|
Escuche eCatolico Radio
Usuarios escuchando:
Presione g+1 para recomendar esta página
Compartir esta Página
|
|
||||
|
Libro del Exodo Capítulos 1-5 Los
descendientes de Jacob 1 1 Los nombres de los israelitas que llegaron con
Jacob a Egipto, cada uno con su familia, son los siguientes: 2Rubén,
Simeón, Leví y Judá, 3 Isacar, Zabulón y Benjamín, 4 Dan y Neftalí,
Gad y Aser. 5 Los descendientes de Jacob eran, en total, setenta
personas. José ya estaba en Egipto. El
crecimiento y la opresiónde los israelitas 6 Después murieron José y sus hermanos, y toda
aquella generación. 7 Pero los israelitas fueron fecundos y se
multiplicaron, hasta convertirse en una muchedumbre numerosa y muy
fuerte, que llenaba el país. 8 Mientras tanto, asumió el poder en Egipto un nuevo
rey, que no había conocido a José. 9 Él dijo a su pueblo: "El
pueblo de los israelitas es más numeroso y fuerte que nosotros. 10 Es
preciso tomar precauciones contra él, para impedir que siga multiplicándose.
De lo contrario, en caso de guerra se pondrá de parte de nuestros
enemigos, combatirá contra nosotros y se irá del país".11
Entonces los egipcios pusieron a Israel a las órdenes de capataces,
para que lo oprimieran con trabajos forzados. Así Israel construyó
para el Faraón las ciudades de almacenamiento de Pitóm y Ramsés. 12
Pero a medida que aumentaba la opresión, más se multiplicaba y más
se expandía. Esto hizo que la presencia de los israelitas se
convirtiera en un motivo de inquietud. 13 Por eso, los egipcios redujeron a los israelitas a
la condición de esclavos, 14y les hicieron insoportable la vida, forzándolos
a realizar trabajos extenuantes: la preparación de la arcilla, la
fabricación de ladrillos y toda clase de tareas agrícolas. 15 Además, el rey de Egipto se dirigió a las
parteras de las mujeres hebreas –una de ellas se llamaba Sifrá y la
otra Puá– 16 y les ordenó: "Cuando asistan durante el parto a
las mujeres hebreas, observen bien el sexo del recién nacido: si es
un varón, mátenlo, y si es una niña, déjenla vivir". 17 Pero
las parteras tuvieron temor de Dios, y en lugar de acatar la orden que
les había dado el rey de Egipto, dejaban con vida a los varones. 18
El rey las mandó llamar y les preguntó: "¿Por qué han obrado
así y han dejado con vida a los varones?". 19 Ellas le
respondieron: "Por que las mujeres hebreas no son como las
egipcias: tienen mucha vitalidad, y antes que llegue la partera, ya
han dado a luz". 20 Por eso Dios fue bondadoso con las parteras.
El pueblo creció cada vez más y se hizo muy poderoso, 21 y como
ellas habían obrado con temor de Dios, él les concedió una familia
numerosa. 22 Entonces el Faraón dio esta orden a su pueblo:
"Arrojen al Nilo a todos los varones recién nacidos, pero dejen
con vida a las niñas". El
nacimiento de Moisés 2 1 Un hombre de la familia de Leví se casó con la
hija de un levita. 2La mujer concibió y dio a luz un hijo; y viendo
que era muy hermoso, lo mantuvo escondido durante tres meses. 3Cuando
ya no pudo ocultarlo más tiempo, tomó una cesta de papiro y la
impermeabilizó con betún y pez. Después puso en ella al niño y la
dejó entre los juncos, a orillas del Nilo. 4 Pero la hermana del niño
se quedó a una cierta distancia, para ver qué le sucedería. 5 La hija del Faraón bajó al Nilo para bañarse,
mientras sus doncellas se paseaban por la ribera. Al ver la cesta en
medio de los juncos, mandó a su esclava que fuera a recogerla. 6 La
abrió, y vio al niño que estaba llorando; y llena de compasión,
exclamó: "Seguramente es un niño de los hebreos". 7 Entonces la hermana del niño dijo a la hija del
Faraón: "¿Quieres que vaya a buscarte entre las hebreas una
nodriza para que te lo críe?". 8 "Sí", le respondió
la hija del Faraón. La jovencita fue a llamar a la madre del niño, 9
y la hija del Faraón le dijo: "Llévate a este niño y críamelo;
yo te lo voy a retribuir". La mujer lo tomó consigo y lo crió;
10 y cuando el niño creció, lo entregó a la hija del Faraón, que
lo trató como a un hijo y le puso el nombre de Moisés, diciendo:
"Sí, yo lo saqué de las aguas". La
huida de Moisés a Madián 11 Siendo ya un hombre, Moisés salió en cierta ocasión
a visitar a sus hermanos, y observó los penosos trabajos a que
estaban sometidos. También vio que un egipcio maltrataba a un hebreo,
a uno de sus hermanos. 12 Entonces dirigió una mirada a su alrededor,
y como no divisó a nadie, mató al egipcio y lo escondió en la
arena. 13 Al día siguiente regresó y encontró a dos hebreos que se
estaban peleando. "¿Por qué golpeas a tu compañero?",
preguntó al agresor. 14 Pero este le respondió: "¿Quién te ha
constituido jefe o árbitro nuestro? ¿Acaso piensas matarme como
mataste al egipcio?". Moisés sintió temor y pensó: "Por
lo visto, el asunto ha trascendido". 15 En efecto, el Faraón se enteró de lo sucedido, y
buscó a Moisés para matarlo. Pero este huyó del Faraón, y llegó
al país de Madián. Allí se sentó junto a un pozo. 16 El sacerdote de Madián tenía siete hijas. Ellas
fueron a sacar agua para llenar los bebederos y dar de beber al rebaño
de su padre. 17 De pronto llegaron unos pastores y las echaron. Moisés,
poniéndose de pie, salió en defensa de ellas y dio de beber a sus
ovejas. 18Cuando llegaron al lugar donde estaba Reuel, su padre, este
les preguntó: "¿Por qué hoy han vuelto tan pronto?". 19
"Un hombre, un egipcio, le explicaron ellas, nos libró de los
pastores, nos sacó agua, y hasta dio de beber al rebaño".
20"¿Dónde está ese hombre?", preguntó él a sus hijas.
"¿Por qué lo dejaron allí? Invítenlo a comer". 21Moisés
accedió a quedarse en casa de aquel hombre, y este le dio como esposa
a su hija Sipora. 22 Ella tuvo un hijo, y Moisés lo llamó Gersón,
porque dijo: "Fui un emigrante en tierra extranjera". El
clamor de los israelitas escuchado por Dios 23 Pasó mucho tiempo y, mientras tanto, murió el rey
de Egipto. Los israelitas, que gemían en la esclavitud, hicieron oír
su clamor, y ese clamor llegó hasta Dios, desde el fondo de su
esclavitud. 24Dios escuchó sus gemidos y se acordó de su alianza con
Abraham, Isaac y Jacob. 25 Entonces dirigió su mirada hacia los
israelitas y los tuvo en cuenta.
El
llamado de Dios a Moisés 3 1 Moisés, que apacentaba las ovejas de su suegro
Jetró, el sacerdote de Madián, llevó una vez el rebaño más allá
del desierto y llegó a la montaña de Dios, al Horeb. 2 Allí se le
apareció el Ángel del Señor en una llama de fuego, que salía de en
medio de la zarza. Al ver que la zarza ardía sin consumirse, 3 Moisés
pensó: "Voy a observar este grandioso espectáculo. ¿Por qué
será que la zarza no se consume?". 4 Cuando el Señor vio que él
se apartaba del camino para mirar, lo llamó desde la zarza, diciendo:
"¡Moisés, Moisés!". "Aquí estoy", respondió
él. 5Entonces Dios le dijo: "No te acerques hasta aquí. Quítate
las sandalias, porque el suelo que estás pisando es una tierra
santa". 6 Luego siguió diciendo: "Yo soy el Dios de tu
padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob".
Moisés se cubrió el rostro porque tuvo miedo de ver a Dios. La misión
de Moisés 7 El Señor dijo: "Yo he visto la opresión de mi
pueblo, que está en Egipto, y he oído los gritos de dolor,
provocados por sus capataces. Sí, conozco muy bien sus sufrimientos.
8 Por eso he bajado a librarlo del poder de los egipcios y a hacerlo
subir, desde aquel país, a una tierra fértil y espaciosa, a una
tierra que mana leche y miel, al país de los cananeos, los hititas,
los amorreos, los perizitas, los jivitas y los jebuseos. 9 El clamor
de los israelitas ha llegado hasta mí y he visto cómo son oprimidos
por los egipcios. 10 Ahora ve, yo te envío al Faraón para que saques
de Egipto a mi pueblo, a los israelitas". 11 Pero Moisés dijo a Dios: "¿Quién soy yo
para presentarme ante el Faraón y hacer salir de Egipto a los
israelitas?". 12"Yo estaré contigo, le dijo Dios, y esta es
la señal de que soy yo el que te envía: después que hagas salir de
Egipto al pueblo, ustedes darán culto a Dios en esta montaña". La
revelación del Nombre divinoy la promesa de liberación 13 Moisés dijo a Dios: "Si me presento ante los
israelitas y les digo que el Dios de sus padres me envió a ellos, me
preguntarán cuál es su nombre. Y entonces, ¿qué les responderé?".
14 Dios dijo a Moisés: "Yo soy el que soy". Luego añadió:
"Tú hablarás así a los israelitas: ‘Yo soy’ me envió a
ustedes". 15 Y continuó diciendo a Moisés: "Tu hablarás
así a los israelitas: El Señor, el Dios de sus padres, el Dios de
Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, es el que me envía.
Este es mi nombre para siempre, y así seré invocado en todos los
tiempos futuros. 16 Ve a reunir a los ancianos de Israel y diles: El
Señor, el Dios de sus padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de
Jacob, se me apareció y me dijo: ‘Yo los he visitado y he visto cómo
los maltrataban los egipcios. 17 Por eso decidí librarlos de la
opresión que sufren en Egipto, para llevarlos al país de los
cananeos, los hititas, los amorreos, los perizitas, los jivitas y los
jebuseos, a una tierra que mana leche y miel’. 18 Ellos te escucharán,
y tú irás a presentarte ante el rey de Egipto, junto con los
ancianos de Israel. Entonces le dirás: ‘El Señor, el Dios de los
hebreos, vino a nuestro encuentro. Y ahora tenemos que realizar una
marcha de tres días por el desierto, para ofrecer sacrificios al Señor,
nuestro Dios’. 19 Ya sé que el rey de Egipto no los dejará partir,
si no es obligado por la fuerza. 20 Pero yo extenderé mi mano y
castigaré a Egipto, realizando ante ellos toda clase de prodigios. Así
él los dejará partir, 21 y haré que este pueblo se gane el favor de
los egipcios, de manera que cuando ustedes salgan, no se vayan con las
manos vacías. 22 Por eso, cada mujer pedirá a su vecina y a la que
se hospeda en su casa, objetos de plata y oro, y también vestidos, y
se los pondrán a sus hijos e hijas. Así despojarán a los
egipcios".
El
poder dado por Dios a Moisés 4 1 Pero Moisés respondió: "¿Y si se niegan a
creerme, y en lugar de hacerme caso, me dicen: ‘No es cierto que el
Señor se te ha aparecido’?". 2 Entonces el Señor le preguntó:
"¿Qué tienes en la mano?". "Un bastón",
respondió Moisés. 3 "Arrójalo al suelo", le ordenó el Señor.
Y cuando lo arrojó al suelo, el bastón se convirtió en una
serpiente. Moisés retrocedió atemorizado, 4pero el Señor le volvió
a decir: "Extiende tu mano y agárrala por la cola". Así lo
hizo, y cuando la tuvo en su mano, se transformó nuevamente en un
bastón. 5 "Así deberás proceder, añadió el Señor, para que
crean que el Señor, el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, el
Dios de Isaac y el Dios de Jacob, se te ha aparecido". 6 Después el Señor siguió diciéndole: "Mete
tu mano en el pecho". Él puso su mano en el pecho; y al sacarla,
estaba cubierta de lepra, blanca como la nieve. 7 En seguida el Señor
le ordenó: "Vuelve a poner tu mano en el pecho". Así lo
hizo Moisés; y cuando la retiró, ya había recuperado nuevamente su
color natural. 8 Entonces el Señor le dijo: "Si se niegan a
creerte y no se convencen ante la evidencia del primer prodigio, el
segundo los convencerá. 9 Y si a pesar de estos dos prodigios
permanecen incrédulos y no te escuchan, saca del Nilo un poco de agua
y derrámala en la tierra; y al caer en la tierra, el agua que saques
del Nilo se convertirá en sangre". Aarón,
intérprete de Moisés 10 Moisés dijo al Señor: "Perdóname, Señor,
pero yo nunca he sido una persona elocuente: ni antes, ni a partir del
momento en que tú me hablaste. Yo soy torpe para hablar y me expreso
con dificultad". 11 El Señor le respondió: "¿Quién dio
al hombre una boca? ¿Y quién hace al hombre mudo o sordo, capaz de
ver o ciego? ¿No soy yo, el Señor? 12 Ahora ve: yo te asistiré
siempre que hables y te indicaré lo que debes decir". 13 Pero
Moisés insistió: "Perdóname, Señor, encomienda a otro esta
misión". 14 El Señor se enojó con Moisés y exclamó: "¿Acaso
no tienes a tu hermano Aarón, el levita? Yo sé que él tiene
facilidad de palabra. Ahora justamente viene a tu encuentro, y al
verte se llenará de alegría. 15 Tú le hablarás y harás que sea tu
portavoz. Yo los asistiré siempre que ustedes hablen, y les indicaré
lo que deben hacer. 16 Él hablará al pueblo en tu nombre; será tu
portavoz y tu serás un dios para él. 17 Lleva también en tu mano
este bastón, porque con él realizarás los prodigios". El
regreso de Moisés a Egipto 18 Luego Moisés se alejó de allí y al regresar a la
casa de Jetró, su suegro, le dijo: "Permíteme volver a Egipto,
donde están mis hermanos. Quiero ver si viven todavía". Jetró
le respondió: "Puedes ir en paz". 19 El Señor dijo a Moisés en Madián: "Regresa
a Egipto, porque ya han muerto todos los que querían matarte".
20 Moisés tomó a su mujer y a sus hijos, los hizo montar en un asno,
y emprendió el camino de regreso a Egipto. En su mano llevaba el bastón
de Dios. 21 El Señor le dijo: "Mientras regresas a Egipto,
considera todos los prodigios que yo te di el poder de realizar: tú
los harás delante del Faraón. Pero yo voy a endurecer el corazón
del Faraón, y él no dejará salir al pueblo. 22 Entonces tú le dirás:
Así habla el Señor: ‘Israel es mi hijo primogénito. 23 Yo te he
dicho que dejes partir a mi pueblo, para que me rinda culto. Pero ya
que te niegas a hacerlo, castigaré con la muerte a tu hijo primogénito’". La
circuncisión del hijo de Moisés 24 Cuando hizo un alto en el camino para pasar la
noche, el Señor lo atacó e intentó matarlo. 25 Pero Sipora tomó un
cuchillo de piedra, cortó el prepucio de su hijo, y con él tocó los
pies de Moisés diciendo: "Tú eres para mi un esposo de
sangre". 26 Y el Señor se apartó de él. Ella había dicho:
"esposo de sangre", a causa de la circuncisión. El
encuentro de Moisés con Aarón 27 Mientras tanto, el Señor había dicho a Aarón:
"Ve al desierto para encontrarte con Moisés". Aarón partió,
y cuando lo encontró en la montaña de Dios, lo besó. 28 Moisés lo
informó acerca de la misión que el Señor le había confiado, y de
todos los prodigios que le había mandado realizar. 29 Después fueron
los dos juntos y reunieron a todos los ancianos de los israelitas. 30
Aarón les expuso las palabras que el Señor había dicho a Moisés, y
este realizó los prodigios a la vista del pueblo. 31 El pueblo creyó;
y cuando oyeron que el Señor había visitado a los israelitas y había
visto su opresión, se postraron en señal de adoración.
La
primera entrevista de Moisés con el Faraón 5 1 Inmediatamente, Moisés y Aarón fueron a decir al
Faraón: "Así habla el Señor, el Dios de Israel: Deja partir a
mi pueblo, para que celebre en el desierto una fiesta en mi
honor". 2 Pero el Faraón respondió: "¿Y quien es el Señor
para que yo le obedezca dejando partir a Israel? Yo no conozco al Señor
y no dejaré partir a Israel". 3 Ellos dijeron: "El Dios de
los hebreos vino a nuestro encuentro, y ahora tenemos que realizar una
marcha de tres días por el desierto, para ofrecer sacrificios al Señor,
nuestro Dios. De lo contrario él nos castigará con la peste o la
espada". 4 El rey de Egipto les respondió: "¿Por qué
ustedes, Moisés y Aarón, se empeñan en apartar al pueblo de sus
tareas? Vuelvan al trabajo que les ha sido impuesto". 5 Él
pensaba así: "Ellos son ahora más numerosos que los nativos del
país, ¿y todavía debo tolerarles que interrumpan sus
trabajos?". Las
instrucciones del Faraón a sus capataces 6 Ese mismo día, el Faraón dio a los capataces y a
los inspectores del pueblo las siguientes instrucciones: 7 "No
sigan entregando a esa gente la paja para hacer los ladrillos, como lo
hicieron hasta ahora. Que vayan a juntarla ellos mismos. 8 Pero exíjanles
la misma cantidad de ladrillos que fabricaban antes, sin descontarles
ni uno solo, porque son unos holgazanes. Por eso gritan: ‘¡Déjanos
ir a ofrecer sacrificios a nuestro Dios!’. 9 Háganlos trabajar más
duramente y que estén siempre ocupados; así no prestarán atención
a esas patrañas". 10 En seguida salieron los capataces del pueblo, junto
con los inspectores, y dijeron a la multitud: "Así habla el Faraón:
‘De ahora en adelante no les daré más paja. 11 Vayan ustedes
mismos y tráiganla de donde puedan. Pero el rendimiento no deberá
disminuir en lo más mínimo’". 12 Entonces el pueblo se
dispersó por todo el territorio de Egipto para recoger los rastrojos,
y abastecerse así de paja. 13 Los capataces, por su parte, los
apremiaban diciendo: "Terminen el trabajo que se les fijó para
cada día, como lo hacían cuando les daban la paja". 14 Y los
capataces del Faraón golpearon a los inspectores israelitas que ellos
habían designado, diciendo: "¿Por qué ayer y hoy no
completaron la cantidad establecida de ladrillos, como lo venían
haciendo hasta ahora?". La
queja de los inspectores hebreos 15 Los inspectores de los israelitas fueron a quejarse
al Faraón, diciendo: "¿Por qué tratas así a tus servidores?
16No nos dan paja, no cesan de decirnos que hagamos ladrillos, y
encima nos golpean. Y tú tienes la culpa". 17Pero el Faraón
respondió: "Ustedes son unos holgazanes, sí, unos perfectos
holgazanes. Por eso andan diciendo: ‘Déjanos ir a ofrecer
sacrificios a nuestro Dios’. 18 Ahora vayan a trabajar. Y no sólo
no les darán más paja, sino que deberán entregar la misma cantidad
de ladrillos". 19 Cuando les anunciaron que no debían disminuir la
producción de ladrillos establecida para cada día, los inspectores
israelitas se vieron en un grave aprieto. 20 Y al encontrarse con Moisés
y Aarón que los estaban esperando a la salida, 21 les dijeron:
"Que el Señor fije su mirada en ustedes y juzgue. Porque nos han
hecho odiosos al Faraón y a sus servidores, y han puesto en sus manos
una espada para que nos maten". La
oración de Moisés 22 Moisés se volvió al Señor, diciendo: "Señor,
¿por qué maltratas a este pueblo? ¿Para esto me has enviado?
23Desde que me presenté ante el Faraón para hablarle en tu nombre,
él no ha cesado de matratar a este pueblo, y tú no haces nada para
librar a tu pueblo".
|
|
Si esta Página ha sido de su agrado por favor entre aquí y
El Administrador de este Sitio tiene algo que decirte, escúchalo en su Album "Mis Charlas en el Chat Católico Omega Voz". Escúchalo y si te gusta algún mensaje, descárgalo y compártelo. Para ir y escucharlo presiona aquí |
|
VISITE NUESTRO CHAT CATOLICO "OMEGA VOZ", CHAT DE TEXTO Y AUDIO
|
| Inicio | Imágenes | Diversión | Temas | Música | Oraciones | Cancionero | Salvapantallas | Preguntas Católicas | | Sitios Católicos | Twitter | La Biblia | Barra | Catequistas | Más Música | Conocer | Libros | Radios Católicas | Videos | Postales | | Chat | Messenger | Email | Cine | Autor | Mapa | Enlaces | Webmasters | Televisión | Blogs | Radio | Noticias | Cortesía de Hooomy.com Centro de Servicio y Entretenimiento y yokernow.com Tu Otra Comunidad |
|
|
|
|
No ha encontrado lo que buscaba, intente en el mejor buscador del mundo
|
Instale gratuitamente nuestra Barra de Navegador y escuche más de 50 estaciones de Radio Católica en Línea , además podrá tener acceso fácil y rápido a cualquiera de las secciones de nuestros Sitios: ecatolico, musicatolica, catoliblogs, catolituit y vocescatolicas. Además de nuestro solicitado "Chat Omega" tanto al de Voz como al de Texto. También podrá enterarse de las noticias católicas del mundo en forma actualizada. Todo desde la parte superior de su navegador. Si desea descargar e instalar nuestra Barra de Navedador presione sobre la siguiente imagen.
|
| Inicio | Imágenes | Diversión | Temas | Música | Oraciones | Cancionero | Salvapantallas | Preguntas Católicas | Sitios Católicos | Twitter | La Biblia | Barra | Catequistas | Más Música | Conocer | Libros | Radios Católicas | Videos | Postales | Chat | Messenger | Email | Cine | Autor | Mapa | Enlaces | Webmasters | Televisión | Blogs | Radio | Noticias | |