La Biblia de Jerusalen (Catolica)
Este buscador esta basado en la Biblia Catolica version de Jerusalen. Aqui puede encontrar todos los textos biblicos que tengan relacion con la palabra o frase que usted esta buscando. Tan solo debe anotar en la ventana del buscador esa palabra o frase, seleccionar la seccion de la Biblia donde desea buscar y presionar buscar.
Hebreos

HEB  12: 1 
Por tanto, tambin nosotros, teniendo en torno nuestro tan gran nube de testigos, sacudamos todo lastre y el pecado que nos asedia, y corramos con fortaleza la prueba que se nos propone,
HEB  12: 2 
fijos los ojos en Jess, el que inicia y consuma la fe, el cual, en lugar del gozo que se le propona, soport la cruz sin miedo a la ignominia y est sentado a la diestra del trono de Dios.
HEB  12: 3 
Fijaos en aquel que soport tal contradiccin de parte de los pecadores, para que no desfallezcis faltos de nimo.
HEB  12: 4 
No habis resistido todava hasta llegar a la sangre en vuestra lucha contra el pecado.
HEB  12: 5 
Habis echado en olvido la exhortacin que como a hijos se os dirige: Hijo mo, no menosprecies la correccin del Seor; ni te desanimes al ser reprendido por l.
HEB  12: 6 
Pues a quien ama el Seor, le corrige; y azota a todos los hijos que acoge.
HEB  12: 7 
Sufrs para correccin vuestra. Como a hijos os trata Dios, y qu hijo hay a quien su padre no corrige?
HEB  12: 8 
Mas si quedis sin correccin, cosa que todos reciben, seal de que sois bastardos y no hijos .
HEB  12: 9 
Adems, tenamos a nuestros padres segn la carne, que nos corregan, y les respetbamos. No nos someteremos mejor al Padre de los espritus para vivir?
HEB  12: 10 
Eso que ellos nos corregan segn sus luces y para poco tiempo!; mas l, para provecho nuestro, en orden a hacernos partcipes de su santidad.
HEB  12: 11 
Cierto que ninguna correccin es de momento agradable, sino penosa; pero luego produce fruto apacible de justicia a los ejercitados en ella.
HEB  12: 12 
Por tanto, levantad las manos cadas y las rodillas entumecidas
HEB  12: 13 
y enderezad para vuestros pies los caminos tortuosos, para que el cojo no se descoyunte, sino que ms bien se cure.
HEB  12: 14 
Procurad la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie ver al Seor.
HEB  12: 15 
Poned cuidado en que nadie se vea privado de la gracia de Dios; en que ninguna raz amarga retoe ni os turbe y por ella llegue a inficionarse la comunidad.
HEB  12: 16 
Que no haya ningn fornicario o impo como Esa, que por una comida vendi su primogenitura.
HEB  12: 17 
Ya sabis cmo luego quiso heredar la bendicin; pero fue rechazado y no logr un cambio de parecer, aunque lo procur con lgrimas.
HEB  12: 18 
No os habis acercado a una realidad sensible: fuego ardiente, oscuridad, tinieblas, huracn,
HEB  12: 19 
sonido de trompeta y a un ruido de palabras tal, que suplicaron los que lo oyeron no se les hablara ms.
HEB  12: 20 
Es que no podan soportar esta orden: El que toque el monte, aunque sea un animal, ser lapidado.
HEB  12: 21 
Tan terrible era el espectculo, que el mismo Moiss dijo: Espantado estoy y temblando.
HEB  12: 22 
Vosotros, en cambio, os habis acercado al monte Sin, a la ciudad de Dios vivo, la Jerusaln celestial, y a miradas de ngeles, reunin solemne
HEB  12: 23 
y asamblea de los primognitos inscritos en los cielos, y a Dios, juez universal, y a los espritus de los justos llegados ya a su consumacin,
HEB  12: 24 
y a Jess, mediador de una nueva Alianza, y a la aspersin purificadora de una sangre que habla mejor que la de Abel.
HEB  12: 25 
Guardaos de rechazar al que os habla; pues si los que rechazaron al que promulgaba los orculos desde la tierra no escaparon al castigo, mucho menos nosotros, si volvemos la espalda al que nos habla desde el cielo.
HEB  12: 26 
Su voz conmovi entonces la tierra. Mas ahora hace esta promesa: Una vez ms har yo que se estremezca no slo la tierra, sino tambin el cielo.
HEB  12: 27 
Estas palabras, una vez ms, quieren decir que las cosas conmovidas se cambiarn, ya que son realidades creadas, a fin de que permanezcan las inconmovibles.
HEB  12: 28 
Por eso, nosotros que recibimos un reino inconmovible, hemos de mantener la gracia y, mediante ella, ofrecer a Dios un culto que le sea grato, con religiosa piedad y reverencia,
HEB  12: 29 
pues nuestro Dios es fuego devorador.


    MOSTRANDO 1 - 29  de  29

Seleccionar: Captulo:
Palabra: Mostrar:
Tamao de Letra:

| Inicio | Im�genes | Diversi�n | Temas | M�sica | Oraciones | CancioneroSalvapantallas | Preguntas Cat�licas | Directorio | Twitter | La Biblia | Barra | Catequistas |     M�s M�sica | Conocer |     Libros | Radios Cat�licasVideos | Postales | Chat | Messenger | Email | Cine | Autor | MapaEnlacesWebmasters | Televisi�n | Blogs | Radio | Noticias |