Dado que es importante que la persona liberada reciba en su seno
a Jesús, siempre que puedo, prefiero alcanzar esa liberación por
medio de la Eucaristía… Los espíritus malignos intentarán
impedir por todos los medios que la persona liberada participe en la
celebración de la Eucaristía. De hecho, las brujas reconocen que
su mayor enemigo es el poder redentor de la Eucaristía, por lo que
su máxima profanación consiste en la celebración de las llamadas
misas negras.
La Eucaristía puede solucionar, incluso, los casos más
difíciles, los más estrechamente relacionados con el ocultismo…
Ha habido ocasiones en las que, para liberar a los que permanecían
bajo el control del maligno, todo lo que ha hecho falta ha sido una
ceremonia de Eucaristía normal y corriente sin oraciones extras.
CHAMANISMO
Un caso especial es el de los chamanes, que se consideran magos
blancos o brujos buenos, solamente para hacer el bien y curar
enfermedades. Los ha habido en todas las épocas y en todos los
continentes. En lugares de la selva usan el ayahuasca, que es un
alucinógeno para alterar el estado de la conciencia del paciente y
así tratar de curarlo. En otras partes, usan otros alucinógenos
químicos o simplemente alguna clase de licor. En algunos pueblos,
especialmente africanos, siguen usando el baile ritual hasta llegar
al trance para poder comunicarse con los espíritus; pues, en el
fondo, el chamanismo es una especie de espiritismo. Tratan de curar
por medio de espíritus, supuestamente buenos, pero nadie puede
garantizar que lo sean y, de hecho, cualquier clase de espiritismo
es malo. Además, debemos tener muy claro que no existe ninguna
clase de magia blanca.
Algunos oponen magia blanca y magia negra (mano derecha y mano
izquierda). La primera sería inocente, fundada en las leyes
naturales, quedando reservadas para la brujería las prácticas
rituales y maléficas (magia negra). Como si hubiera una magia para
el bien y otra para el mal: magia curativa de los chamanes por un
lado, y hechicería de los maleficios por otro. Pero los chamanes
trabajan, a veces, del lado de la “mano izquierda” y los brujos
y hechiceros aceptan de buen grado conjurar los maleficios, si se
les paga el precio. Toda magia o brujería, de manera más o menos
confusa, se dirige a fuerzas ocultas con ritos, fórmulas,
imploraciones y conjuros diversos. ¿Cuándo movilizan fuerzas
naturales o hacen magia blanca? ¿Cuándo Satanás acude a la cita o
hacen magia negra?.
Toda magia es mala. Hay que rechazar toda clase de magia, sea la
que sea, y lo mismo cualquier clase de espiritismo o acudir a los
espíritus, aunque sea para pedirles cosas buenas. Algunos magos o
chamanes para dar confianza a sus clientes, tienen en sus oficinas
imágenes de santos y hasta rezan algún Padrenuestro; pero al
invocar a los espíritus, están haciendo algo que va en contra de
la voluntad de Dios y, por tanto, lo están ofendiendo. Todo es
pantalla para atraer a los incautos, a quienes van a sacar dinero y,
a veces, los van a hacer dependientes por medio de amuletos u otros
objetos que les dan, que, en el mejor de los casos, serían cosas
supersticiosas prohibidas por Dios.
Dice Monseñor Milivoj Bolobanic: Una vez tuve en mis manos una
tarjeta de visita de una curandera. En una parte, estaba la imagen
de la Santísima Trinidad con el texto: “Gloria al Padre y al Hijo
y al Espíritu Santo”. En la otra parte: “Las manos que curan,
destrucción de maleficios y predicción del futuro”. Después
venían anotados números de teléfono, tres en una ciudad y otros
tres en otra, además de su celular. La persona que me dio la
tarjeta me dijo que había ido a visitarla y que sus servicios eran
muy caros.
En conclusión, cuando tengamos problemas, debemos pedir ayuda a
Dios, en vez de ir a magos, brujos o chamanes. De ellos, cuanto más
lejos mejor, para que no nos transmitan sus fuerzas negativas. Como
decía santa Teresa de Jesús: Con Dios nada me falta, sólo Dios
basta. Y san Pablo nos dice: Si Dios está con nosotros, ¿quién
contra nosotros? (Rom 8, 31).
INFESTACIÓN DIABÓLICA
Se refiere a la fuerte presencia del demonio, que puede sentirse
en algún lugar, cosas o animales. Muchas veces, esto se debe a que
en ese lugar han celebrado reuniones espiritistas o satánicas, y ha
quedado como impresa en ese lugar, o en las cosas que hay en él,
una especie de negatividad, como si fuera una radiactividad
negativa. También pueden ocurrir cosas extrañas, porque han hecho
maleficio a los que viven en ese lugar y hay manifestaciones de
puertas y ventanas que se abren solas u objetos que cambian de lugar
o cosas que aparecen y desaparecen sin motivo real. También, en
ocasiones, pueden deberse los problemas a algún difunto que está
en el lugar, causando esos fenómenos como una manera de llamar la
atención para que oren por él.
Dice sobre esto el gran siquiatra inglés Kenneth McAll:
Personalmente, he llegado a registrar sesenta y cinco casos que
han cesado gracias a la oración. Y no se trata de esa clase de
fenómenos subjetivos tan corrientes de los que es testigo una sola
persona y que se deben probablemente a la proyección sicológica de
una experiencia negativa o a una imaginación demasiado fértil.
Poseen un cierto carácter objetivo, es decir, se trata de sucesos
observados por personas en su sano juicio y estables, y de objetos
que se mueven o desplazan sin que la voluntad humana parezca
intervenir. Tras haber tomado en consideración todas las
explicaciones posibles: alucinaciones masivas causadas por un
contagio síquico, implicación en fenómenos ocultistas o
desequilibrio siquiátrico, he llegado a la conclusión de que el
fantasma, que está hechizando un determinado lugar, puede ser
simplemente una persona ya fallecida, que necesita que se ore por
ella. Si se le trata como tal, no he descubierto nunca que un
encantamiento objetivo permanezca o se mantenga.
Y no son sólo las casas o edificios los que pueden liberarse
mediante el recurso a la oración. Este método funciona también
para lugares propensos a accidentes desacostumbrados e
inexplicables, tales como tramos rectos y llanos de una autovía o
zonas de aire o de mar.
En otros casos son fenómenos preternaturales, debidos a la
acción del maligno.
El padre Amorth dice que, en estos casos, he acostumbrado a
aconsejar que se ponga sal exorcizada en el umbral de la casa y en
los cuatro ángulos de la habitación… Para las casas es eficaz el
uso de quemar incienso bendito.
El padre Pellegrino Ernetti habla de una casa en la que, además
de abrirse y cerrarse las puertas y ventanas, volaban las sillas,
bailaban los armarios y sucedían mil cosas raras. Encontró muy
útil para estos casos el uso simultáneo de los tres sacramentales,
que los exorcistas usan de continuo. Aconseja mezclar en un
recipiente (taza o vaso) agua, aceite y sal exorcizados y derramar
todas las noches una cucharada en la ventana y al pie de la puerta,
recitando un Padrenuestro.
Un caso muy especial es el del doctor Jaime.
Había recibido amenazas para él y su familia de una persona
bien conocida por él. Al poco tiempo, empezaron a sucederse cosas
muy extrañas, divanes que se incendiaban, objetos que
desaparecían, papeles amenazadores que aparecían en diversos
lugares de la casa, distintos días, con la misma caligrafía… Al
principio, pensó que alguien estaba entrando y haciendo desaparecer
las cosas y dejando las notas escritas. Cambió las cerraduras de
las puertas y puso mayor seguridad, pero todo seguía lo mismo.
Hasta que nos dimos cuenta de que todo era producido por el poder
del demonio y nos dedicamos a hacer oración de liberación y todo
volvió a la normalidad. También se dan casos de escritura
demoníaca, que es realizada directamente por el demonio en un papel
normal.
El demonio escribe sus mensajes terroríficos o noticias
desconocidas y secretas para los componentes de cierta familia,
mientras ellos están ausentes y la casa está cerrada; o también
cuando ellos están presentes y ven el papel blanco que se va
llenando de palabras... Yo tengo paquetes enteros de estas
escrituras demoníacas recibidas de familias atribuladas y muy
probadas. Muchas veces, mientras el demonio escribe sus mensajes
infernales, aparecen en la casa sobre la mesa o en el suelo, objetos
diversos: piedras, cruces, pedazos de hierro, libros quemados,
anillos, amuletos, fruta exótica, talismanes con cosas extrañas, o
la sillas se mueven o vuelan como amenazas de muerte para los
habitantes de la casa, que lloran y gritan de terror. A veces,
mientras el demonio escribe los mensajes, los golpea literalmente
con bastones invisibles, pero reales. Son fenómenos preternaturales
que he visto y que cesan con las repetidas bendiciones con agua
bendita exorcizada y recitando el Padrenuestro, donde decimos:
Líbranos del mal, es decir, líbranos del maligno.
SECTAS SATÁNICAS
El más grande satanista del siglo XX fue Aleister Crowley
(1875-1947). Se consideraba el anticristo y se llamaba La gran
bestia 666 o bestia del abismo. Estaba convencido de que las fuerzas
mágicas y ocultas lo querían usar como medio de comunicación con
la humanidad y describió así el fin de su misión: Promover las
fuerzas ocultas que, al fin de este siglo (XX), terminarán por
iluminar al mundo. Hasta hoy se venden millones de sus libros, que
son veneno puro. Su influencia ha creado en el mundo entero una red
de sectas de magia negra y adoración al diablo. Muchas de las
sectas actuales se inspiran en la Iglesia de Satanás, fundada en
USA, en 1966, por Anton La Vey. El símbolo de la secta es la cabeza
de un chivo dentro de un pentáculo invertido (estrella de cinco
puntas boca abajo), inscrito en un círculo con cinco letras hebreas
en el extremo de cada punta y, todo ello, encerrado en otro
círculo. La Vey escribió tres libros: La Biblia satánica,
Rituales satánicos y Bruja completa (The satanic Bible, Satanic
rituals, Complete Witch).
Sin embargo, hay muchas clases de sectas satánicas diferentes.
Algunas son exclusivamente para mujeres como las hijas de Isis,
hijas de Belcebú, Fundación del gen sagrado, Comunidad de
brujas... En estas sectas, a veces, hacen prácticas homosexuales y
sólo aceptan hombres, en algunas oportunidades, para realizar ritos
sexuales aberrantes. En algunas iglesias satánicas se hacen
frecuentemente sacrificios de animales. En otras, llegan a
sacrificios humanos y al canibalismo, sobre todo, con niños
comprados a gente pobre con el engaño de darles un futuro mejor o
con hijos de los mismos integrantes de la secta. En la mayoría de
los grupos, hay orgías sexuales con drogas y alcohol, después de
las misas negras en las que adoran a Satanás.
Precisamente, muchos jóvenes, son atraídos por estas fiestas
sexuales, donde les obligan a hacer cosas execrables, de las cuales
se sienten profundamente avergonzados. Con frecuencia, los nuevos
miembros son violentados sexualmente por los otros miembros de la
secta. No olvidemos que donde está Satanás, no puede haber piedad
ni compasión. Y, una vez dentro, es difícil salir o te amenazan
para que no lo hagas. Y ¡cuántos incautos han caído en las redes
del diablo por haber asistido por pura curiosidad a estas fiestas
sexuales! Sólo en España se calcula que hay más de 250.000
atrapados en estos grupos satánicos. En Italia hay más, sólo en
Turín hay 40.000. ¿Cuántos habrá en USA y en otros países
desarrollados? En 1982 tuvo lugar en Nueva York el primer Congreso
mundial de sectas satánicas y, como compromiso, decidieron: sacar a
Satanás a las calles.
Lo peor de estas sectas es servirse de niños para sus prácticas
aberrantes. Según Diana Core, responsable de Childwatch,
institución inglesa de caridad contra el abuso de menores, miles de
niños son abusados en estas reuniones, pues creen que su inocencia
aumenta su poder. Por eso, muchos pedófilos se interesan en estas
sectas.
Una ex-bruja, Audrey Harper, dice: He asistido al asesinato de
una niña de nueve días. Había sido destinada al sacrificio desde
el nacimiento y fue sacrificada por su propio padre, que era el gran
sacerdote de la secta.
Un siquiatra no cristiano dice: En los 15 últimos años, en USA,
Europa y América del Sur, millares de personas han salido de la
sombra para contar sus historias de niños educados en sectas
satánicas... Destruyen en ellos todo sentimiento positivo respecto
a Dios y al cristianismo. Los supervivientes dicen haber sido atados
a crucifijos durante horas, haber sido violados con objetos
religiosos. Los que los torturan se visten de sacerdotes o policías
para inspirarles horror a estas personas... Muchos de estos niños
han muerto. Algunos ahora son satanistas practicantes. Pero algunos
escaparon valerosamente de la secta, buscando ayuda entre los
médicos y sacerdotes... La ayuda más importante obtenida por estos
pacientes, proviene de los sacerdotes con los que yo he trabajado.
Son ellos los que parecen mejor formados para reconocer y aceptar la
desdichada verdad de lo que el hombre es capaz de hacer cuando llega
a este punto de maldad. El exorcismo es verdaderamente un
tratamiento importante para estas personas rotas por las ceremonias
satánicas... Algunas retroceden ante objetos religiosos, aun
ocultos, no toleran el agua bendita, que yo mismo he visto causar
quemaduras en la piel de una mujer posesa... ¿Por qué ignorar el
efecto positivo del exorcismo?... Antes de haberme tropezado con la
posesión de uno de mis pacientes y de haber constatado el éxito de
un exorcismo allí donde mis recursos fueron inoperantes, hubiera
dicho que la posesión no era más que un residuo arcaico, venido de
la Edad Media. Ahora mi experiencia directa me ha permitido aceptar
la verdad del mal y del diablo y puedo atender mejor a mis
pacientes. Considero esta confrontación con el mal como una
bendición.
En Italia ya son varios grupos sociales que han pedido a la
policía que investigue a estas sectas satánicas. No se trata de
una caza de brujas contra gente inocente, a quien se quiere quitar
su libertad. Se trata de grupos que están frecuentemente
relacionados con homicidios y, por tanto, se trata de investigar a
grupos criminales, dañinos para la sociedad.
En 1998, una secta satánica colombiana, el día de Jueves Santo,
envió como regalo a 14 parroquias en Meta y Cundinamarca cajas de
chocolates acompañadas con botellas de vino francés, envenenado
con cianuro. Este vino envenenado causó la muerte del padre Jesús
David Sáenz, párroco de la iglesia San Luis de Montfort de
Villavicencio y de la señora Mariana Rodríguez, asistente de la
misma parroquia.
En algunos casos raptan mujeres para violarlas y hacerlas
miembros de la secta, como le ocurrió a Mónica.
Mónica era una linda chica de 15 años de Manizales (Colombia).
Dice: Un día salí a la Avenida a coger mi bus y estaba ahí un
muchacho. Lo vi normal, tenía algo de raro, pero no le tomé mucha
importancia. Me pidió la hora, me preguntó mi nombre y yo le dije
que iba al centro. Él me dijo que también iba al centro y que me
invitaba a ir con él en taxi... Una vez en el taxi ya no me acuerdo
de más. Me desperté en una habitación grande con paredes pintadas
de negro y gente formando un círculo amplio y haciendo cosas raras.
Mataron un gato y después nos dijeron que nos iban a bautizar, a
mí y a una muchacha nueva que venía de Bogotá. La gente comenzó
a cortarse las manos y nosotros debíamos beber la sangre... A
partir de ese día, poco a poco, me empezó a gustar el grupo
satánico. Estaba en casa tranquila y, de pronto, sentía unos
deseos terribles de ir al sitio de la reunión. Allí se practicaban
orgías. El líder, primero abordaba a las sardinas (chicas nuevas)
y hacía con ellas lo que quería. Algunas veces, íbamos después
al cementerio y el líder nos hablaba en una tumba. Luego nos
ordenaba abrir tumbas y sacar huesos, que los pulverizaba con drogas
y eso nos lo hacía inhalar, mientras él decía: “Satanás, éste
es el pan de cada día”... No me olvido del líder, que no tenía
más de 20 años, llevaba una túnica larga y la cara pintada.
Tenía tatuados unos colmillos y una serpiente envuelta en llamas y
nos decía que, cuando él se entregara a Satanás por completo,
cuando se matara, nosotros tendríamos que reemplazarlo... Todo esto
fue durante un mes, pero ya no pude soportar más y pedí ayuda a mi
familia... y pude salir para siempre de este infierno.
Lucia Musti, en 1997, hizo una investigación sobre la secta
italiana Bambini di Satana (niños de Satanás), donde muchos niños
han sido víctimas de abuso sexual, y ella dice: Lo que más me
desagrada es que muchos no ven la potencialidad criminal de estas
sectas... Es un mal recuerdo de mi vida, porque fui difamada por
internet y he debido tener protección policial debido a las
amenazas recibidas.
Lino Rossi, criminógolo, profesor de Sicología de la
Universidad de Modena, escribe: En Pugli, algunos recién nacidos
han sido usados para misas negras. Yo continúo con investigaciones
de menores y he visto humillaciones de carácter satánico con
rituales macabros. He visto cosas inimaginables con niños de pocos
meses... Es una verdadera manifestación del demonio.
Estos abusos, incluso crímenes, se dan especialmente durante las
misas negras.
MISAS NEGRAS
La misa negra es oficiada por un celebrante y dos ayudantes. Usan
cirios negros, un cáliz lleno de vino o licor, una campanilla,
espada, un aspersorio o falo, un crucifijo invertido y, algunas
veces, usan hostias consagradas robadas de las iglesias católicas.
En ocasiones, compran estas hostias, de acuerdo a la importancia del
santuario de donde vienen; cuestan entre 1.000 ó 5.000 euros o
dólares. La manera más fácil de conseguirlas es asistiendo a una
misa y recibiendo la comunión en la mano.
Dice el padre DeGrandis: Recientemente, tuve la oportunidad de
hablar con una mujer que estuvo involucrada en adoración satánica.
Tuvo un cargo muy alto en una célula satánica y permaneció activa
por dos años y medio. Ella me aseguró que el poder de la Iglesia
es reconocido y conocido por los satánicos y que la liturgia de la
misa satánica es paralela a la misa como la celebramos hoy en día
en la Iglesia católica. Me contó que los adoradores satánicos
pueden conocer la diferencia entre una hostia consagrada y una sin
consagrar y que, en una misa negra, ellos únicamente profanan una
hostia consagrada por un sacerdote católico.
Cuando ella ve a la gente recibir la sagrada Eucaristía en sus
manos, se estremece, porque esto le recuerda cómo los adoradores de
Satán obtenían las hostias consagradas de las iglesias. Esta mujer
fue capaz de desprenderse del poder de los satánicos gracias a la
Eucaristía diaria.
Siguiendo con la misa negra digamos que los participantes llevan
vestidos negros con capucha. Sólo los nuevos desconocidos no usan
capucha para que todos los puedan conocer y ellos no conozcan a
nadie, al principio. El rito imita a la misa católica. En lugar de
oraciones dicen blasfemias, invocando el nombre de Satanás y de
otros demonios. En el ofertorio ofrecen sus almas a Satanás.
Recitan el Padrenuestro en sentido contrario y hacen peticiones para
hacer daño a otras personas como verdaderos maleficios. Las hostias
consagradas las profanan en prácticas sexuales, pisoteándolas con
odio o acuchillándolas o quemándolas. Suelen terminar la misa
negra con orgías sexuales con drogas y licor en abundancia.
En algunas sectas, uno de sus rituales es la reducción del
hombre a animal y, para ello, exigen a las personas la renuncia a su
naturaleza espiritual. Se invita a los presentes a celebrar su
identidad con los animales y, para simbolizar esta nueva identidad,
al final del rito, todos deben perseguir, a cuatro patas, a un
ratón.
Si una mujer queda embarazada durante la misa negra, está
obligada a dar a luz al niño secretamente y sacrificarlo al diablo.
Los satanistas consideran que el sacrificio de un niño a Satanás
es lo que más le agrada. Para obtener su benevolencia, durante la
misa negra, como hemos dicho, suelen sacrificar animales y, a veces,
seres humanos, especialmente niños.
En algunas de estas misas, el nuevo adepto renuncia a su
bautismo, incinerando la partida de su bautismo. Después recibe
otro bautismo en nombre de Satanás y se le da un nombre nuevo.
Normalmente, se les graba en el muslo una marca secreta, como señal
de pertenencia a Satanás, a semejanza del carácter o marca
invisible que deja el bautismo en el alma. Y, en ocasiones, los
adelantados hacen un pacto satánico, firmado con su propia sangre.
El pacto satánico tiene varios puntos importantes: Renunciar al
bautismo y a la fe en la presencia real de Jesús en la Eucaristía.
Rechazar la obediencia a Dios y aceptar la obediencia a Satán.
Repudiar a la Virgen María y renegar de los sacramentos. Profanar
la cruz y las imágenes de la Virgen y de los santos.
El que llega a este punto, difícilmente podrá salir de la
secta. Estos son los casos más graves de posesión y más
difíciles para el exorcista, pues Satanás no soltará fácilmente
su presa. Pero para Dios no hay nada imposible. Veamos dos casos.
Miguel Warnke, en su libro El vendedor de Satanás, nos relata
cómo fue cayendo en una secta satánica de la que llegó a ser sumo
sacerdote, dirigiendo una serie de grupos con un total de 1.500
personas en el Sur de California. Él afirma que el crimen, la
orgía, la tortura ritual, el canibalismo, la droga, la seducción
sexual, la profanación..., son las herramientas que utilizan. Sin
embargo, sus propios actos monstruosos nada son comparados con las
fuerzas demoníacas que ellos convocan, sueltan y de las cuales,
ocasionalmente, pierden el control. Él se sintió atraído hacia la
secta por querer disfrutar de las fiestas de sexo, que celebraban.
El día de su bautismo satánico le dieron el nombre de Judas
Iscariote y, después de entregar su alma al diablo con el pacto
diabólico, dice: Mi boca se secó y pareció como si una tenue
bocanada de vapor fluyera de mi boca y nariz. Ahora estaba ardiendo,
consumido por las llamas del infierno. Era una fiebre extática que
hacía que la transpiración fluyera de mis poros. Sentí los pies
livianos como si flotara... Acababa de dedicarle mi alma a Satanás.
Al pensar en ello y en el Libro de los Nombres, comprendí de
repente la enormidad de la acción que había realizado.
Pero Miguel, con mucho dinero a disposición, con dos mujeres que
le servían en todo, se drogaba mucho y llegó el momento en que ya
no cumplía bien sus obligaciones y lo descartaron sin compasión.
Dice: Todas aquellas gentes que me “amaban” y que me alababan y
que me daban dinero, drogas, licor y cualquier cosa que yo deseara,
esas mismas personas me lanzaron un día dentro de un coche
completamente desnudo y me condujeron hasta la entrada de emergencia
de un hospital y me lanzaron afuera sobre el pavimento en medio de
la lluvia... Ahora ya nos les servía. Con Satanás no hay segunda
oportunidad ni simpatía ni ayuda, cuando la necesitas.
Con los 45 dólares que tenía en el bolsillo, se compró un
revólver para suicidarse. Pero no lo hizo. Al poco tiempo,
intentaron matarlo los de la secta, pero salió ileso. Para escapar,
se enroló en la Armada norteamericana y con la ayuda de compañeros
cristianos pudo pedir perdón a Dios y rechazar todos los errores
del pasado y comenzar una nueva vida.
Otro caso nos lo cuenta el padre Carlos Aldunate:
Pude palpar el lado oscuro de la umbanda, hablando con Ivonne.
Trabajó 18 años en este culto, llegando a ser “chefe de terreiro”,
o sea, sacerdotisa jefe de un templo. Para llegar a ese cargo fue
avanzando por siete etapas, en cada una de las cuales debía hacer
un nuevo pacto con el demonio. Perdió toda paz, la abandonó su
marido, intentó suicidarse varias veces (me mostró las cicatrices
en sus muñecas), se daba cuenta del daño que infería a otros y se
desesperaba. Me explicó que en los terreiros se hace un
espiritismo, que se podía llamar “blanco”, hasta las 11,30
p.m., pero después se “trabajaba con Exú” y ésta ya es magia
negra.
Para umbanda hay toda una jerarquía infernal. Exú corresponde a
Lucifer, el rey de los demonios. Le atienden dos ayudantes, Exú
Marabo y Exú Mangueira; después siguen otros muchos, cada uno con
su nombre, su símbolo (en todo está incluido el tridente) y su
especialidad. A Exú Rei nunca se le llama directamente, pero sí al
demonio subordinado, cuyo auxilio se requiere. A veces, se trata de
hacer un “despacho”, es decir, obtener el influjo de un demonio
sobre otra persona. Otras veces, se trata de anular el trabajo que
otro está haciendo contra uno.
Ivonne pudo romper con todos los Exús, gracias a la ayuda de
personas verdaderamente cristianas. Éstas fueron hermanas para
ella. Interpelando al demonio en el Nombre de Jesucristo, y orando
con ella la libraron de las fuerzas del mal. Pero ella continuaba
todavía la batalla, defendiéndose de las tentaciones con ayunos,
oración y comunión diaria. Ivonne me decía que ahora está
realmente feliz.
Parece indudable que muchos adictos a umbanda terminan
esclavizados por malos espíritus (posesión). Me es imposible
resumir las experiencias que me contaron sacerdotes, religiosas y
laicos de uno y otro sexo, que ayudan a liberar a las víctimas de
opresiones demoníacas.
La umbanda y el candomblé están muy extendidos en Brasil y
hacen mucho daño. Pero Dios es más fuerte que el diablo. Si Ivonne
pudo liberarse después de ser posesa, al igual que Miguel Warnke,
también tú puedes liberarte de cualquier influencia maléfica por
muy grande que sea. Para Jesús nada es imposible y tú puedes
decir: Todo lo puedo en Cristo que me fortalece (Fil 4, 13).
MÚSICA ROCK
En cierta música rock se manifiesta claramente el influjo de
Satanás. Hay grupos de rock, especialmente de rock duro y, en
especial, el llamado heavy metal (metal pesado), que son satánicos,
o porque fomentan la adoración a Satanás o porque fomentan cosas
inmorales como las perversiones sexuales de todo tipo, desde la
pedofilia hasta la necrofilia.
Vicente Fournier, llamado Alice Cooper, uno de los creadores del
rock duro, decía del diablo: Me ha prometido la gloria, la
dominación mundial de la música rock y la riqueza en abundancia.
La única cosa que me ha pedido era que le entregara mi cuerpo para
tomar posesión de él. A cambio, me ha hecho célebre a través del
mundo entero. A este efecto, he adoptado el nombre por el que él se
había identificado con ocasión de la sesión. Así ¡soy
reconocido mundialmente como Alice Cooper!. Se suicidó a los 40
años.
El rock satánico tuvo comienzo hacia 1969. Uno de los grupos
principales fue el grupo Black sabbath (sábado negro). Ellos fueron
los predecesores de los grupos satánicos del rock heavy metal.
Sobre la portada del disco Reflection-Black Sabbath está escrito:
Pronto, con el primer disco, llamarán a Satanás, que viene
inmediatamente. Sobre las portadas de sus discos aparece el número
666, símbolo del anticristo.
Entre estos grupos satánicos, apareció hacia 1970 el grupo
inglés Led Zeppelin, cuyos integrantes usaron símbolos satánicos
en la portada del disco. En su cuarto volumen, aparece un signo
mágico que normalmente se usa para hacer pactos diabólicos. Entre
los grupos más significativos con claras manifestaciones satánicas
está el grupo danés Mercyful fate. En su canción The oath se
habla de un verdadero pacto con el demonio. Otros grupos son los
Deicide, cuyo líder Glen Benton se había hecho grabar a fuego en
la frente una cruz invertida, que es un signo claramente satánico.
Hay grupos de rock que, en las portadas de sus discos, proponen
imágenes blasfemas y anticristianas, vilipendiando a Jesucristo,
como los grupos Mortuary, Deicide y los Celtic frost.
En muchos de estos grupos, sus canciones tienen mensajes
subliminales, que sólo pueden ser oídos, haciendo girar el disco
al revés. Por ejemplo, el grupo Christian death, en la canción
Prayer, ha grabado el Padrenuestro al contrario, tal como lo rezan
en las reuniones satánicas: Padre nuestro que estás en el
infierno... Y, al final, suprimen la frase: No nos dejes caer en la
tentación y líbranos del mal.
El grupo KISS (kings in Satan service), reyes al servicio de
Satán, en su canción Destructor, dice: Ustedes saben que estamos
destruyendo sus mentes, pero eso les agrada. Alice Cooper, en su
canción Amo los cuerpos muertos, invita a la práctica de la
necrofilia (sexo con cadáveres). Algunos grupos como AC-DC, Blue
Oster, Blondie, Grategul, Guns N´Roses exaltan el suicidio.
En la década de los 60 los Beatles, los Rolling Stones, y el
grupo The Who alentaban al consumo de droga. Elvis Presley, el rey
del rock´n roll, a partir de 1954, provocó el desenfreno sexual.
Se suicidó a los 42 años, víctima del consumo de droga.
Los beatles marcaron una clara opción por el ocultismo y el
satanismo. En su álbum Devil´s white album aparecen dos
composiciones Revolution number one y Revolution number nine, con
mensajes subliminales para difundir solapadamente el satanismo.
Igualmente, el grupo Rolling Stones decidió claramente su opción
por el satanismo. Una de sus canciones Dancing with mister D
(bailando con el señor diablo) manifiesta claramente su línea de
orientación. Según el periódico Newsweek de USA, del 4 de enero
de 1971, Mike Jagger, uno de los cantantes de Rolling Stones fue
calificado como el Lucifer del rock. El grupo The Who compuso la
opera TOMY, que es una blasfemia contra Jesucristo y una exaltación
del incesto y del pecado carnal entre parientes próximos.
El grupo Slayer, fundado en USA en 1984, en su primer disco Show
no mercy (no tengas compasión) hace una abierta invitación a la
crueldad. También tiene una marcada dirección satánica. En su
canción Hell awits (el infierno espera) dicen: Crucifica al que es
llamado Señor, él pronto vendrá a Mí; sus almas están
condenadas, su Dios ha caído, será mi esclavo eternamente. El
infierno espera. SLAYER son las iniciales de Satan Laughs As You
Eternally Rot (Satán se ríe mientras tú te pudres eternamente).
El grupo Iron Maiden tiene un álbum Killers, donde está la
canción Kill for pleasure (asesina por placer), incitando
claramente al asesinato
El grupo AC-DC también quiso exaltar la adoración a Satanás,
procurando que los jóvenes se consagraran a Satán para ser felices
por toda la eternidad. En 1978 lanzaron un álbum If you want blood,
you´ve go it (si tú quieres sangre, ya la conseguiste), en cuya
carátula aparece un joven traspasado por una guitarra y muriendo en
un charco de sangre, como si fuera un anuncio de la muerte de Bob
Scott, máximo cantante de este grupo, que murió a los 33 años
atravesado por su propia guitarra, por efecto de una sobredosis de
droga. Y ¿qué significa AC-DC? Anti-Christ; Death to Christ, es
decir, Anticristo y muerte a Cristo.
El año 1994, Kurt Cobain, un cantante del grupo rock Nirvana, se
quitó la vida, disparándose a la cabeza con un fusil. Junto a su
cuerpo, se encontró una nota que decía: He perdido la alegría de
vivir. Mejor morirse de un golpe que morirse día a día. Hace años
que he perdido el gusto por la vida y no puedo seguir, engañando a
todos. El peor crimen es el engaño. Tengo necesidad de despegarme
de la realidad para reencontrar el entusiasmo que tenía de niño.
Hace años que ya no siento nada. He perdido el entusiasmo. Mi
música no es sincera.
Y no han faltado jóvenes que se han quitado la vida, siguiendo
su ejemplo, pues en muchas canciones se alienta el suicidio, y el
asesinato.
Por eso, no es de extrañar que en muchos conciertos de estos
grupos se hayan dado casos de asesinatos. El padre René Laurentin
dice: A partir de 1969, los muertos y heridos en conciertos de rock
hicieron sonar la alarma. Once en Cincinnati en el Coliseo River
Front en 1979. El caso más espectacular se produjo en el curso de
un fin de semana en Los Ángeles, donde 650 jóvenes encontraron la
muerte... En octubre de 1988, en Altamont, un concierto de los
Rolling Stones... provocó la muerte de decenas de personas y tres
asesinatos. La canción que desencadenó la masacre se titulaba
Sympathy for the evil (Simpatía por el diablo).
Según algunos investigadores, unos 600 jóvenes se suicidan cada
año por influencia de esta música. En la canción Suicide Solution
y en Suicide´s Alternative, el compositor Ozzy Osbourne habla del
suicido como la mejor solución a la vida. Igualmente,
investigadores de la policía estuvieron de acuerdo en señalar que
la canción del grupo AC-DC, titulada Night Prowler (Depredador
nocturno), inspiró al asesino Richard Ramírez a matar a 30
personas. El líder de la banda de rock Bestias de Satán, en
Italia, fue condenado en enero del 2005 a 30 años de prisión por
el asesinato de un cantante del grupo y dos chicas en rituales
satánicos. Otro de los cómplices (Pietro Guerreri) fue condenado a
16 años de prisión.
En 1996 en San Luis Obispo (California) tres chicos de 15, 16 y
17 años violaron, torturaron y mataron en un bosque a una chica de
quince años como sacrificio al demonio. Los tres formaban un grupo
de rock y estaban convencidos de que ese rito sanguinario iba a
mejorar sus capacidades musicales. En Italia, según la agencia de
noticias Zenit del 11 de julio del 2000, tres chicas de diecisiete
años mataron con diecinueve puñaladas a la religiosa María Laura
Minetti en Chiavenna, provincia de Sondrio. Según la investigación
policial, fue un sacrificio humano ofrecido al demonio.
El grupo The family de Charles Manson, en California, se hizo
famoso al asesinar en un ritual satánico a la famosa actriz Sharon
Tate. Y estos casos, no sólo se dan en USA o Europa, también en
América Latina. En Cochabamba (Bolivia) la policía reportó el 11
de agosto del 2003 varios crímenes, raptos y agresiones por
jóvenes involucrados en música rock y cultos satánicos. En Oruro,
el 29 de marzo del 2003, se reportó que tres jóvenes asesinaron
con un cuchillo de cocina a un joven de 26 años en un ritual, cuya
finalidad era un pacto diabólico para obtener dinero y comprar sus
instrumentos musicales para su banda de rock.
En Noruega varios grupos de rock organizaron atentados
terroristas contra iglesias católicas y otros lugares, haciendo
pintadas con la cruz al revés (signo satánico). En New Brunswick,
Nueva Jersey (USA), en diciembre de 1985, cuatro jóvenes
destruyeron 76 lápidas de un cementerio. Y esto se ha repetido en
muchos otros lugares. A veces, estos grupos rockeros hacen rituales
en cementerios o iglesias derruidas o desconsagradas y rompen
lápidas y todo lo que sea religioso.
Algunas revistas de música rock invitan al esoterismo y al
satanismo. Por ejemplo, la revista italiana Flash publicó la
dirección de la iglesia norteamericana de Satanás, como si fuera
una asociación seria y fiable. De esa manera, muchos jóvenes, a
través de la música rock, pueden caer víctimas del satanismo.
Pero no sólo del satanismo, pues muchos de estos grupos fomentan
todo libertinaje sexual. Según un estudio de la revista
norteamericana News and world report del 9 de marzo de 1990,
actualmente, existen 13 grupos con nombres de órganos sexuales
masculinos, 6 con nombres de órganos femeninos, 4 relacionados con
el sexo, 8 con nombres relacionados con el aborto, 10 con nombres de
diversos actos sexuales y muchos otros que incluyen denominaciones
relacionadas con obscenidades. Por eso, no es de extrañar que, en
sus canciones, inciten a todo lo que sea violaciones,
homosexualidad, pedofilia, y otras perversiones sexuales como la
necrofilia.
Y, a pesar de todo esto, muchos jóvenes son admiradores de
cantantes de música rock. Decoran sus habitaciones con sus fotos y
escuchan sus canciones durante horas y aprenden sus letras en las
que se les incita a rebelarse contra el mundo establecido y a
realizar todo tipo de violencias. Los grupos satánicos fomentan una
mentalidad satánica promovida por Anton La Vey y su iglesia de
Satanás: Haz lo que quieras, no hay nada malo ni bueno. Lo que tú
crees, ésa es la verdad. Es la teoría del caos y del desenfreno
moral total. Los jóvenes son muy vulnerables a los mensajes
violentos y satánicos de cierta música rock. Para ellos, esta
música es la esencia de la vida y no pueden quedar inmunes ante
tanto adoctrinamiento a la violencia o a la inmoralidad. Imaginemos
a un joven que escucha día tras día las canciones del famoso
Marilyn Manson, que públicamente ha declarado su vinculación a
Satanás y cuyas enseñanzas son una invitación constante a la
crueldad y a la inmoralidad. ¿Podrá permanecer bueno y pacífico?
¿O será violento y cruel hasta con sus propios familiares?
En octubre del 2001, dos jovencitas mataron a una compañera en
la provincia de Lecce (Italia) y dijeron a la policía que la
habían matado, porque fueron inspiradas a hacerlo por su cantante
favorito, Marilyn Manson. Algunos días después, dos jovencitas,
con camisetas con la imagen de Marilyn Manson, destruyeron tumbas en
un cementerio cerca de Milán y escribieron frases blasfemas con
signos satánicos en las tumbas.
Según el periódico italiano Avvenire, del 31 de agosto de 1996,
un joven cuenta cómo la música black metal (satánica) había sido
su obsesión y durante varias horas la escuchaba todos los días. Al
final, dice: Me identifiqué con los grupos de black metal, magia
escandinava. Me identificaba de tal modo con esta música que no me
daba cuenta de su gravedad. En su diario personal, la policía
encontró frases como ésta: Encuentro inmenso placer en destruir
cementerios, profanar iglesias, escupir los crucifijos... Tengo una
misión que cumplir y no sé cuál es, pero sé que mi príncipe
negro (diablo) me ha enviado a esta tierra.
De hecho, se puede constatar experimentalmente, como lo dicen los
sicólogos y siquiatras, que los jóvenes, que están implicados en
la música satánica, quedan con perturbaciones de la personalidad.
Dice el Padre Beppino, un exorcista italiano: Una vez, rezando por
una niña, que se sentía oprimida, el Señor me dio una palabra de
conocimiento de que el mal provenía de un grupo italiano de rock.
Le aconsejé a su hermano, a quien le gustaba mucho esa clase de
música rock, que tirara toda esa música satánica y la hermana
quedó liberada.
Muchos jóvenes se meten en la música rock, porque se sienten
vacíos y no sienten el amor de su familia. Entonces, buscan amigos,
que serán como su familia para ellos. Al faltarles un sentido a su
vida y no tener a nadie que les guíe por el buen camino, son presa
fácil de grupos o doctrinas extrañas, que los desvían de Dios y
de los principios morales.
El cardenal John Joseph O´Connor, arzobispo de Nueva York,
decía: Es importante recordar cuán vulnerables son los jóvenes,
cuando se les priva de todos los valores absolutos de enseñanzas
morales claras, honestas, no equívocas ni confusas, cuando no hay
nadie que les diga lo que es correcto y lo que es errado. Por el
contrario, se les ofrece mensajes según los cuales nadie tienen
derecho a decirles lo que tienen que hacer, lo que es bueno o malo.
Y todo eso crea un terrible vacío (moral), un vacío dentro del
cual le gusta introducirse a Satanás.
Veamos ahora algunos ejemplos concretos de jóvenes que cayeron
en las garras del maligno a través de la música rock.
El padre Giovanni Salerno me contaba que conoció a un joven
italiano, muy rebelde contra sus padres, que quería pertenecer a su
Movimiento, pero era muy aficionado a escuchar música rock. Él le
dijo que debía quemar todos esos discos de música. Al principio,
no quería, pero después aceptó. Y dice el padre: Mientras
quemábamos los discos, el joven empezó a sentir un fuego, ardiendo
en su vientre. Después de haberlos quemado, sintió mucha paz y
tranquilidad, y hasta pensó en ser sacerdote. Lamentablemente, al
poco tiempo, se compró otros discos con esa música y tuve que
despedirlo.
Otro joven de 22 años dio su testimonio en Radio Maria de Italia
en agosto del 2000, en un programa dirigido por Giuseppe Ferrari.
Dijo: Me acerqué al satanismo, cuando tenía 16 años, movido por
la curiosidad, que me nació escuchando música rock. A los 18 años
decidí meterme de lleno en este mundo y entré en contacto con una
de las principales sectas satánicas italianas. Al poco tiempo, me
di cuenta de que estos satanistas no eran amigos míos. Se trataba
de una situación de auténtica explotación. En aquel momento,
tenía poquísimos recursos económicos, pero me convencieron de que
les entregara todo. Sólo tenía dinero para la gasolina de la moto.
Estuve en este grupo diez meses, durante los cuales participé en
ritos satánicos. Eran ceremonias pobres, que sólo ocultaban una
fuerte perversión sexual. Estábamos convencidos de que podíamos
dominar a los demás. Se respiraba un ambiente de desafío continuo
al mundo cristiano, caracterizado por una fuerte intolerancia a la
Iglesia católica.
Los chicos, que estaban en la secta, sufrían situaciones
familiares difíciles y, a través del satanismo, trataban de
encontrar una solución a sus problemas. Pero no era más que una
ilusión. No se puede vencer el sufrimiento personal, enemistándose
con todo el mundo. Llegó un momento en que no pude soportar más
esta situación y me salí. Con el tiempo empecé a reflexionar y a
descubrir valores. Decidí retomar las riendas de mi verdadera vida
y volví a ver la luz del sol.
Otro caso. Miguel tenía 18, cuando empezó a escuchar música
rock de contenido satánico. Él nos dice:
Estaba pasando un mal momento. Mi padre acababa de perder el
trabajo por ser una persona correcta y honrada. Lo habían despedido
por no aceptar las irregularidades que le pedían. Mi madre había
caído en una grave depresión y le reprochaba continuamente a mi
padre su honradez. Le repetía constantemente que las personas
honradas se mueren de hambre y que debía espabilarse.
Esta situación trastornó mi visión de la vida. Durante muchos
años, en el colegio y en la parroquia, había oído repetir que la
honradez y la lealtad eran valores muy importantes. Pero estos
valores, de repente, estaban a punto de llevar a mi familia a la
miseria. Lo más terrible para mí fue la depresión de mi madre.
Una noche llegó a decir que estaba arrepentida de haberse casado
con un hombre honrado como mi padre. Así empecé a odiar a todo el
mundo, odiaba este mundo bastardo y falso, que había condenado a mi
padre por su lealtad.
Me volví nihilista, ya no creía en nada. Buscaba una válvula
de escape a mi estado de ánimo y lo encontré en el rock satánico.
Aquella música me gustaba, parecía hecha a propósito para llenar
el vacío de valores que tenía. Al principio, sólo escuchaba
música. Después empecé a traducir la letra que, a menudo, era
lúgubre, violenta y pesimista. Parecía la representación perfecta
de mi odio al mundo. Luego el rock satánico me llevó a acercarme
al satanismo propiamente dicho. En un comienzo, entré en contacto
con gente que practicaba la magia negra. Me prestaron varios libros,
que leí con sumo interés. El satanismo parecía la respuesta
adecuada a mis preguntas de aquel momento. Luego, poco a poco,
empecé a apasionarme por el espiritismo... Me fascinaba la idea de
preguntar a los muertos. El mundo del más allá parecía, en cierto
sentido, más puro que aquel en el que vivía realmente, y así, con
un grupo de amigos, empezamos a hacer sesiones de espiritismo para
entrar en contacto con las almas de los difuntos.
Esto duró unos meses, pues me di cuenta de que esta pasión me
tenía aislado del mundo... Esto no me hacía feliz, pero llenaba mi
vida. Sentía que la experiencia del espiritismo, y antes la del
satanismo, había contribuido a colmar un vacío que tenía dentro
de mí, pero nada más. Sin embargo, ambas experiencias me habían
hecho más lúgubre y pesimista que antes. Había perdido
completamente la dimensión de la realidad y vivía en un mundo muy
mío.
Seguía escuchando música de rock satánico. No podía dejar de
escucharla. Me daba fuerza y valor para seguir adelante; pero, al
mismo tiempo, me estaba envenenando. Hasta que me enamoré de
Valentina, una chica espléndida. Gracias a ella recobré la
esperanza. En la misma época, mi padre encontró un nuevo trabajo y
la situación familiar mejoró.
Muchos otros chicos cayeron más bajo hasta cometer delitos. Yo
no caí tan bajo, pero si no cambio de rumbo, hubiera pasado
cualquier cosa. Yo era en aquel momento realmente frágil. Muchos
jóvenes como yo, están desencantados del mundo. Se sienten
traicionados por la vida. Sueñan con un mundo más justo que no sea
sólo el campo de malhechores y aduladores, dispuestos a
arrodillarse ante el dios dinero y ante los poderosos.
De toda mi experiencia he aprendido que, para combatir los males
del mundo, no hay que huir. Hay que comprometerse para construir un
mundo mejor. Aislarse de la realidad, a través de las prácticas
esotéricas, no sirve de nada. Por eso, a los jóvenes les diría
que estén atentos, porque el demonio acecha contra nuestras
frágiles vidas, cuando halla el terreno abonado del desencanto y de
la desesperación. Yo no quiero dejarme atrapar por el pesimismo de
Satanás. HALLOWEEN
Halloween literalmente viene de All Hallow´s Eve (víspera de
todos los santos) y es el día sagrado de las brujas, es la fiesta
de las brujas, que se celebra en la noche del 31 de octubre al 1 de
noviembre. Y en esa fecha se celebran, en muchas discotecas y raves,
fiestas con temática de brujería y ocultismo. Son fiestas de
horror, donde se ponen disfraces de vampiros, brujas, calaveras,
fantasmas. En algunas de estas fiestas, se sirve la cerveza en
tarros en forma de cráneo. Hay mesas en forma de ataúdes;
esqueletos en las repisas; una pared de lápidas y el techo cubierto
de telarañas con meseros disfrazados de muertos vivientes...
Todo esto podría parecer un juego para divertirse con los
amigos. Pero el problema es que la pasión por lo macabro lleva a
algunos jóvenes a visitar cementerios, donde hacen actos de
vandalismo. En un pueblecito de Cerdeña, en la noche de Halloween
del 2001, ocho menores de edad, disfrazados de brujas, diablos y
fantasmas, fueron al cementerio, forzaron la puerta del osario y
esparcieron los huesos entre las tumbas y pasillos.
Y está demás decir que los grupos satánicos aprovechan esta
circunstancia para poder hacer de las suyas en cementerios o
fomentar estas fiestas con toda clase de cosas macabras y
satánicas. En la noche de Halloween es muy frecuente la presencia
de cartomantes y magos en las discotecas y en las fiestas para
darles un tono más espectacular. Además de bailar, los jóvenes
tienen la posibilidad de entrar en contacto con los operadores de lo
oculto y hacerse leer el porvenir.
En algunos lugares, estas fiestas están anunciadas en internet
como noches mágicas o noches esotéricas, donde habrá operadores
que conducirán a los clientes en fascinante viaje a los misterios
del pasado, presente y futuro. El mundo del ocultismo, tan contrario
al cristianismo, está presente en estas fiestas, especialmente, esa
noche. Y lo peor es que se fomenten estas cosas en los niños que,
con la excusa de pedir caramelos por las casas, deben vestirse de
vampiros, brujas o diablos. Si quieren pedir caramelos, que lo hagan
vestidos de angelitos. Por eso, hay que evitar asistir a estas
fiestas, contrarias a nuestra fe, y no renunciar a la tradición
cristiana que nos invita a recordar en ese día a nuestros
antepasados difuntos y a orar por ellos.
WICCA
La wicca es un culto neopagano, que mezcla el paganismo con la
magia y la superstición. No es propiamente una religión, pues no
tiene estructuras precisas. Es una corriente de pensamiento
esotérico al que uno puede adherirse sin ningún compromiso
particular. Se presenta como una especie de brujería buena. Tiene
una veneración exagerada a la naturaleza y a sus fuerzas naturales
hasta el punto de divinizarla y adorarla. Los seguidores de Wicca
creen en la reencarnación y practican una serie de ritos mágicos,
desde encantamientos de amor hasta ceremonias para enriquecerse y
atraer dinero. Tienen como principio fundamental de su doctrina: Haz
lo que quieras, pero sin hacer daño. Con esto promueven toda clase
de desenfreno, especialmente en lo sexual.
Fomentan mucho el uso de amuletos y talismanes naturales y tienen
como libro fundamental el Libro de las sombras, con toda clase de
ritos mágicos que cualquiera puede practicar para atraer las
energías positivas. Su doctrina se ha extendido mucho debido a
ciertas películas o revistas para jóvenes. La presentan como una
religión alternativa, donde las muchachas se sienten fascinadas con
la posibilidad de llegar a ser brujas buenas y así tener poder para
solucionar los problemas de la vida diaria. Invocan a divinidades
raras y se encierran en su habitación, haciendo ceremonias mágicas
con velas, incienso y plantas naturales... Pero el peligro está en
creer que existe una magia blanca o hechicería buena, invocando a
cualquier divinidad o espíritu. Además, para muchos jóvenes con
problemas, es un camino fácil querer solucionar todos sus problemas
con la magia, en vez de afrontarlos con esfuerzo, trabajo y
sacrificio. Es más fácil querer conseguir el amor de una chica con
una brujería que con la simpatía y la dulzura; y lo mismo para
aprobar exámenes o para curar las enfermedades. En una palabra,
creer en Wicca es meterse en un mundo mágico, sin compromisos
personales, donde todo vale y todo se quiere cuanto antes.
Rechazan el satanismo y dicen no creer en el demonio, pero sus
ideas son totalmente anticristianas y paganas. Y, aunque hay
diferentes corrientes Wicca, en total son cientos de grupos en el
mundo entero con un gran poder económico. Dominan muchos mercados
de casas disqueras, editoriales, cadenas de televisión..., pudiendo
así difundir sus doctrinas y sus enseñanzas sin moral, pues para
ellos nada es bueno ni malo. Cada uno puede hacer lo que quiera sin
hacer daño. Un principio verdaderamente diabólico, aunque digan
que el diablo no existe.
SÍNTOMAS DE POSESIÓN SATÁNICA
Dice el ritual oficial de exorcismos: Según la experiencia
probada, los signos de la posesión del demonio son éstos: hablar
en un lenguaje desconocido con muchas palabras o entender al que lo
habla; descubrir acontecimientos distantes y secretos; mostrar unas
fuerzas superiores a la naturaleza o edad. Estos signos pueden ser
un indicio. Pero, dado que estos signos no deben ser considerados
necesariamente como provenientes del diablo, conviene también
prestar atención a otros, especialmente de orden moral y
espiritual, que manifiestan de otro modo la intervención
diabólica, como, por ejemplo, una aversión vehemente hacia Dios,
al santísimo nombre de Jesús, a santa María la Virgen y a los
santos, a la Iglesia, a la Palabra de Dios, a sus cosas, ritos,
especialmente sacramentales, y a sus sagradas imágenes. Finalmente,
la relación de todos estos signos con la fe y la lucha espiritual
en la vida cristiana, deben ser sopesados cuidadosamente, ya que el
maligno es, ante todo, enemigo de Dios y de cuanto vincula a los
fieles con la acción salvífica de Dios.
Veamos que, en primer lugar, está la aversión a todo lo
sagrado. A veces, no pueden entrar a una iglesia o se sienten muy
mal dentro de ella. Cuando se reza delante de estas personas, se
vuelven tremendamente violentas y agresivas, llegando a blasfemar
contra los que rezan. Reaccionan mal ante el agua bendita o ante
cosas benditas como imágenes, rosarios, reliquias, escapularios...
Por esto, algunos exorcistas dicen que la mejor manera de
diagnosticar si una persona esta poseída es orar, aunque sea
mentalmente, delante de ella o, mejor, hacer un breve exorcismo para
ver sus reacciones. A veces, manifiestan fuerzas sobrehumanas. Dice
el padre Amorth que ha visto con sus propios ojos cómo jovencitas
delicadas han roto bancas de nogal con toda facilidad. Si el
interesado se comporta normalmente, tampoco es un síntoma
definitivo de que está libre del maligno, pues hay demonios mudos,
a quienes les cuesta manifestarse. Monseñor Andrea Gemma dice que
siempre comienza los exorcismos con el rezo del rosario y que nunca
ha llegado al último misterio sin que el demonio haya podido
aguantar sin manifestarse de modo violento. En ocasiones, se dan
fenómenos preternaturales que sólo pueden explicarse por la
acción demoníaca. Y esto sin contar enfermedades, desde el dolor
de cabeza hasta enfermedades muy graves, que pueden llevar a la
muerte por causa de maleficios hechos a propósito. En ocasiones,
hay personas que tienen pesadillas, insomnio o malestares, que no
tienen una explicación normal. Incluso, se dan casos en que en los
exámenes de radiografías, resonancia magnética, etc., se ve que
hay problemas físicos de salud y, al operarlos, no encuentran nada,
porque son causados por el maligno. También se dan casos de
obsesiones mentales de odio, suicidio, homicidio, sexo..., que son
producto de influencia maléfica. Todo esto sin olvidar que las
principales manifestaciones de maligno en nuestra vida se dan a
través de tentaciones persistentes, que nos quieren quitar la paz y
hacernos caer en el pecado, para alejarnos de Dios.
Las causas por las que uno puede ser poseído por el diablo o
sufrir graves disturbios por causas demoníacas son cuatro.
Puede tratarse de una simple permisión de Dios, al igual que
Dios puede permitir una enfermedad. Algunos santos han tenido
vejaciones continuas del diablo e, incluso, en algunos casos, hasta
posesiones durante algún tiempo.
Otra causa puede ser por recibir un maleficio. Al igual que hay
personas que pueden pagar a un individuo para que mate a otro, así
hay quienes pagan para que hagan maleficios a otros. Y Dios puede
permitir los efectos negativos, sobre todo, si la persona está
desprotegida por una vida de poca fe. En caso de tener una fe
fuerte, puede ocurrir que el maleficio vuelva como un bumerang
contra el que lo ha realizado o mandado hacer.
Otra causa de posesión o de daños diabólicos se debe a visitar
personas o lugares peligrosos, como ir a magos o asistir a sesiones
espiritistas o a sectas satánicas.
También se pueden recibir esos efectos negativos del demonio por
persistir en pecados graves. Se dan en jóvenes que están metidos
en la droga y en perversiones sexuales o en asesinatos o en
abortos...
Como vemos, las dos últimas causas son de culpabilidad total del
interesado, mientras que en las dos primeras, no hay culpabilidad
del que recibe el daño. ¿Por qué Dios permite, a veces, la
posesión o daños diabólicos en gente inocente, incluso, en
niños? Sólo podemos responder que Dios todo lo permite por nuestro
bien (Rom 8, 28). Pero nos da los medios eficaces para liberarnos.
EXORCISMOS
El exorcismo es una oración por la que, en el Nombre de Jesús,
se ordena al demonio para que se aleje de una persona que está
endemoniada o tiene un fuerte influjo del maligno. Para hacer
exorcismos públicos y solemnes, con el ritual establecido, hace
falta que lo haga un sacerdote con permiso del obispo del lugar.
Pero hay muchas influencias maléficas como obsesiones, opresiones,
o algunos problemas producidos por haber asistido a una reunión
satánica o espiritista, en los que la persona no está poseída y,
en ese caso, cualquier cristiano, en Nombre de Jesús, puede hacer
una oración de liberación. Y ordenar al diablo que se vaya, con
tal de que no use el ritual de exorcismo ni interrogue directamente
al diablo. Para hacer exorcismo u oración de liberación es
recomendable que se haga en equipo y que haya alguna mujer.
Evidentemente, en estos casos hay que discernir si no se trata de
una enfermedad sicológica, pues hay personas que se creen poseídas
y no lo están en realidad. Las verdaderas posesiones son muy raras.
Por eso, es bueno hacer oraciones de liberación y los casos más
difíciles, en los que se ve que hay algo más que simple
influencia, se los encomienden a los sacerdotes exorcistas. A este
respecto, Monseñor Andrea Gemma, dice que desde el principio de su
trabajo pastoral organizó todos los viernes en la noche, en la
catedral, una reunión para hacer oraciones de liberación. Al orar
por liberación, algunas personas se manifestaban de modo violento o
muy extraño y, a estas personas, las atendía personalmente en la
sacristía más privadamente. Estas reuniones tenían tanto éxito
que la catedral estaba totalmente llena los viernes por la noche.
El mismo obispo Andrea Gemma escribió a todos sus feligreses una
carta pastoral el 29 de junio de 1992, estableciendo que en todas
las misas de la diócesis, antes de la bendición final, se hicieran
oraciones de liberación, que son verdaderos exorcismos.
Mandó que se recitaran las siguientes oraciones:
En comunión con el Papa y con el obispo, recordando agradecidos
nuestro bautismo y confirmación, renunciamos a Satanás y a todas
sus obras y seducciones.
Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que
recurrimos a Vos.
San Miguel arcángel, defiéndenos del enemigo y ampáranos de
todas las asechanzas del maligno. Que Dios te reprima espíritu
maligno y tú, príncipe de la milicia celestial, arroja con el
divino poder a Satanás a lo más profundo del infierno y también a
los otros espíritus inmundos, que vagan por el mundo buscando la
perdición de las almas.
Todos sabemos que, en las misas de antes del concilio, se decía
al final esta oración a san Miguel arcángel, que es un verdadero
exorcismo, y que tiene su origen en una visión que tuvo el Papa
León XIII. Vio a la Iglesia amenazada por el diablo y tuvo la
inspiración de mandar rezar esta oración como una defensa contra
la avalancha del maligno, que ahora vemos cómo ha invadido la
cultura occidental en el siglo XX y no sabemos hasta cuándo.
Sobre los exorcismos debemos anotar que nunca han hecho daño a
nadie: ni al paciente ni a sus familiares. En cambio, muchas curas
médicas son y han sido perniciosas. La influencia o posesión
diabólica no son contagiosos. Por tanto, los familiares pueden
sentirse tranquilos, si alguien de su familia manifiesta estos
síntomas o, incluso, si en su casa se dan fenómenos raros de la
presencia del maligno.
Ciertamente que no hay que acusar al diablo de cualquier problema
que haya en la familia. Hay que evaluar el caso, pueden ser
fenómenos parapsicológicos o producidos por fuerzas ocultas. Por
ejemplo, si alguien de la familia ha acudido a reuniones
espiritistas o satánicas o se ha iniciado en grupos ocultistas o de
magia, podríamos tener un buen indicio del origen diabólico de
estos fenómenos.
Durante los exorcismos, se ven cosas increíbles que sobrepasan
las fuerzas naturales. Por ejemplo, los ojos de las personas quedan
totalmente en blanco y, después, no se acuerdan de nada; sus brazos
y piernas pueden doblarse más allá de lo normal. El padre Amorth
cuenta el caso de un poseído que subió hasta el techo y se quedó
allí durante varios minutos. Algunos dan saltos de varios metros
hacia atrás sin hacerse daño. No olvidemos que son fenómenos
preternaturales producidos por el poder del demonio y que, por
tanto, van más allá de nuestras posibilidades e, incluso, de
nuestra imaginación.
El padre Cándido, maestro del padre Gabriele Amorth, dice que en
una ocasión invitó a un siquiatra para que le ayudara en un
exorcismo. El siquiatra, después de hablar con la joven que iban a
exorcizar, escribió una receta y le dijo que tomara esas medicinas.
En ese momento, ante la mirada atónita del siquiatra, la joven
estiró su brazo, que alargó más de dos metros, agarró la receta
y le dijo: Esto no me sirve. Y lo tiró a la papelera. Está demás
decir que el siquiatra quedó espantado, ante aquel fenómeno
preternatural e insospechado. El padre Cándido se reía de gusto y,
a continuación, hizo el exorcismo para poder sacar el demonio. A
veces, puede ocurrir que un enfermo siquiátrico esté también
endemoniado. Entonces, se necesita del exorcista para sacar el
demonio y después del siquiatra para ayudarle en su enfermedad.
Otras veces, lo que parecía ser una enfermedad siquiátrica se cura
con el exorcismo, pues todo su raro comportamiento se debía al
influjo del demonio. Por eso, se cuenta en la vida del beato
Francisco Palau, carmelita, que siendo capellán de un hospital de
dementes, los exorcizaba a todos; los que tenían influjo satánico,
se curaban, y los otros quedaban como estaban.
El obispo Andrea Gemma en su libro Yo, obispo exorcista, afirma
que su ministerio de exorcista ha sido de grandes bendiciones para
él. Dice: Puedo decir que el ministerio de exorcista me ha dado un
gran renovamiento espiritual y la alegría de pertenecer a Cristo y
a su Iglesia. Y creo que esto podrían firmarlo todos los
exorcistas.
El padre Gabriele Amorth, decía que no le tenía miedo al
diablo, sino que era el diablo quien le tenía miedo a él, pues
actuaba con el poder de Jesús. Por ello, nunca había recibido
daños de parte del demonio.
Es bueno recordar aquí que el patrono de los exorcistas es san
Benito de Nursia, declarado así por el Papa Honorio III. La medalla
de san Benito es muy poderosa también para protegerse del demonio.
Andrea Gemma cuenta el caso de un millonario industrial de Turín
que creía sólo en la fuerza de su inteligencia para sus negocios.
Un día comenzó a desvariar y a no darse cuenta de lo que decía ni
de lo que hacía. Despreciaba a Dios y a la Iglesia y a todo lo
sagrado en general. Buscó en magos y brujas de todo el mundo la
manera de curarse, pero solo consiguió que le fueran sacando
millones y millones de su gran riqueza, mientras él estaba cada
día peor, más arrogante, soberbio y egoísta. No quería saber
absolutamente nada de sacerdotes ni de bendiciones. Su rostro, a
veces, aparecía terriblemente feo con ojos llenos de odio y a veces
tenía una fuerza de león que nadie podía contener. Sus negocios
empezaron a venir a menos y todo iba de mal en peor. Un día, al
entrar en su fábrica, empezó a gritar como un cerdo y a berrear
con un elefante, blasfemando contra todos y tratando de hacer daño
a sus 300 obreros. Fue entonces cuando ellos entendieron que su
patrón estaba endemoniado... No digo más. Pero me lo trajeron once
hombres robustos después de muchas peripecias. Apenas me vio con la
estola empezó a amenazarme diciendo: Te la haré pagar, te
destrozaré. Comencé a hacerle exorcismo con fervientes
oraciones... Finalmente, después de largos sudores, el demonio lo
dejó y cayó a tierra con desmayo e inerme, vencido. Nadie se
había dado cuenta de que mientras hacía el exorcismo, se habían
filmado algunas escenas, grabando su voz y las blasfemias y
palabrotas. Cuando despertó, no se acordaba de nada, había
olvidado todo y se encontró delante del sacerdote a quien había
odiado tanto y amenazado. Estalló en llanto y comenzó a ser desde
ese día un corderito y un cristiano totalmente practicante y un
verdadero apóstol de Cristo.
Cuando vio las escenas grabadas y se dio cuenta hasta qué punto
la soberbia y el orgullo de Satanás le habían llevado, vendió
todo y con su familia se fue a un país de África a ayudar a los
misioneros y pobres del tercer mundo donde vive ahora.
El ministerio de los exorcistas es tan importante en el mundo
actual que en algunas universidades eclesiásticas como el Ateneo
Pontificio Regina Apostolorum de Roma, se han organizado ya varios
cursos sobre exorcismos para sacerdotes y seminaristas. No olvidemos
que el demonio puede manifestarse de cuatro maneras: posesión (se
apodera del cuerpo), vejación (hace sufrir desde el exterior),
obsesión (con ideas fijas mentales) e infestación (en cosas,
lugares o animales).
OTROS MEDIOS DE LIBERACIÓN
Para liberar a los oprimidos por el diablo tenemos a disposición
algunos medios que la Iglesia nos propone.
Para librarse del poder del demonio, dice el exorcista de Roma,
Gabriele Amorth: Es importante la frecuencia de los sacramentos y
una conducta de vida conforme con el Evangelio. Se toca con la mano
el poder del rosario y, en general, del recurso a María Virgen; muy
poderosa es la intercesión de los ángeles y de los santos;
utilísimas las peregrinaciones a los santuarios... La palabra de
Dios es de gran eficacia... Añado la importancia protectora de las
imágenes sagradas, tanto sobre la persona como en los lugares:
sobre la puerta de la casa, en las habitaciones, en el comedor o en
el lugar en que más comúnmente se reúne la familia... He
experimentado, muchas veces, la eficacia de la medallita milagrosa,
difundida por el mundo en muchos millones de ejemplares, y si
habláramos de las gracias prodigiosas obtenidas por esa simple
medallita, no acabaríamos nunca.
El padre Mario Boretti, exorcista de la diócesis de Firenze, ha
repartido más de cuatro millones de medallas milagrosas y sugiere
colocarlas en el coche, en la almohada y en otras partes para que la
presencia de María, a través de la medalla, nos proteja de todo
poder del maligno.
Un día vino a verme Marcela, que sufría de malestares de
estómago punzantes y de un comportamiento que no lograba dominar ni
en casa ni en el trabajo: daba respuestas ofensivas sin poder
controlarse. Para los médicos no tenía nada. Cuando le puse las
manos sobre los párpados, al comienzo de la bendición, mostró los
ojos enteramente blancos, con las pupilas apenas perceptibles hacia
abajo y estalló en una risa irónica. Apenas tuve tiempo para
pensar que allí estaba Satanás, cuando oí que me decía: “Yo
soy Satanás”, con una nueva risotada. Poco a poco, Marcela
intensificó su vida de oración, se hizo constante en la comunión,
y en el rosario diario y en la confesión semanal (¡la confesión
es más fuerte que un exorcismo!). Tuvo una progresiva mejoría y se
curó sólo después de dos años.
El obispo Andrea Gemma dice: He visto, con frecuencia, cómo una
gota de agua bendita, echada a la cabeza del poseído, produce una
reacción furibunda con exclamaciones de intenso dolor. Y lo mismo
pasa con los óleos benditos, sobre todo, los bendecidos por el
obispo el Jueves Santo. Sólo con amenazar tocarlo, ya le hace
gritar. He visto cómo la misma Biblia, colocada sobre el poseído,
lo atormenta. Una vez, estábamos dos exorcistas rezando por Rosita
y le coloqué un texto de la Biblia sobre la columna y, de repente,
se tiró a tierra como si le hubiese dado un mazazo… La palabra
santa, ¡qué don y qué poder, qué medio tan grande tenemos a
nuestra disposición para la liberación! (de los oprimidos por el
diablo)… Lo mismo digo del rosario bendito y de las reliquias de
los santos. Me habían regalado un pedacito de tela con la que el
santo padre Pío de Pietrelcina se había limpiado las llagas. Una
vez, la coloqué sobre la columna de una paciente, sin que se diera
cuenta, y, de inmediato, tuvo una rabiosa y rapidísima reacción
con la acostumbrada frase: Quítamela de encima.
Mi cruz pastoral, que había recibido en mi ordenación
episcopal, colocada sobre los poseídos, los hacía temblar de
terror… Lo mismo pasaba con mi anillo pastoral, que me había
puesto en el dedo el Papa Juan Pablo II el día de mi consagración
episcopal y que había sido bendecido por el mismo Papa… Así he
comprendido que la Iglesia ha hecho muy bien en multiplicar
bendiciones de objetos y personas y lugares. Tenemos agua bendita,
sal bendita y aceite bendito… Y ¿qué decir de la santa
Eucaristía? Siempre ha sido suficiente la amenaza de ir al
sagrario, para hacer temer de ira al espíritu maligno. En casos
graves, el poner sobre su cabeza las hostias consagradas hacía que
el paciente se arrojase a tierra y quedara inmóvil. Hacer coger al
poseso el copón con las hostias consagradas era sentir unos gritos
lastimeros tremendos, como si le hubieran puesto un peso enorme, del
que pedía ser liberado…
El exorcismo más eficaz es siempre participar en la Eucaristía
y recibirla con devoción lo más frecuentemente posible. Sobre la
devoción a María, emplearé todo un capítulo. Yo siempre comienzo
los exorcismos con el rezo del rosario y no llego al último
misterio, cuando los posesos ya están temblando.
LA VIRGEN MARÍA
Todos los exorcistas, sin excepción, hablan en sus libros por
experiencia propia que acudir a la Virgen María es fundamental en
los casos de exorcismos, especialmente en los más difíciles. El
poder de María sobre el demonio viene desde antiguo. Por eso, el
Génesis 3, 15 dice: Ella te aplastará la cabeza. Algunos teólogos
dicen que la rebelión contra Dios fue, precisamente, por tener que
aceptar a Jesús como Dios, siendo a la vez hombre y, sobre todo,
por tener que ser menos que María, una simple criatura humana,
inferior a ellos en naturaleza. De hecho, María es el terror de los
demonios y basta pronunciar su nombre, con el de Jesús, para que
huyan despavoridos. Cuando se reza el rosario, se manifiestan con
violencia, como si les hicieran un gran daño. Por ello,
normalmente, en todos los exorcismos suele acostumbrarse a comenzar
con el rezo del rosario.
San Luis Orione les decía a los miembros de su Congregación el
4 de diciembre de 1973.
Estamos en la novena de la Inmaculada. Es tan grande el
privilegio de la Inmaculada Concepción que este privilegio ha
desatado en el demonio una inmensa rabia y odio. Por eso, cuando se
quiere saber si una persona está poseída por el demonio, un medio
fácil es hacerle repetir “Oh María sin pecado concebida, rogad
por nosotros que recurrimos a Vos”. Los posesos dicen el Gloria al
Padre, dicen el Avemaría. Pero esta jaculatoria no la quieren
repetir... Cuando estaba en América, un día vino un médico,
presidente del hospital mayor de Buenos Aires, estimadísimo entre
todos los médicos de la capital. Y me dijo: “Tengo una hija
endemoniada, hágame la caridad de exorcizarla...” Su hija estaba
verdaderamente endemoniada, hablaba en lenguas diversas, que nunca
había estudiado y tenía una voz fuerte de hombre...
Me trajo el permiso del arzobispo, fui a la capilla escogida y
comencé el exorcismo. La niña corría entre las bancas como una
serpiente, pasaba entre los bancos con rapidez, pero no podía
salir; porque las puertas estaban cerradas. La amarraron y no me fue
posible hacerle decir: “Oh María sin pecado concebida, rogad por
nosotros que recurrimos a Vos”. Ella decía algunas letras: ía...
cado... bida: pero no repetía la jaculatoria entera. Al fin, el
Señor la liberó.
Hice otro exorcismo a una novicia convertida del protestantismo.
Algunas religiosas vinieron a decirme que estaba endemoniada... Ella
recibía la comunión todas las mañanas y el demonio la obligaba a
tirar la hostia santa en un lugar indecente. Cuando le echaba agua
bendita, gritaba como si le echara plomo fundido. Tampoco a ella
pude hacerle repetir la jaculatoria de María.
Por eso, cuando seáis sacerdotes, si os llaman para hacer
exorcismos, os doy una señal clara para reconocer si son o no
endemoniados, pues podría ser histerismo o pueden darse extraños
fenómenos nerviosos o enfermedades, que la ciencia puede explicar
y, a veces, curar. La señal es: Si repite la jaculatoria: Oh María
sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos, estad
tranquilos, no está poseído, es una enfermedad; pero, si no la
repite, estad seguros que el diablo ha tomado dominio de su cuerpo.
Hay otras señales como hablar en lenguas extrañas, conocer cosas a
distancia, etc.
El obispo Andrea Gemma escribe: Un día me trajeron a un
jovencito de trece años, llamado Pascualino, llevado con dificultad
por dos hombres robustos en un silla y acompañado por su madre. El
chico no podía caminar solo, a pesar de que los médicos no habían
encontrado en él nada malo. El calvario de la familia había
comenzado varios años antes, desde que Pascualino estaba en el
vientre de su madre. Me dijo su madre que, cuando era muy niño
todavía, tenía el vientre tan hinchado y duro que parecía de
piedra. Los médicos lo operaron y no encontraron nada malo. Todo
estaba normal.
Era un caso de maleficio que le hicieron a su madre, cuando el
niño estaba todavía en su vientre. Por eso, cuando empecé a orar
por el chico, su madre comenzó también a sufrir inexplicables
dolores. Así estuve rezando por él cada semana, durante algún
tiempo. Después de varias sesiones de oración, parecía que no
había adelanto en su curación. Hasta que llegó un día en que yo
estaba en Sicilia, invitado a predicar en el santuario de Nuestra
Señora de la Consolación de Paterno (Catania) y, antes de tomar el
avión en el aeropuerto de Catania para regresar a mi casa en
Iserna, quise visitar la Roca de Belpasso, un lugar mariano donde se
cree que se apareció la Virgen María. No tenía mucho tiempo y me
recogí en oración intensa. Le hablé a María de Pascualino. Mi
oración estaba llena de esperanza.
Al día siguiente, después de haber descansado toda la noche en
mi casa, sonó el teléfono y me dijeron con alegría que Pascualino
caminaba y que estaba libre del poder del demonio. Algunos días
después, Pascualino vino con sus familiares a visitarme para poder
constatar personalmente el milagro realizado después de la
fervorosa oración que había hecho ante la Roca de Belpasso. Fue
para todos una alegría increíble y un milagro extraordinario.
El poder de intercesión de María es muy poderoso contra el
poder del maligno. El mismo obispo Andrea Gemma ha afirmado en
repetidas ocasiones que el demonio le ha dicho que si no fuera,
porque la Virgen lo protege, lo habría aplastado hace mucho tiempo.
Un día, en pleno rito de exorcismo, el pobre paciente estaba en
el colmo de su desesperación a causa de que le echaba agua bendita,
lo ungía con óleo bendito y, sobre todo, invocaba a María.
Entonces, empezó a llorar, gritó volviendo la cabeza hacia la
imagen de María (no los ojos), y dijo con una afirmación
amarguísima para él: Ella lo hace todo.
Eso es lo que muchos santos, como san Bernardo, han dicho hace
siglos: Cristo ha querido hacerlo todo por María, como si dijera
que Jesús se da el gusto de darnos todas las gracias y bendiciones
por medio de María. Por eso, suele decirse que María es la
mediadora o medianera de todas las gracias.
La historia de veinte siglos de catolicismo no es más una
resplandeciente confirmación de esta soberana decisión de Dios:
Todo por María. Sentirlo decir por el demonio ha sido una de las
más grandes alegrías de mi vida religiosa y sacerdotal, y la
confirmación de un programa de vida que es mío desde siempre.
Por eso, hay que recomendar a todos los liberados del poder del
maligno que amen mucho a María y recen el rosario. El rosario,
según decía el santo padre Pío de Pietrelcina, es un arma
formidable contra Satanás.
María Simma, la conocida mística austriaca, que tenía el
carisma de ver a las almas del purgatorio, que se le aparecían para
pedirle ayuda, dice: Un día estaba sentada en mi casa en un sillón
y tomé el rosario para rezarlo. Como tuve que salir un momento de
la habitación, dejé el rosario sobre el sillón. Al regresar, lo
encontré anudado de modo increíble. No podía quitar los nudos.
Entonces, le dije a Satanás: Estúpido, o me deshaces ahora mismo
los nudos o te saco inmediatamente diez almas del purgatorio. Ante
mis ojos asombrados, los nudos se desataron y yo pude continuar
rezando el rosario. Cuando veo alguna interferencia de Satanás en
mis cosas, le ordeno en el Nombre de Jesús y me obedece
inmediatamente.
Ciertamente, el rosario es una de las cosas que más desagrada a
Satanás.
¿QUÉ DESAGRADA MÁS A SATANÁS?
El padre Pellegrino Ernetti en su libro Catechesi di Satana,
recomendado por el cardenal Pío Laghi, prefecto de la Congregación
para la Educación católica, nos hace un resumen de lo que más
desagrada al diablo. Todo ello, tomado de lo que dice el propio
demonio por boca de los posesos, al realizar exorcismos y ordenarles
en el nombre de Jesús que digan lo que más le desagrada. Esto ha
sido registrado en grabadoras y delante de algunos de los
colaboradores del padre Ernetti. El demonio dice literalmente que le
desagrada:
La confesión.- ¡Qué estúpida invención! ¡Cuánto daño me
hace! Me hace sufrir… Aquella sangre… Es mi dolor más atroz.
Pero he encontrado sacerdotes que no creen es la confesión y mandan
a los cristianos a recibir al falso Dios en pecado… ¡Cuántos
sacrilegios hago cometer!
La comunión.- Aquí me encuentro desarmado. No tengo fuerzas
para luchar. Los que se alimentan de esta carne y beben de esta
sangre se hacen fortísimos contra mí, se hacen invencibles a mis
seducciones y tentaciones. Parecen diferentes a los otros, parece
que tienen una luz especial y me rechazan rápidamente y se alejan
de mí y me rechazan como a un perro… ¡Qué tristeza! ¡Qué
dolor! Pero yo los persigo ferozmente y muchos van a comer la hostia
en pecado… ¡Qué alegría para mí!
La adoración al Santísimo.- Adorar un pedazo de pan ¡Cuántos
insensatos pierden horas y horas, día y noche, de rodillas,
adorando un pedazo de pan, escondido en una caja sobre el altar del
falso Dios! ¡Cuánta rabia me dan estas personas! ¡Cuánta rabia
me dan estas adoraciones irracionales!
El rosario.- Odio el rosario, ese utensilio gastado y podrido de
aquella Mujer (se refiere a la Virgen). El rosario es para mí como
un martillo que me golpea la cabeza. Es la invención de los falsos
cristianos, que no me obedecen y siguen a aquella Mujer. En vez de
oírme a mí, que reino en todo el mundo, se van a rezar a aquella
Mujer, mi primera enemiga con esa cosa (rosario)! ¡Me hacen tanto
daño!
Las apariciones de María.- Mi gran dolor de este tiempo son las
continuas apariciones de esta Mujer en todo el mundo. En todas las
naciones se aparece y me persigue, quitando de mis manos tantas
almas, millares y millares, por oír sus falsos mensajes, por suerte
me defienden algunos obispos y sacerdotes que no creen.
El Papa.- Lo que mayormente me destruye es la obediencia a aquel
hombre vestido de blanco (el Papa), que manda en nombre del falso
Salvador y Redentor. ¡Obedecer a un hombre que ama a aquella Mujer,
que me persigue desde siempre! ¡Qué vergüenza! Parecen ovejas,
conejos, asnos… ¡Qué vergüenza! Es odioso a mis seguidores el
polaco que ama a la Mujer y que propaga el rosario como su oración
preferida. Religiosas contemplativas.- Me preocupan mucho aquellas
siervas con la cabeza cubierta, que abandonan todo para recluirse
dentro de cuatro muros y sacrificar todo por Dios.
Día y noche, ellas se mortifican, no duermen lo suficiente, no
comen según las necesidades del apetito y del cuerpo, no hablan
libremente en todas partes, rezan, cantan… De estas religiosas
claustrales tengo miedo, un miedo terrible. Son mis enemigos más
terribles y aguerridos, me quitan de las manos muchas almas de toda
clase y condición. ¡Qué enemigos tan terribles! Cuando comienzan
a rezar por la conversión de un alma, son tenaces.
Resumiendo, lo que más le desagrada es:
La confesión, donde Cristo lava nuestras almas con su sangre
preciosa.
La Eucaristía, que nos alimenta con el Cuerpo y la Sangre de
Jesús.
La adoración eucarística, donde continuamos la unión con
Jesús.
El amor a María y el rezo del rosario.
Las apariciones de la Virgen, que nos llevan a la conversión.
La obediencia al Papa, representante de Jesús en la tierra.
La oración de las almas contemplativas.
Por el contrario, dice el padre Pellegrino, que lo que más le
agrada es:
La profanación de las hostias consagradas.
El aborto, que es la matanza de niños inocentes.
La droga, que hace alocarse a los jóvenes.
El divorcio, que destruye a las familias.
Las faldas cortas y los vestidos indecentes de las mujeres.
Los eclesiásticos que niegan su existencia…
EL PODER DE DIOS
Dios es el creador de todo lo que existe. El poder del diablo es
limitado y sometido al mismo Dios. Por eso, dice el Catecismo de la
Iglesia católica: El poder de Satán no es infinito. No es más que
una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero
siempre criatura (Cat 365).
De ahí que no podemos aceptar lo que nos presentan algunas
películas, cuando insinúan que el poder de Satanás es comparable
al de Dios y que puede hacer lo que quiera. En la película El
exorcista, se presenta al diablo como el vencedor, al matar al
exorcista. La realidad fue otra. Esta película está basada en un
hecho real ocurrido en Washington, en el hospital de san Alejo, en
1949, según investigaciones de la cadena de televisión
norteamericana ABC. El niño (no una niña) de unos diez años, era
hijo de una familia luterana, que acudió a la Iglesia católica,
buscando ayuda. El padre jesuita James Hughes y otro sacerdote que
le ayudaba, hicieron el exorcismo varias veces hasta que expulsaron
al diablo. El niño quedó liberado y vivió muchos años como una
persona normal que, incluso, se casó y formó una familia. Los
sacerdotes exorcistas vivieron también muchos años más y el
diablo no se vengó de ellos, porque Dios no se lo permitió.
En la realidad, no hubo tantos fenómenos espectaculares juntos
como aparecen en la película. Pocos saben cómo realmente ocurrió.
El demonio, por medio de la voz del niño, dijo: No me iré hasta
que sea pronunciada cierta palabra, pero el niño jamás la dirá.
El exorcismo prosiguió y, de pronto, el niño habló con una voz
claramente autoritaria y digna. El niño dijo: Soy San Miguel y te
ordeno, Satán, que abandones el cuerpo en el nombre de Dominus
(Señor, en latín), ahora mismo. Entonces, se oyó un sonido
semejante a una gran detonación, que fue escuchada por muchas
personas en el hospital de san Alejo, donde se realizaban los
exorcismos. Y el niño poseso quedó liberado para siempre. El niño
no se acordaba de nada, pero sí se acordaba de una visión de san
Miguel, luchando contra Satanás. Curiosamente, ese mismo día y a
esa misma hora en que salió el demonio, esa misma visión fue vista
en la iglesia de san Francisco Javier por varios sacerdotes
jesuitas, los cuales afirmaron haber visto súbitamente una intensa
luz que iluminó el altar principal y la bóveda del altar, y en la
que se veía a san Miguel luchando con Satán. Así terminó
felizmente aquella batalla en el cuerpo del poseso: con la victoria
de Dios por medio de san Miguel.
Ciertamente que, si el demonio pudiera, mataría en un instante a
todos los exorcistas y sacerdotes, y a toda la gente del mundo que
se opusiera a su planes, pero Dios no se lo permite. ¿Por qué
permite Dios que el diablo haga mal en el mundo? Dice san Agustín
que Dios no permitiría los males si no sacara más bienes de los
mismos males. Quienes más sufren los embates del maligno son los
santos. Dios lo permite para hacerles sentir el poder del mal y para
que oren con intensidad por la salvación de las almas y, a la vez,
consigan un mayor grado de santificación. Lo que debemos tener muy
claro es que Dios todo lo permite para nuestro bien (Rom 8, 28). Por
tanto, aunque no lo entendamos, debemos decir siempre con fe y con
esperanza: Señor, que no se haga mi voluntad sino la tuya (Lc 22,
42).
En los momentos difíciles de la vida, debemos pedir la ayuda a
Dios y confiar en Él, que nos dice como Jesús a Jairo: No tengas
miedo, solamente confía en Mí (Mc 5, 36). En conclusión: Si Dios
está con nosotros, ¿quién contra nosotros?… En todas las cosas
vencemos por aquel que nos amó (Rom 8, 31-37). Cuando parezco
débil, entonces es cuando soy fuerte (2 Co 12, 10). Sí, cuando nos
sentimos débiles ante cualquier dificultad, si confiamos en Dios,
seremos fuertes e invencibles con la fuerza de Dios.
REFLEXIONES
El esoterismo u ocultismo se infiltra en el mundo de muchas
maneras y los jóvenes son especialmente vulnerables. Emilio
Mazariegos dice:
Estoy viviendo en Honduras en una ciudad de medio millón de
habitantes, que se llama San Pedro Sula. Es la ciudad de
Centroamérica con el porcentaje de enfermos de sida más elevado.
En las paredes hay pintadas frases como Demon, Demonio, diablo.
Algunos jóvenes llevan en sus coches pegatinas con la palabra Natas
(nombre de Satán invertido). En el parque central, he visto hippies
que venden objetos decorativos como una cruz con una serpiente
rodeándola o una cruz invertida (signo satánico)... Nunca
olvidaré una pintada que decía: Satán, ámame. ¿Puede Satán
amar?.
Alguien ha dicho que el mundo de lo oculto es la religión de
Satanás. Muchos jóvenes, al sentirse vacíos interiormente, porque
no tienen una familia unida o porque están desorientados, caen en
las redes de sectas o personas inescrupulosas como magos y
curanderos, que tratan de manipularlos y sacarles dinero.
En ocasiones, los amigos los llevan en direcciones equivocadas,
que creen buenas, porque son maneras de manifestar su protesta a la
sociedad. Así, con sus amigos, pueden formar grupos para jugar a la
ouija o hacer espiritismo o meterse en grupos de música rock, donde
pueden aficionarse a la música satánica.
Son múltiples las maneras en que muchos jóvenes van cayendo
cada vez más bajo. Una de ellas es la mentalidad difundida por
doquier, una mentalidad satánica promovida por el fundador del
satanismo moderno Aleister Crowley. Su lema es: Haz lo que quieras,
como una invitación a vivir sin límites ni reglas morales. Esta
mentalidad de hacer lo que se quiera, la aceptan fácilmente muchos
jóvenes, que se alejan de la Iglesia, porque tiene dogmas fijos y
dice claramente las verdades que hay que creer. Ellos dicen que la
verdad es lo que cada uno cree, y que cada uno debe vivir de acuerdo
a su criterio personal. Así van cayendo en un relativismo moral, en
el que nada es bueno ni malo. Por eso, a la Iglesia la ven como una
institución anticuada, dogmática, intolerante y abusiva, y se
vuelven anticristianos. Creen que la religión cristiana es la
antilibertad, que va contra su derecho a ser libres. Y ser libres
significa para ellos hacer lo que cada uno quiera con quien quiera y
como quiera. Es decir, el desenfreno moral absoluto que, a la larga,
lleva a la infelicidad total.
Muchos jóvenes, cuando tienen problemas, buscan ayuda en magos y
adivinos, cayendo así en una trampa mortal, pues, en vez de
ayudarles, los van a hundir más en sus problemas.
El famoso escritor inglés, convertido al catolicismo, Gilbert K.
Chesterton, decía que la alegría es el secreto gigantesco del
cristiano. Sólo un verdadero cristiano puede ser verdaderamente
feliz. Lamentablemente, hay muchos católicos e, incluso, sacerdotes
que no dan testimonio auténtico de su felicidad. Sin embargo, es
cierto que sólo entre los verdaderos cristianos se encuentra la
verdadera felicidad. En cambio, los secuaces del diablo, con todos
sus placeres y libertades, sólo pueden ofrecer pesimismo,
oscuridad, derrota y desaliento.
Sólo Cristo puede dar a los hombres del mundo actual el sentido
verdadero de la vida. Sólo Él es el Camino, la Verdad y la Vida.
Sólo Él es el verdadero y único Salvador del mundo. Fuera de Él,
nunca encontraremos la verdadera felicidad.
Por eso, les decía el Papa Benedicto XVI a los jóvenes en la
jornada mundial de Colonia, en agosto del 2005: La felicidad, que
buscáis y que tenéis derecho a disfrutar, tiene un nombre, tiene
un rostro: el de Jesús de Nazaret, oculto en la Eucaristía. Quien
deja entrar a Cristo en su vida, no pierde nada, absolutamente nada,
de lo que hace la vida libre, bella y grande. Sólo con esta amistad
se abren realmente las grandes potencialidades de la condición
humana. Sólo con esta amistad experimentamos lo que es bello y lo
que nos libera. Estad plenamente convencidos: Cristo no quita nada
de lo que hay de hermoso y grande en vosotros, sino que lleva todo a
la perfección para la gloria de Dios, para la felicidad de los
hombres y para la salvación del mundo.
Sólo Dios puede dar la verdadera felicidad, como decía muy bien
san Agustín: Nos hiciste, Señor, para Ti y nuestro corazón está
insatisfecho hasta que descanse en Ti.
CONSEJOS VARIOS
Cuando tengas problemas, lo que nunca debes hacer es acudir a
magos, curanderos, espiritistas, adivinos, brujos, o chamanes..., ya
que, aparte de que te van a sacar dinero, no te van a solucionar tus
problemas, sino que los van a aumentar. Y querrán esclavizarte,
haciéndote cliente fijo, para sacarte más dinero.
No olvides que el demonio existe y tiene interés en llevarte a
su reino de oscuridad. Por ello, debes defenderte con la oración
diaria y, sobre todo, con la confesión y comunión frecuentes, que
son las dos cosas que más detesta. Además, la devoción a María
será una protección permanente. También la devoción a tu ángel
custodio te será de gran bendición. El llevar objetos religiosos
te será de gran ayuda, porque el demonio huye de las cosas
sagradas. En tu casa procura tener imágenes de Jesús y de María
para que estés bien acompañado. Usa agua bendita, pues decía
santa Teresa de Jesús: De muchas veces, tengo experiencia que no
hay cosa con que huyan más (los demonios) para no tornar; de la
cruz también huyen, pero vuelven. Debe ser grande la virtud del
agua bendita; para mí es particular y muy conocida consolación que
siente mi alma cuando la tomo (Vida 31, 4). Y dice Sor Ana de Jesús
Lobera en los procesos para la beatificación y canonización de
santa Teresa: A la Madre Teresa de Jesús le daba consuelo tomar a
menudo agua bendita, y nunca quería que caminásemos sin ella y,
por la pena que le daba, si alguna vez se nos olvidaba, llevábamos
dos calabacillas de ella colgadas de la cinta, y casi siempre
quería le pusiésemos la una en la suya, diciéndonos: es gran bien
gozar tan fácilmente de la sangre de Cristo. Y, cuantas veces
comenzábamos por el camino a rezar el Oficio divino, nos la hacía
tomar.
Por otra parte, procura estar atento y cuida lo que ven tus
familiares por televisión, internet o lo que leen en libros y
revistas. ¿Qué clase de videojuegos tienen los niños? ¿Qué
dibujos animados ven? ¿Cuáles son sus amigos y adónde van?
Los padres de familia no pueden desentenderse de lo que hacen sus
hijos. Ellos son los primeros responsables de su educación y ésta
no la pueden dejar a la televisión o al internet o a los
videojuegos o dibujos animados, que pueden tener muchos elementos
negativos y enseñanzas anticristianas.
En internet se puede conseguir información sobre cualquier cosa,
pero también sobre magia, adivinación, horóscopos. Se puede
aprender a hacer ritos mágicos, y muchos magos ofrecen servicios
gratuitos, al principio, para ayudar a los incautos que necesitan
ayuda. Y así pueden iniciarse en el esoterismo y en el ocultismo.
¡Cuidado!
No te dejes atrapar en las redes de Satanás, no seas su esclavo,
siguiendo sus consignas. No lleves amuletos o talismanes, que te den
una falsa seguridad. No vayas tras los adivinadores para saber tu
futuro, porque te van a engañar y seguirás un camino equivocado.
Procura ser libre con la verdadera libertad de los hijos de Dios.
Sólo la verdad te hará libre, como decía Jesús. Sé libre, pero
con la verdad en la mano. Sé libre, pero sin mentir ni engañar a
nadie, sin hacer daño y, sobre todo, sin dejarte esclavizar por los
vicios. Sé libre y toma el timón de tu propia vida. Tú debes ser
tú mismo. No te dejes esclavizar por nadie. Sólo Jesús debe ser
el dueño de tu vida.
Entrégate a Jesús y dile en este momento: Jesús, recíbeme en
tu divino Corazón. Quiero ser tuyo y serlo para siempre. Ten
compasión de mí, perdóname mis pecados. Ayúdame y dame tu
alegría y tu paz. Renuncio a todos los vicios y pecados con los que
te he ofendido. Quiero vivir, a partir de ahora, sólo para amarte y
servirte como a mi Dios y Señor. Gracias, por amarme tanto y por
recibirme en tu Corazón. Quiero ser tu amigo y todos los días
quiero ir a visitarte en la Eucaristía, en unión con María y con
todos los santos y ángeles. Amén.
ORACIONES
Oración de Liberación
En el Nombre de Jesús, por sus santas llagas y su santa cruz,
por su sangre bendita derramada, yo bendigo a estas personas (esta
familia o esta casa) y ato a todos los espíritus malignos y les
ordeno que vayan a lo más profundo del infierno para que nunca
hagan daño a estos hijos de Dios. En el nombre de Jesús, yo
prohíbo a cualquier espíritu maligno que venga a este lugar a
hacer daño. Yo sello este lugar y a todos los que estén aquí en
unión con todas las cosas que hay aquí, y los cubro con la sangre
preciosa de Jesús para que nada ni nadie pueda hacerles daño. Y
conjuro en el Nombre de Jesús a cualquier espíritu perdido o grupo
satánico o brujo para que no interfiera o influya negativamente en
quienes viven aquí y en todo lo que hay aquí.
Por los méritos de Jesús y por su sangre derramada en la cruz,
yo disuelvo cualquier reunión satánica, cualquier maleficio,
hechizo, magia, atadura, trampa, maldición o cualquier acción
maléfica que pudiera afectarles. Y coloco aquí la cruz de Jesús
para romper cualquier influencia maléfica que pueda haber entre
estas personas y sus antepasados, que hayan estado metidos en
ocultismo, satanismo, delincuencia o perversidad. Rompo cualquier
influencia negativa transmitida por herencia de sus antepasados o
cualquier influencia recibida por maleficios, y ordeno en el Nombre
de Jesús que desaparezca para siempre cualquier daño en sus
personas, porque ahora están protegidas por la sangre de Jesús
para siempre.
En el nombre de Jesús y por su autoridad yo rompo cualquier
maldición. Ellos renuncian a todos los libros, signos, símbolos o
discos de música satánica, que puedan tener, al igual que
renuncian a cualquier pacto satánico o a cualquier invocación
satánica que hayan podido hacer.
Señor, te pido perdón por haberme dejado involucrar en la
ouija, en los horóscopos, adivinación, clarividencia, magia o en
cualquier práctica de satanismo, espiritismo (vudú, macumba,
candomblé, umbanda, santería) u otras sectas de magia negra. Y
proclamo a Jesús como mi único Señor y Salvador. Y renuncio a
Satanás y a todas sus obras y le ordeno que se aparte de mí para
siempre. Madre santa, Virgen María, cúbreme con tu manto de pureza
y amor y protégeme de todo poder del maligno. Ven, Espíritu Santo,
con tu poder y lléname de tu paz y de tu amor; y guíame a la vida
eterna. San Miguel arcángel, todos los santos y ángeles de Dios,
venid en mi ayuda y alejad de mi familia y de este lugar a todos los
espíritus malignos y a todos los espíritus de difuntos que puedan
hacernos daño.
Padre celestial, te entrego mi vida, te la consagro y te la
entrego sin condiciones, porque quiero ser tu hijo y vivir siempre
contigo ahora y para siempre. Amén.
Oración contra todo mal
Señor Jesús, mi Señor y mi Dios, Rey de los cielos y de la
tierra, aleja de mi vida y de la de mi familia todo poder del
maligno para que no pueda hacernos mal y podamos hacer siempre el
bien. Aleja de nosotros todo maleficio, brujería, magia, misas
negras, ligaduras, maldiciones, infestación diabólica, posesión u
obsesión diabólica y cualquier influencia del poder del demonio
sobre nosotros.
Y yo, en el Nombre de Jesús, conjuro y ordeno en este momento a
todos los espíritus malignos que estén afectando nuestra vida o
nuestras cosas, que se alejen de nosotros para siempre y nunca
vuelvan a perturbarnos. Te lo pedimos Jesús por intercesión de
María Nuestra Madre y de san Miguel arcángel y de todos los santos
y ángeles del cielo y de los hombres buenos de la tierra. Padre
celestial, recibe el ofrecimiento de nuestra vida para que con el
poder del Espíritu Santo, podamos ser siempre tus hijos y nunca el
maligno pueda tomar posesión de nosotros o de nuestras cosas.
Amén.
Bendición del Agua
Te exorcizo, agua, en nombre de Dios Padre, en nombre de
Jesucristo su Hijo nuestro Señor, y con el poder del Espíritu
Santo, para que seas agua exorcizada y ahuyentes todo poder del
enemigo.
Oh Dios, atiende nuestra oración e infunde la fuerza de tu
bendición a esta agua para que, al ser derramada en las casas y en
cualquier otro lugar, éstos queden libres de toda influencia del
mal y del maligno; y se aleje de estos lugares cualquier influencia
maligna de maleficios, maldición, atadura, espiritismo…, de modo
que los que vivan en este lugar o vengan aquí, por la aspersión de
esta agua, queden libres de cualquier enfermedad o poder del enemigo
infernal y sean defendidos por el poder de Jesucristo. Amén.
Bendición de la Sal
Te exorcizo sal por el Dios vivo, por el Dios verdadero y por el
Dios santo, para que te conviertas en sal exorcizada para salud de
los fieles tanto en el cuerpo como en el alma y para que, en los
lugares donde sea puesta esta sal bendita, se aleje todo poder del
enemigo y todo espíritu maligno.
Oh Señor, imploramos tu misericordia para que te dignes bendecir
y santificar esta sal a fin de que se convierta en sal exorcizada
para bien del cuerpo y del alma de los creyentes que la consuman; y
para que todo aquello que sea tocado por ella carezca de todo poder
e influencia del maligno. Amén.
(Se puede echar la sal al agua bendita tres veces, a manera de
cruz, diciendo: Que esta mezcla de sal y agua se realice en el
nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén).
Bendición del Aceite
Te exorcizo, aceite, por Dios Padre que hizo todo lo que existe.
Que se aleje de este aceite toda fuerza del maligno y toda acción
diabólica a fin de que todos los que lo tomen puedan recuperar la
salud del cuerpo y del alma, en el nombre del Padre y del Hijo y del
Espíritu Santo.
Oh Dios, dígnate bendecir y santificar este aceite con el cual
mandaste ungir a los enfermos, a fin de que una vez obtenida la
salud, te den las gracias. Y te pedimos que cuantos usen este
aceite, que hemos bendecido en tu Nombre, queden libres de toda
enfermedad o de cualquier maleficio o influencia del maligno. Te lo
pedimos Padre en el Nombre de Jesús, que vive y reina contigo en la
unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Amén.
Oración contra las Plagas
En el Nombre de Jesús ordeno a cualquier plaga o enfermedad,
producida por espíritus malignos a que se aleje de nuestras vidas y
de los lugares donde vivimos para que recobremos la salud del cuerpo
y del alma. Lo ordeno en el Nombre de Dios Padre Omnipotente, de
Jesucristo, su Hijo, y del Espíritu Santo que procede de ambos. Que
Dios bendiga estos lugares, a nuestros animales y a nuestros campos,
nuestras vidas y nuestra familia para que podamos vivir en paz en
compañía de Dios y de toda la corte celestial. Amén. Oración
Señor, yo te adoro como mi único Salvador. En este momento,
invoco sobre mí tu autoridad divina para que me liberes de todo
poder del maligno. Aleja de mí cualquier maldad que me hayan hecho.
Encadena y manda a lo más profundo de los infiernos a todo
espíritu maligno que quiera atormentarme.
Yo perdono a todas las personas que me han hecho daño y te las
entrego, Señor, para que tú las juzgues con tu sabiduría y poder.
En tu santo nombre, Jesús, rechazo todo poder del maligno sobre
mí, sobre mi casa y sobre mis familiares y sobre mis cosas.
Aléjate, espíritu maligno, de mí y de mi familia ahora y para
siempre. Te lo ordeno en el Nombre de Jesús. Tomo posesión en el
Nombre de Jesús de mi casa y pido el poder de la sangre de Jesús
contra toda infestación o influencia maléfica para que seamos
liberados y protegidos de todo mal. Rechazo cualquier espíritu
maligno que se haya infiltrado en este lugar y lo mando a los pies
de la cruz de Jesús por toda la eternidad.
María, madre de Jesús y madre mía, tú eres la reina del cielo
y de la tierra. Dios te ha dado poder para pisar la cabeza de
Satanás. Te pido que envíes en mi ayuda a todas las legiones de
ángeles y santos para que, a una orden tuya y bajo tu autoridad,
puedan rechazar para siempre de mi vida, el poder del maligno.
Amén.
CONCLUSIÓN
Después de haber estudiado las diferentes formas, a través de
las cuales actúan los poderes de las tinieblas, podemos decir que
ser cristianos es ser libres de estas fuerzas oscuras para poder ser
felices con Dios. Pero no basta que tú estés libre y seas feliz.
No puedes quedarte tranquilo, mientras veas a tu alrededor cientos y
miles de personas, que sufren los embates del mal. El diablo existe
y está muy activo y, como hemos visto, los jóvenes y los niños
son especialmente vulnerables. Por eso, tienes que ser luz en la
oscuridad de este mundo y llevar a todos los que te rodean la luz de
Jesucristo, el único que puede liberarnos del poder del mal. Tú
tienes que hacer realidad la oración del Padrenuestro, cuando dice:
Líbranos del mal, es decir, líbranos del maligno y de todos sus
poderes y fuerzas negativas, que nos quieren hacer daño.
Tú puedes ser un cristiano glorioso y victorioso, y alejar de ti
y de los que te rodean el poder del maligno en el Nombre de Jesús.
¿Por qué no lo haces? ¿Por qué no te constituyes en un soldado
de Cristo, al servicio del bien y del Evangelio? Piensa que muchos
de tus hermanos están tristes, porque están oprimidos por el
diablo y su poder. Y tú puedes ayudarles a liberarse para que
puedan ver la luz y ser felices en esta vida y por toda la
eternidad.
No olvides que el Señor cuenta contigo y te necesita. Y ahora di
conmigo: Señor, líbranos del poder del maligno y haz que seamos
felices contigo para siempre.
Tu hermano y amigo del Perú. P. Ángel Peña O.A.R. Agustino
Recoleto
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